La pelea que acabó en persecución policial comenzó entre los sospechosos, armados con palos y piedras, y los trabajadores del establecimiento, que dieron la voz de alarma

Un agente de la Policía Local de Cieza, junto a un vehículo policial. / L. O.
Cuatro individuos fueron detenidos de madrugada en el casco urbano de Cieza por su implicación en una reyerta en la cual llegaron a lanzar adoquines y ladrillos contra los agentes movilizados al lugar, informan fuentes cercanas al caso.
Sobre la una de la mañana, saltaba la alarma: había una riña multitudinaria entre un grupo de hombres, armados con palos, y los trabajadores de un restaurante de comida kebab, establecimiento que los sujetos estaban destrozando, apuntan las mismas fuentes.
Al lugar se movilizaron agentes de la Policía Local, así como de la Guardia Civil, que, al llegar al local en cuestión, ya no encontraron a los sospechosos en el mismo. Testigos (uno de ellos, el dueño del negocio) les indicaron por dónde se habían marchado a la carrera. Los efectivos policiales fueron en su búsqueda.
Dieron con cuatro individuos cuya descripción coincidía con la aportada por los testigos. Al percatarse de la presencia policial, los sospechosos comenzaron a lanzar contra los agentes trozos de hormigón y hasta ladrillos. Afortunadamente, ninguno de los agentes resultó herido.
Causaron daños en el negocio, en varios coches aparcados y hasta en la puerta de una vivienda
Los sujetos intentaron escapar, de nuevo corriendo, por distintas calles del casco urbano. El buen hacer de la Policía dio lugar a que fuesen localizados y capturados todos: primero, dos de ellos; luego, un vecino alertó de que había visto esconderse a otros dos. El cuarto que faltaba fue arrestado minutos después.
Por intentar robar un patinete
En cuanto al motivo por el cual comenzó todo, desde el kebab explicaron a los agentes que el detonante fue el intento de robo de un vehículo de movilidad personal, un patinete eléctrico que pertenecía a un miembro de la plantilla del negocio y que estos mismos sujetos habrían tratado de sustraer.
La reyerta dejó daños no solo en el establecimiento: también en varios de los coches que estaban aparcados en la vía pública, incluso en la puerta de una vivienda. Vecinos del municipio, que se sobresaltaron al escuchar los gritos desde sus domicilios, apuntaron que se vivieron momentos de tensión y que llegaron a sentir temor..
Los varones fueron puestos a disposición del Instituto Armado, cuerpo competente para hacerse cargo de las pesquisas. Podrán enfrentarse a cargos por riña tumultuaria y atentado a agentes de la autoridad, además de responder por los destrozos causados.