María y Patricia fueron asesinadas en su domicilio de madrugada apuñaladas y provocaron un incendio en su casa para tapar las huellas del crimen
MIjas
En medio madrugada en Mijas, una voces y luego un coche a toda velocidad. «Como un fórmula 1», extrañaron a algunos vecinos del barrio de Las Flores de Las Lagunas de Mijas. Lo siguiente fue un alarido de dolor: «Mi novia, mi novia». «Se le escuchaba muy angustiado, estaba llorando y gritaba eso en la calle», apunta una vecina de la calle Tulipán sobre el momento en el que el novio de Patricia entró a casa de María, su suegra, y halló los cadáveres apuñalados en la cocina. «Vino porque Patricia no le contestaba a los mensajes», asegura otra vecina, que como este vecindario está en shock.
Los vecinos creían que era un incendio en la casa, pero las llamas dentro de esta casa, donde también está sede del negocio familiar de proyectados de hormigón, era otra. «Cuando llegaron los primeros agentes dijeron que había olor a humo», asegura otra vecina. La principal hipótesis es que el incendio en la vivienda fue provocado para tapar las huellas del crimen.
La investigación por la muerte de esta madre de 60 años y su hija de 30 está abierta. «No se descarta ninguna hipótesis», apuntan fuentes de la investigación, que aseveran a ABC que los cuerpos se los encontró el novio de Patricia, con el que tenía la ilusión de empezar una vida en pareja. Se había comprado un piso, que estaban amueblando y tenían previsto irse juntos.
El crimen ha truncado estos planes. Patricia vivía con su madre hasta que arreglaban su nuevo hogar. En esta pareja no hay antecedentes de por violencia de género. María era viuda desde hacía unos años, cuando su marido murió en un accidente de moto. Desde entonces no se le conocía pareja. «Ella estaba sola, desde que murió mi hermano estaba sola», aclaró su cuñado a ABC, que también era padrino de Patricia.
Desde hacía un tiempo María había contado en la peluquería que tenía un «amigo» con el que quedaba en Málaga. No era una relación estable ni se le considera novio por parte de sus amistades. «Mi mujer que es amiga de toda la vida no sabe nada de ese hombre. A mí no me ha dicho nunca nada de él», apunta otro de los vecinos. La existencia había sido una confesión a su peluquera, que sí dice que era lo único parecido a un «novio» que tenía la mujer.
La madre, María, vivía de la pensión de viudedad tras el fallecimiento de sus marido y trabajaba en el Ayuntamiento de Mijas en el programa de renta básica para los parados de larga duración, cuando estaba en esta labor se dedicada a limpiar casas por el barrio. «Eran muy buenas personas, nos conocemos desde siempre, no tenían problemas con nadie», apuntaban.
María residía junto al negocio que levantó su marido de hormigón proyectado y que ahora gestionaban sus hijos. Su hijo se hacía cargo de los trabajos, mientras que Patricia y su novio eran los que llevaban la administración del negocio. Todo en el mismo edificio donde se ha producido el asesinato.
«Le tuvieron que abrir ellas la puerta. Ahí no puedes saltar por ningún lado. El que lo ha hecho las conocía»
«Le tuvieron que abrir ellas la puerta. Ahí no puedes saltar por ningún lado ni entrar. El que lo ha hecho las conocía», asegura uno de los vecinos de enfrente de la viviendas de las dos mujeres asesinadas.
En el local de abajo estaba el negocio, aunque había otra nave donde estaban los vehículos. Ese se usaba de almacén. Luego estaba el domicilio de María, donde se han hallado los dos cuerpos sin vida y dónde el presunto asesino habría intentado prenden fuego para ocultar las huellas del crimen. En la tercera planta los vecinos indican que estaba la oficina donde trabajan Patricia y su novio, que se ocupaban de la administración, los presupuestos y todo el papeleo del negocio familiar.
Allí la Guardia Civil trata de aclarar todas las circunstancias del este posible doble asesinato. Durante toda la noche, los investigadores estuvieron en el domicilio llevando a cabo pesquisas. Se fueron ya abierta la mañana, cuando se terminaron de levantar los cadáveres. «Olía a quemado, pero no pensaba que los hubieran matado», apunta un vecino compungido al enterarse de lo que había ocurrido.
Los dos cuerpos han sido llevado al Instituto Médico Legal de Málaga para las autopsias. Serán estos estudios forenses los que determinen las causas de la muerte, que apuntan las primeras inspecciones a un ataque con arma blanca. El lugar ha estado ocupado por Criminalística de la Guardia Civil, que ha estado recabando pruebas para dar con el asesino.
