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El voto latino batió un récord de participación en estas últimas ‘midterms’
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California y Texas han elegido por primera vez a gobernadores hispanos

De aupar al republicano Donald Trump a la Casa Blanca en las elecciones de 2024 a estar detrás del tsunami demócrata en los comicios de medio mandato de este pasado martes en EE.UU., el voto latino se ha revelado clave para el éxito de los partidos, aunque como ha advertido Janet Murguia, la directora ejecutiva y presidenta de UnidosUS, una de las organizaciones hispanas más importantes del país, las formaciones políticas no se pueden permitir «ignorar ni tomar por garantizado» su respaldo.
La participación de los latinos en estas elecciones de medio mandato no tiene precedentes en la historia de EE.UU.: de los 250 millones de electores llamados a concurrir en las urnas en todo el país, 39 millones eran latinos y de ellos 4 millones lo hacían por primera vez, con las encuestas indicando que estos votantes primerizos apoyaban mayoritariamente a los progresistas. De acuerdo con las estimaciones de UnidosUS, unos 14,5 millones de votantes hispanos acudieron a sufragar, «la mayor participación de electores latinos en una elección de medio mandato», ha subrayado Murguia, en una conferencia telemática.
En estas elecciones intermedias, se renovaba la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, además de elegir 36 gobernadores de estados y multitud de cargos locales y estatales. Los demócratas han triunfado de forma abrumadora, arrebatando el control de las dos Cámaras del Congreso a los republicanos: 240-147 escaños en la Cámara Baja y 54-44 en el Senado.

Tras conocerse estos resultados, el Caucus Hispano del Congreso (CHC), que agrupa a los congresistas de ascendencia latina, ha subrayado en un comunicado que en diciembre celebrará su 50º aniversario con más de 50 nuevos miembros que se unirán a sus filas, lo que le convertirá en el mayor Caucus Hispano de la historia del Legislativo. «Este hito es heredero de las comunidades, generaciones de líderes y defensores de derechos que lucharon para garantizar que los latinos tengan un asiento en la mesa y una voz para dar forma al futuro de la nación», ha afirmado. Hasta ahora, este órgano, que nació como una organización bipartidista pero que ahora solo tiene demócratas, tenía 26 legisladores de los estados de California, Texas, Nuevo México, Arizona, Nueva Jersey y Nueva York.
Nuevas caras latinas
Así, en la nueva Cámara Baja, que se instalará en enero, habrá nuevas caras latinas como Darializa Avila Chevalier, demócrata socialista —el ala más izquierdista del partido— que ha ganado en su distrito, que anteriormente estaba representando por el presidente del caucus, Adriano Espaillat, que perdió las primarias del partido ante ella. El nuevo líder del CHC será Darren Soto, representante por Florida, que ha sido reelegido. En Texas, la estrella de la música tejana Bobby Pulido derrotó a la republicana Monica De la Cruz, arrebatándole el escaño; mientras que el progresista Johnny Garcia venció su hermano, el conservador Carlos De La Cruz.
Los latinos han hecho historia en las gobernaciones de los estados, como California y Texas, que tienen una importante presencia hispana (en el caso de Texas es la minoría más grande por delante de los blancos) y han elegido como gobernadores a Xavier Becerra y Gina Hinojosa, ambos de origen mexicano. Hinojosa ha logrado el hito de ser la primera demócrata escogida para ese puesto en poco más de tres décadas.
Y todo ello ha estado propulsado por los votantes latinos, quienes paradójicamente en las presidenciales de 2024 el 48 % sufragaron por Trump.
La directora ejecutiva de Poder Latinx, Yadira Sánchez, ha explicado en un comunicado que lo visto el 3 de noviembre ha sido «un electorado indeciso en plena fuerza, respondiendo directamente a las presiones económicas y los ataques contra sus comunidades». En su opinión, los temas cotidianos como el incremento del coste de vida y los ataques contra la inmigración han sido «decisivos».
Un análisis del laboratorio de ideas Pew Research Center publicado en octubre indicaba que el 61 % de los votantes latinos consideraba que la situación de los hispanos en EE.UU. era peor que un año antes.
«Los jóvenes latinos -los llamados chicos ‘no sabo’- se han vuelto la generación del ‘sí votan’, movilizando a sus familias y el voto anticipado junto con una participación monumental de latinas. Cuando nuestras comunidades están implicadas a lo largo del año, dan forma a las elecciones».
El bolsillo ha pesado en el voto hispano
De acuerdo con un estudio de UnidosUS y Latino Community Foundation, difundido tras la jornada de votación, los electores hispanos acudieron a votar motivados por «el descontento económico y el rechazo a los abusos en materia migratoria, no en base a la lealtad por un partido» y exigen de manera urgente a los dos partidos y el próximo Congreso que actúen.
La mitad de los 3.000 encuestados en este sondeo admitieron que no les sobra el dinero o sufren problemas económicos, mientras que 4 de 10 auguran que las políticas económicas de Trump les dejen en peor situación. La mayoría desaprueba el manejo de la economía y las medidas contra la inmigración.
Los candidatos demócratas a la Cámara Baja se ganaron el voto latino por un margen elevado, superando la actuación del partido en 2024, gracias a un electorado que ha expresado su disposición a cambiar de formación en base a la capacidad de los aspirantes de abordar sus preocupaciones. Además, el estudio refleja la creciente influencia de los nuevos votantes, ya que cuatro de cada 10 electores latinos votaron por primera vez en 2022 o después.
De hecho, alrededor del 38 % de estos electores están considerados como indecisos dentro del centro político: en estos comicios los candidatos a la Cámara de Representantes recibieron el 67 % del voto latino, 10 puntos más que el respaldo del 56 % que logró la candidata progresista Kamala Harris en las elecciones presidenciales de 2024 frente a Trump. En el caso del Senado, los aspirantes de ese partido obtuvieron el 63 % de los sufragios de esos votantes, mientras que los gobernadores recibieron el 66%.
No, a las políticas migratorias de Trump
Más allá de la economía, si hay un tema que ha movilizado la afluencia de los hispanos a las urnas ha sido el rechazo a la política migratoria de Trump y las acciones del Servicio de Control de la Inmigración y Aduanas (ICE).

La encuesta de UnidosUS y Latino Community Foundation apunta que el 90 % de los miembros de esta comunidad apoya un sistema de inmigración equilibrado, lo que incluye una vía para la ciudadanía de los residentes de larga duración, un control interno de la migración responsable, canales migratorios legales y seguridad fronteriza. El 27 % identificó entre sus tres principales inquietudes una reforma migratoria y el ICE, tras el coste de vida. Y el 76 % aboga por cambios que obliguen a los agentes de ICE llevar uniformes claramente identificables y cámaras corporales, además de prohibirles llevar máscaras y restringir el uso de la fuerza.
En resumidas cuentas, los resultados de las elecciones del martes son un reflejo de la repudia de los electores a la gestión de Trump en la Casa Blanca. Como Murguia recuerda: «El presidente Trump pidió a los votantes en todo el país que actuaran como si él estuviera en la papeleta, y nuestra observación es que los votantes latinos lo hicieron rechazando rotundamente sus políticas y acciones extremas, y a cualquiera que las aprobara. Brevemente, los votantes latinos envían un claro mensaje sobre su enfado y preocupación sobre la dirección de nuestro país, y nuestros sondeos lo confirman».