Sémper regresa a la política tras superar un cáncer: «He tenido la tentación de retirarme, pero no era una opción»

  • El portavoz del PP censura el «ruido», el «circo» y el «barro» que rodean la política

  • Sémper defiende los pactos con Vox aunque reprocha a Abascal hacer lecturas «erróneas»

Borja Sémper regresa a la primera línea de la política
I. P. Chávarri   RTVE

Borja Sémper (Irún, 1976) ha vuelto a la primera línea de la política. Tras diez meses de baja a causa de un cáncer, este lunes se incorporó al Comité de Dirección del PP y este martes ha sido el protagonista del desayuno informativo de Nueva Economía Fórum. El portavoz de los populares ha estado arropado por el presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo, y por otros muchos compañeros, a los que ha agradecido su acompañamiento durante todo este tiempo.

Sémper, aunque ha vuelto a la política con la determinación de dejar a un lado el “ruido”, el “circo”, y el “barro”, también ha querido poner el foco en el cáncer que le ha obligado a permanece casi un año alejado de los titulares. “No quiero que el cáncer me defina”, ha señalado, al igual que en su día no quiso que el ser víctima de ETA fuese un elemento que le clasificase, pero al mismo tiempo ha destacado la importancia de hablar de la enfermedad sin tapujos, sin rodeos o subterfugios.

 

“Sé que hay mucha gente a la que reconforta que alguien con cierta proyección hable con naturalidad del cáncer, una enfermedad llena de eufemismos. Cuando lo anuncié, recibí miles de mensajes de gente reconfortada porque lo hubiese hecho público y dijese cáncer y no dura enfermedad”, ha recordado para añadir un dato: 300.000 españoles son diagnosticados al año.

Y para romper tabúes y estigmas ha concluido su intervención con un mensaje: “No se crean inmortales. Cuídense, háganse chequeos y rodéense de gente buena. Aprovechen el tiempo e intentemos ser felices, que el tiempo a veces apremia”.

Han sido los minutos finales de su intervención, casi los únicos en los que se ha permitido salirse del mensaje principal con el que ha marcado su vuelta: su firme compromiso de luchar contra la degradación que vive la política española.

Borja Sémper se reincorpora al comité de dirección del PP tras superar un cáncer

La baja, según ha explicado, le ha permitido tomar distancia de la “casquería” política, del “escándalo de hoy que tapa el de ayer y del de mañana que tapará el de hoy”, y esa pausa “obligada” le ha permitido constatar, como ha precisado, “el triste deterioro de todo lo que de verdad importa”.

Sémper, uno de los rostros más reconocibles del PP, ha censurado que se haya aceptado como normal acontecimientos y formas de proceder en política que en otro momento habrían causado “estupefacción”. Así, ha criticado las declaraciones de los miembros del Gobierno que han cuestionado a los jueces que investigan los supuestos casos de corrupción que cercan al PSOE, o los señalamientos a los medios de comunicación que fiscalizan la acción del Ejecutivo.

“Pertenezco a una tradición política para la que esto es muy grave”, ha defendido para enumerar más ejemplos de esas cosas que se han normalizado cuando en otro momento habrían sido consideradas extraordinarias. Entre ellas, la carta con la que Pedro Sánchez anunció que se daba unos días de reflexión para decidir si continuaba o no al frente del Ejecutivo o que los insultos se hayan convertido en algo común entre políticos.

Alberto Núñez Feijóo y Borja Sémper se saludan al inicio del desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum
Alberto Núñez Feijóo y Borja Sémper se saludan al inicio del desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum EFE/J. J. Guillén

“Es inaudito cómo hemos normalizado las cosas más extravagantes”, ha insistido, y aunque ha reconocido que su partido “no es ajeno” a la degradación de la vida política, también ha defendido que “no se puede exigir el mismo grado de responsabilidad a quien gobierna que a quien no”. De ahí que se haya comprometido a no participar en esos juegos que enturbian la convivencia y no hacen sino dividir a los españoles.

«No voy a participar en el circo, en el barro, en el show. Me rebelo contra las formas del juego que imponen los extremistas«, ha destacado Sémper, que ha confesado que en algún momento se planteó dejar de forma definitiva la política. «He tenido la tentación de retirada y volver a una posición cómoda y ver la política como un espectador. Pero decidí que abandonar no era una opción. No es una opción cuando se tiene la oportunidad de contribuir al cambio», ha subrayado.

Sémper ha señalado que cuando Alberto Núñez Feijóo llegue a la presidencia de Gobierno sus ministros “se dedicarán a gestionar” y no a tuitear, en referencia al titular de Transportes, Óscar Puente, o a ser candidatos, por la política seguida por el PSOE de presentar a las elecciones autonómicas a miembros del Gobierno.

El portavoz del PP ha desgranado además las cuatro grandes prioridades en las que se va a volcar el PP: “la vivienda, la inmigración, la prosperidad y el buen Gobierno”. Sémper ha puesto el foco de forma especial en la crisis de acceso a la vivienda, la principal preocupación para la sociedad española, y ha prometido que con el PP se construirán pisos “como si no hubiese un mañana. Esa es la verdadera prioridad nacional”.

Semper, sobre los pactos: “Vox hace lecturas erróneas o interesadas”

Una vez que ha concluido su intervención y preguntado por los periodistas, ha defendido los pactos que el PP ha cerrado con Vox en Extremadura y Aragón para garantizar la investidura de María Guardiola y Jorge Azcón. No obstante, ha lanzado varios dardos contra la formación que lidera Santiago Abascal.

Ha reprochado a Vox su política migratoria, que la solución que proponen para hacer frente al fenómeno migratorio sea levantar “muros muy altos” y “deshumanizar” a los inmigrantes, y que hagan una interpretación “errónea” o “interesada” de esos pactos. “Es injusto que el PP solo pueda gobernar si tiene mayoría absoluta”, ha defendido para señalar a continuación que los límites que el PP debe imponer son aquellos que le garanticen no terminar en un lugar en el que no quiere estar. “He leído los pactos y no he visto ningún elemento que haga que el PP se salga de su marco”, ha zanjado.

Por su parte, la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, ha criticado las palabras de Sémper y le ha emplazado a «ver lo que dicen los españoles en las urnas». «La España que viene es la España de Vox. El PP debe ver con quién quiere estar: con la mafia de Sánchez o con la alternativa», ha defendido además de pedir al PP que deje de participar en los «cordones sanitarios» contra Vox.

«Su decencia es más necesaria ahora que hace tres años»

Núñez Feijóo ha sido el encargado de presentar a Sémper, del que ha ensalzado su talante y su forma de encarar la política. «Es la segunda vez que acompaño a Sémper en su vuelta a la política y me hace más ilusión que la primera vez», ha destacado el presidente de los populares, que ha añadido que «su decencia es más necesaria ahora que hace tres años. Vuelve con una sonrisa, serenidad, criterio y capacidad de no perder nunca la humanidad. Algo que ni en los tiempos más duros en Euskadi, con ETA pisándole los talones, se lo arrebató».

Feijóo ha recordado cómo se enteró de que Sémper tenía cáncer. Fue un viernes, víspera del Congreso que el PP celebró en julio de 2025. El líder del PP tenía previsto anunciar en el conclave que el político vasco continuaba como portavoz y vicesecretario de Cultura, pero no lo hizo y este martes ha recuperado las líneas que tenía escritas y que concluían así: «El cambio que necesita España no es solo un cambio de Gobierno, también de tono, prioridades y formas. [Sémper] será portavoz del PP y portavoz del cambio”.

El presidente, que ha destacado que su prioridad es «evitar que la degradación de la vida política se normalice» y para ello jugará un papel destacado Sémper, ha lanzado también un mensaje contra aquellos, incluso dentro de sus propias filas, que abogan por la confrontación extrema. «Quiero enfrentarme a sus críticos, a los que le afean una actitud de moderadito. Quiero salir en su defensa porque nunca he creído en un partido de pensamiento monolítico. No confundamos elegancia formal con falta de carácter», ha advertido para explicar que si hace tres años apostó por él es porque precisamente lo que hace falta en política son este tipo de perfiles.