El coronel de la Guardia Civil custodio de los fondos reservados durante la Kitchen se define como un mero «cajero» que no conocía el detalle de los gastos

El juicio a la operación Kitchen, supuestamente desarrollada para robar y destruir las pruebas que tuviera Bárcenas sobre la caja b del PP, con uso de fondos reservados, ha recibido la declaración como testigo del director del gabinete de coordinación y estudios del ministerio del Interior entre 2011 y marzo de 2018, el coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos
El mando del Instituto Armado era una de las tres firmas autorizadas en Interior, junto al Secretario de Estado de Seguridad y su jefe de gabinete, para autorizar el gasto que reclamaban tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil. Pérez de los Cobos ha reconocido que nadie desde la Secretaría de Estado de Seguridad ni él mismo pidieron auditar la concesión de los fondos reservados a pesar de que las primeras noticias sobre el escándalo fueron publicadas en noviembre de 2015.
Un simple «cajero» que no recuerda la operación Kitchen
El coronel ha explicado que él era un mero “cajero” y que los fedatarios de los fondos reservados no conocían el detalle pormenorizado del gasto en colaboradores e informantes, sino que el reparto del dinero tenía lugar por una relación de confianza y buena fe, en la que los cuerpos solicitantes de fondos comunicaban solo el nombre de las operaciones a sufragar. No se revelaba el nombre de los colaboradores como Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas que cobró 48.000 euros en fondos reservados como topo de la trama.
En este sentido, el coronel ha manifestado a preguntas del fiscal que no recordaba que la policía nacional le hubiera pedido dinero con el nombre de “operación Kitchen, cocina, cocinero, Gürtel o Bárcenas”. Ha concedido en cualquier caso que recibía peticiones de pago para “un centenar o dos” de operaciones anuales.
Pérez de los Cobos ha derivado la responsabilidad en el DAO de la Policía Nacional, el acusado Eugenio Pino, quien “se responsabilizaba de que el dinero se había gastado para la finalidad que dispone la ley” y ha dicho que alguien como el comisario Villarejo, no podía reclamar por sí mismo la concesión de fondos reservados.
Silverio Nieto, confesor de Fernández Díaz
A Pérez de los Cobos le ha precedido el ex policía, juez y sacerdote confesor del ministro Jorge Fernández Díaz. Ha negado que actuase como mediador entre el ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y el propio ministro, o que conociera la operación Kitchen, a pesar de los mensajes cruzados con el propio Martínez que apuntan en sentido contrario.
También ha asegurado que no entraba en contacto con el comisario García Castaño para conocer el contenido de su confesión ante el juez y que se enteraba de ello por la prensa, para admitir después que posiblemente pudo conversar con el comisario aludido al respecto. Dice que no era mediador pero ha admitido además que reenviaba los mensajes de Martínez en los que cargaba contra Fernández Díaz al propio ministro. Para él, era una acción sin importancia. Dice que “hubiera reenviado esos mensajes a Rajoy” de haber tenido el teléfono del presidente del Gobierno.