Histórico encuentro entre La Morenica, la Virgen de la Fuensanta, Patrona de Murcia y nuestra patrona, la reina de Archena, la Santísima Virgen de la Salud.

Archena  recibió ayer a la Virgen de la Fuensanta, Patrona de Murcia, con las calles llenas de vecinos, música, flores y miles de pétalos en una jornada marcada por la emoción.
Con motivo del centenario de su coronación canónica, la Morenica  recorrió nuestro municipio del que tiene un vínculo histórico, pues el Mariscal de Campo D. Pedro de Llamas cuyos restos se encuentran en la cripta bajo el altar mayor de la Iglesia de San Juan Bautista de Archena.  El 27 de mayo del año 1808, cuando partió con los Tercios de Levante a luchar en la Guerra de la Independencia, se encomendó a la Virgen, en la catedral de Murcia, ofreciéndole en medio de un fervor popular, el fajín de mando de Generala y la «bengala» que porta en su mano derecha símbolos ambos del mando de los ejércitos, como Capitana. Luego sucedió que fue el primer Mariscal en entrar a la Villa y Corte de Madrid levantando del trono a José Bonaparte.
 En la iglesia del Corpus Christi, la alcaldesa Patricia Fernández entregó el Escudo de Oro de la Villa de Archena, máxima distinción honorífica del municipio.
 “Este Escudo de Oro es el abrazo de todos los archeneros a la Patrona de Murcia. Nuestra manera de decirle gracias y transmitirle todo el cariño con el que Archena la recibe”.
La emoción alcanzó uno de sus momentos más especiales con el esperado encuentro entre la Virgen de la Fuensanta y la Virgen de la Salud, Patrona de Archena. Frente a frente, entre música y una gran lluvia de pétalos, dejaron una imagen para el recuerdo.
 “Hoy se encuentran dos patronas y, con ellas, se encuentra también el fervor de los vecinos de Archena”.
La romería continuó por las calles de Archena entre homenajes y muestras de cariño hasta la iglesia de San Juan Bautista.
Archena ha hablado con el corazón. Hemos recibido a la Morenica, la hemos visto encontrarse con nuestra Virgen de la Salud y le hemos entregado el Escudo de Oro como símbolo del abrazo de todo un pueblo.
Una jornada que quedará para siempre en la memoria de Archena y de sus vecinos