San Epimáco de Pelusio, mártir.[19] Mártir cristiano de origen egipcio que sufrió la muerte en Alejandría durante las persecuciones contra los cristianos.
San Quintín de Vermand, mártir.[19] Mártir venerado desde antiguo en la Galia, especialmente en la ciudad que posteriormente tomó su nombre, Saint-Quentin.
San Foilán de Fosses, abad y mártir.[19] Monje y misionero de origen irlandés que desarrolló su actividad evangelizadora en los actuales territorios de Bélgica y Francia.
San Wolfgango de Ratisbona, obispo.[19] Monje benedictino y posteriormente obispo de Ratisbona, destacado por su actividad pastoral y por impulsar la reforma de la vida monástica.
San Ampliado, mártir.[19] Cristiano de los primeros tiempos de la Iglesia, mencionado por san Pablo en la Epístola a los Romanos y venerado por la tradición como mártir.
San Antonino de Milán, obispo.[19] Obispo de Milán venerado por la Iglesia durante la Alta Edad Media.
San Alonso Rodríguez, religioso.[19] Jesuita español que, después de enviudar y perder a sus hijos, ingresó en la Compañía de Jesús y sirvió durante décadas como hermano portero en el colegio de Montesión de Palma de Mallorca.
Beato Cristóbal de Romagna, presbítero.[19] Sacerdote franciscano italiano que acompañó a san Francisco de Asís y desarrolló su actividad religiosa y misionera en la península ibérica.
Beato Domingo Collins, religioso y mártir.[19] Jesuita irlandés que fue encarcelado y ejecutado en Youghal por permanecer fiel a la Iglesia católica.
Beato León Nowakowski, presbítero y mártir.[19] Sacerdote polaco asesinado durante la ocupación alemana de Polonia en la Segunda Guerra Mundial y reconocido como mártir.