Santoral del día 27 de agosto

Santa Mónica (Tagaste, Argelia, 332-Ostia, Italia, 387) es una santa cristiana y madre de san Agustín de Hipona.[2][3]
Es recordada y honrada por sus extraordinarias virtudes cristianas, en particular por sus sufrimientos causados por el adulterio de su marido, y por la vida de oración que dedicó para la conversión de su hijo, quien escribió extensamente acerca de sus actos píos y de su vida con ella en sus Confesiones. Las leyendas cristianas populares cuentan que Mónica lloraba todas las noches por su hijo Agustín.

Santoral católico