Picaduras de medusas e insectos y otitis por capuzones, principales urgencias sanitarias del verano

Los urgenciólogos detectan un aumento de las atenciones por síndromes de inmersión en niños respecto a otros años

Un miembro de Protección Civil atendía ayer a un bañista por picadura de medusa en Cartagena.

Un miembro de Protección Civil atendía ayer a un bañista por picadura de medusa en Cartagena. / Iván J. Urquizar

Ana García  LA OPINIÓN

Con el calor y el cambio de hábitos durante las vacaciones también cambian los problemas de salud atendidos por los profesionales sanitarios en los servicios de urgencias de la Región de Murcia. Las picaduras de medusas y de insectos, junto a las atenciones por otitis como consecuencia de los capuzones en playas y piscinas, se han convertido en el pan de cada día de los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) y en las puertas de Urgencias hospitalarias de la comunidad, tal y como detallan los profesionales que las atienden.

Las otitis asociadas al baño, algunas enfermedades transmitidas por picaduras y las gastroenteritis, son algunos de los problemas de salud más frecuentes durante estos meses estivales.

La médica de Urgencias María Antonia López, facultativa en un SUAP del municipio de Murcia y delegada del 061 en el Sindicato Médico CESM Región de Murcia, explica que en estas fechas se produce un repunte de las asistencias por picaduras de insectos y medusas, «aunque los casos que nos llegan suelen ser aquellos que se complican o evolucionan con una infección».

De ellas han visto un repunte importante en las últimas semanas, según detalla, lo que hace que las urgencias por picaduras y las atenciones por otitis como consecuencia de baños en playa y piscinas ya «lleguen a representar hasta un tercio de las patologías que estamos viendo este verano».

El aumento de las actividades en el campo y los espacios naturales incrementa la exposición a insectos y garrapatas y aunque la probabilidad de desarrollar una infección tras una picadura de garrapata es baja, se recomienda vigilar la zona afectada y consultar con un profesional sanitario si aparecen fiebre, lesiones cutáneas o síntomas generales en los días posteriores. Por su parte, las actividades acuáticas favorecen la aparición de otitis externas, una de las consultas más habituales en esta época del año, especialmente entre niños y adolescentes.

Las picaduras y los problemas de oído representan estos días una de cada tres visitas a Urgencias

La doctora López también destaca el caso de las gastroenteritis, que aumentan en estos meses debido a que las altas temperaturas favorecen la proliferación de microorganismos en alimentos mal conservados, lo que incrementa el riesgo de gastroenteritis e intoxicaciones alimentarias.

En las Urgencias hospitalarias la situación es muy similar. El jefe del servicio de Urgencias Pediátricas del Hospital Santa Lucía de Cartagena, Joaquín Susmozas, dice que lo que más están viendo este año son picaduras de medusas, así como quemaduras solares y traumatismos y fracturas en niños, muchos de ellos como consecuencia del uso de patinetes. Pero llama la atención sobre el incremento de síndromes de inmersión en menores respecto a otros años.

En este caso, la propia Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) recuerda que los ahogamientos constituyen un problema relevante de salud pública. A diferencia de la percepción habitual, pueden producirse de forma rápida, silenciosa y difícil de identificar, incluso en cuestión de segundos.

Se estima que en España cada año se ahogan entre 400 y 600 personas, y por cada muerte se calcula que entre tres y cinco personas acaban en urgencias por incidentes relacionados con el agua. Los datos más recientes reflejan que, entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2026, en España han fallecido más de 200 personas in situ en espacios acuáticos.

En este contexto, la prevención, la vigilancia activa y una respuesta adecuada son factores determinantes para evitar consecuencias graves.

Agua salada para las picaduras de medusas

Las picaduras de medusas son un año más las protagonistas del verano y algunos puestos de salvamento de Cartagena, como el de Cala Cortina, dicen haber llegado a atender a más de un veintena de bañistas en un mismo día por este motivo.

Por ello, la Consejería de Salud recomienda no entrar en contacto con las medusas de la orilla para evitar picaduras y aunque la presencia de especies peligrosas en la Región es muy excepcional, insiste en que «no hay que entrar en contacto con los ejemplares que han sido arrastrados a la orilla de la playa porque aún podrían liberar aguijones venenosos al tocarlas, dado que su poder urticante persiste hasta 24 horas en condiciones de sequedad», señala el director general de Salud Pública y Adicciones, Jesús Cañavate.

Los síntomas más comunes por este tipo de picaduras son enrojecimiento de la zona y escozor cutáneo que puede ir acompañado de hormigueodolor punzanteinflamación marcas del tentáculo del animal, ya que las medusas usan su veneno para protegerse y lo expulsan a través de aguijones microscópicos que tienen en las extremidades.

De forma excepcional la picadura también puede provocar desorientación, problemas respiratorios e incluso cardiacos.

Comúnmente se recomienda aplicar amoniaco o vinagre, pero lo aconsejable es limpiar la zona afectada con agua salada (nunca dulce) o suero fisiológico, y retirar con unas pinzas los restos de tentáculos que hayan podido quedar adheridos a la piel. Posteriormente, es importante aplicar frío en la zona afectada durante al menos 15 minutos sin que el hielo entre en contacto directo con la piel.