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El elegido es el cabo primero Lago, campeón de España en paracaidismo en la modalidad de precisión
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Junto a él, saltará el sargento primero Matanza, que actuará como «saltador guía»
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Última hora: sigue en directo el desfile de la fiesta nacional
Cada 12 de octubre, el centro de Madrid acoge el tradicional desfile militar con motivo del Día de la Fiesta Nacional, que suele comenzar con uno de los momentos más espectaculares de la jornada: el salto de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio (Papea) con la bandera nacional.
Este lunes, tras la llegada de la Familia Real, y una vez que el rey pase revista a las tropas, la atención se centrará en el cielo para recibir al paracaidista que desplegará la enseña nacional y que tratará de aterrizar con la máxima precisión en el suelo, junto a la tribuna real.
Este año, el cabo primero José Antonio Lago será el encargado de esta labor durante el tradicional salto paracaidista que abre el desfile militar del 12 de octubre, una maniobra de máxima precisión en la que tendrá que aterrizar junto a la tribuna real con una bandera de 24 metros cuadrados y 15 kilos de peso.
«Es un honor, un orgullo, un placer», asegura en declaraciones a TVE unos días antes del salto. No es la primera vez que es designado para esta tarea. También protagonizó el esperado salto en 2011. Junto a Lago saltará el sargento primero Pablo García Matanza, que ejercerá como «saltador guía», es decir, será el primero en lanzarse y servirá de referencia a su compañero durante el descenso.
El cabo primero Lago lleva 36 años de servicio en la Escuela de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio, y vinculado a la Patrulla Acrobática desde hace 22 años. «Llevo entre 12.500 y 15.000 saltos militares y civiles», afirma este paracaidista, que este año ha sido elegido por ser el campeón de España en paracaidismo en la modalidad de precisión y aterrizaje. Además, acaba de clasificarse en esta disciplina en una competición internacional celebrada en Suiza, ocupando la primera posición en la categoría Master.
Mientras, el sargento primero Matanza ingresó en 2019 en la Patrulla Acrobática, cuenta con más de 4.000 lanzamientos paracaidistas, y forma parte de la Selección Nacional Militar de Paracaidismo y de la Selección Nacional Civil. Además, el pasado mes de abril logró la medalla de oro en la Clasificación Absoluta por Equipos, en el 58º Campeonato Nacional Militar de Paracaidismo.
Las dificultades del salto
Aunque cuando se le vea descender sobre Madrid pudiera dar la sensación de que es algo fácil, el salto con la bandera española «entraña riesgos» y lleva detrás una intensa preparación. «Hay que hacer muchos saltos de entrenamiento«, explica.
Según el cabo primero Lago, el riesgo se debe a que el salto se hace en zona urbana, y porque suele estar condicionado por la meteorología. Así, el peligro estará en si hay viento o el cielo está encapotado. Con viento, asegura el militar, el uso del paracaídas está limitado a 18 nudos en «zona abierta», pero en zona urbana, la limitación se reduce a «la mitad». Y si hay muchas nubes que impiden ver el punto en el que tendrá que aterrizar, tampoco podría saltar.
El salto se suele hacer a 4.000 o 4.500 pies de altura, es decir, entre 1.200 y 1.370 metros aproximadamente, aunque si el cielo está nublado, «el techo mínimo» para saltar se podría situar a unos 2.400 pies, casi 800 metros. «Por debajo de eso, no saltaríamos», asegura el cabo primero Lago. Y es que, según explica, ha de poder verse aunque sea mínimamente, el punto de aterrizaje.
Pero a pesar de todas las dificultades, para este paracaidista, la sensación de saltar «en caída libre» es «indescriptible» y merece la pena. Además, en su caso, reconoce que es completamente vocacional. «Siempre me ha gustado el deporte y he hecho deporte de riesgo y adrenalina. […] Cuando hice paracaidismo por primera vez, me encantó e hizo que continuara aquí», relata. Para este 12 de octubre, el cabo primero Lago solo desea que todos puedan disfrutar del salto.
Otros saltos anteriores
A lo largo de los años, el salto con la bandera de España en el desfile militar con motivo del Día de la Fiesta Nacional ha dejado algunas imágenes especialmente recordadas. Cada año un paracaidista del Ejército es elegido para saltar ante la tribuna de autoridades portando la enseña nacional, que posteriormente es izada en un acto solemne antes del homenaje a los que dieron su vida por España.
Esta maniobra no siempre ha transcurrido según lo previsto. En 2019, el cabo primero Luis Fernando Pozo impactó contra una farola del paseo de la Castellana, junto a la tribuna real y quedó enganchado con las cuerdas del paracaídas y de la bandera, aunque el militar resultó ileso y el desfile pudo continuar.
En 2022, también se produjo otro incidente. Entonces el paracaidista del Ejército del Aire y del Espacio Óscar García sufrió una «incidencia técnica» para desplegar la bandera, pues se le enrolló en el cuerpo, y tuvo que solucionarlo en el aire.
El salto del año 2023 será recordado por ser la primera vez que era protagonizado por una mujer. En este ocasión, la elegida fue la cabo María del Carmen Gómez Hurtado, aunque no era la primera vez que hacía algo así porque en junio de ese año, con motivo del día de las Fuerzas Armadas, también fue la encargada de esa maniobra.
Las condiciones meteorológicas también pueden alterar esta tradición. En 2024, las intensas lluvias de ese 12 de octubre obligaron a cancelar la exhibición paracaidista y el desfile aéreo.
Y el año pasado, el cielo de Madrid estaba lleno de nubes, y se recortó la exhibición aérea, aunque los paracaidistas de la PAPEA pudieron finalmente realizar la esperada maniobra.


