La duración de las incapacidades temporales alcanza los 72 días frente a los 51 del conjunto del país, pese a que se frena el número de nuevos procesos

Evolución de las bajas laborales en la Región de Murcia. / L. O.
Los trabajadores de la Región de Murcia tardan casi tres semanas más que la media española en reincorporarse a su puesto de trabajo después de una baja laboral. Durante el primer semestre de 2026, los procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes que finalizaron en la Comunidad tuvieron una duración media de 72,06 días, frente a los 51,41 días registrados en el conjunto del país. La diferencia asciende a 20,65 días, prácticamente a tres semanas, según los datos que se desprenden del último análisis que ha publicado recientemente la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo, la patronal Amat.
Las estadísticas de los mutualistas no dejan, desde luego, bien parada al sistema regional, ya que la distancia con España se ha agrandado durante el último año: entre enero y junio de 2025, una baja laboral duraba en la Comunidad una media de 59,50 días y, doce meses después, sube hasta los 72,06 días. La diferencia supone 12,56 jornadas adicionales y un aumento del 21,11%. Sí es cierto que en el conjunto nacional también se han alargado los procesos, pero en menor medida: desde los 43,79 días de la primera mitad de 2025 hasta los 51,41 actuales, un incremento de 7,62 días y del entorno del 17,4%, según el mismo informe.
Esta evolución se produce pese a que, esta vez sí, se ha contenido el número de nuevas bajas en la Región. Los 82.516 procesos iniciados entre enero y junio de este año representan una caída ante los 86.644 del mismo periodo de 2025: 4.128 menos, un descenso del 4,76%. La incidencia también disminuyó de 31,70 a 29,39 procesos mensuales por cada 1.000 trabajadores, un 7,29% menos.
Además, el fenómeno ‘a la baja’ no se explica porque se hayan quitado personas trabajadoras dentro de la población protegida por las mutuas en la Región. Al contrario, el número aumentó de 455.542 a 467.927 trabajadores, un 2,72% en apenas un año.
El informe de la patronal de mutuas también revela que aquellas lesiones de huesos, músculos y articulaciones tardan mucho más en curarse en la Región que en el resto del país, siempre que no ocurran en el horario de trabajo. El año pasado, los trabajadores murcianos que sufrieron un percance de este tipo fuera de su empleo pasaron una media de 95,73 días de baja, una cifra que contrasta con los 78,14 días de la media nacional.
En cambio, cuando el accidente fue laboral y el tratamiento corrió a cargo de una mutua, la estancia media bajó drásticamente en la Comunidad a 43,43 días, prácticamente calcando los 44,18 días registrados en toda España. ¿Qué suponen estos datos nuevos? Que la diferencia entre curarse por la vía pública o a través de una mutua generaría una brecha de 52,29 días en la Región, frente a los 33,96 días del conjunto del país. Los empresarios, a través de la patronal regional Croem, así como los propios graduados sociales murcianos vienen defendiendo la incorporación de las mutuas para ‘aligerar’ la duración media de los procesos.
Potencial ahorro de hasta 135 millones de euros
Ante este escenario, el estudio calcula que la Región podría ahorrar hasta 135,08 millones de euros en los procesos traumatológicos de 2025 si se permitiera a las mutuas gestionar estas bajas desde el primer momento, una medida que a nivel nacional liberaría 3.584,99 millones gracias a la agilidad médica.
Lejos de corregirse, la brecha temporal entre Murcia y el resto del país se ensanchó todavía más durante los primeros seis meses de 2026, ya que en este periodo las lesiones recuperadas fuera del ámbito laboral se alargaron en la Comunidad hasta un promedio de 108,98 días, frente a los 84,11 días nacionales. Por el contrario, en los accidentes de trabajo la media fue de 43,67 días en la Región frente a los 46,46 del promedio estatal.
Este ‘atasco’ en los tiempos de recuperación se ha traducido en un duro golpe económico: solo en el primer semestre de 2026, el coste total de estas bajas laborales escaló hasta los 317,8 millones de euros en el sector de las mutuas de la Región. De esta cantidad, 181 millones correspondieron al pago de las prestaciones económicas a los trabajadores y los otros 136,8 millones al impacto directo que tuvieron que soportar las empresas en sus cuentas.
La factura económica no ha dejado de crecer respecto al año anterior. Entre enero y junio de 2025, ambos conceptos sumaban 294,4 millones de euros, lo que supone un incremento interanual cercano al 8% y añade 23,4 millones de sobrecoste. En detalle, el gasto en prestaciones subió un 7,6%, mientras que el coste directo para los empresarios repuntó un 8,4%.
Esta escalada de costes resulta especialmente llamativa porque se produce en un contexto en el que el número de nuevas bajas iniciadas en Murcia descendió un 4,76% en la primera mitad de 2026. Sin embargo, el tiempo medio que el trabajador permaneció de baja se disparó un 21,11% hasta alcanzar los 72,06 días, muy por encima de los 51,41 días de la media nacional. Así, los datos demuestran que el encarecimiento del sistema no se debe a que haya más trabajadores enfermos, sino a que los procesos médicos se alargan mucho más en el tiempo.
Para valorar la dimensión global del problema, durante todo el pasado año el coste total de las bajas por enfermedad común rozó los 943,4 millones en la Región (486,6 millones en prestaciones y 456,8 millones asumidos por las empresas).
«Para que haya una media de un 8% de absentismo o más, tiene que haber empresas que registren un 15% de absentismo»

Miguel López Abad, presidente de la CROEM. / L. O.
«Una media no significa que una empresa esté en esa situación, sino que muchas empresas, miles de empresas, están por encima del 8%. Esa es la realidad en la que vivimos», apuntó López Abad después de que esta semana Randstad apuntase que la Comunidad registró esta tasa de absentismo sobre las horas pactadas durante el segundo trimestre de 2026.
El porcentaje supone un incremento de seis décimas respecto al mismo periodo del año anterior y sitúa a la Comunidad ocho décimas por encima de la media nacional, del 7,2%, tras los datos extraídos a partir de la Encuesta Trimestral de Costes Laborales del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El máximo representante de los empresarios murcianos defendió que las empresas no plantean estas cuestiones por «capricho», sino porque afectan a su capacidad para organizar el trabajo, mantener la actividad y sacar adelante sus proyectos. «Si decimos que existe este problema no es porque se nos antoje. Es que las cifras están altas, es que el problema está ahí», añadió.
En el caso del absentismo derivado de incapacidad temporal (IT) o baja médica, la tasa de la Región alcanzó el 6,2% de las horas pactadas, dos décimas más que un año antes y seis décimas por encima del promedio nacional, situado en el 5,6%.
Por sectores, la industria registró la tasa de absentismo más elevada en la Región, con un 8,1% de las horas pactadas, de las que un 5,9% correspondieron a IT. Este porcentaje supone un aumento de dos décimas respecto al mismo periodo del año anterior.
Le siguió el sector servicios, con un absentismo del 8%, del que un 6,3% correspondió a bajas por IT. En este caso, la tasa aumentó siete décimas interanuales.
Por su parte, la construcción registró una tasa de absentismo del 7,5%, con un 6% correspondiente a situaciones de incapacidad temporal, tras experimentar un incremento de seis décimas respecto al segundo trimestre de 2025.
A nivel nacional, el absentismo provocó la pérdida del 7,2% de las horas pactadas durante el segundo trimestre, dos décimas más que en el mismo periodo del año anterior. En promedio, 1.637.174 personas no acudieron diariamente a su puesto de trabajo, de las que 1.274.528 se ausentaron por situaciones de incapacidad temporal.