LOS ALCÁZARES/ Ocupación peligrosa de un paso de emergencia.

MORENTE

El pasaje central entre la calle Río Aranguín y la Avenida Río Nalón, debe estar permanentemente libre de obstáculos, para intervención de vehículos de emergencias sin riesgo para las personas, llegado el caso.  

El pasaje peatonal que comunica la calle Río Aranguín, con el centro de la Av. Río Nalón, explotado comercialmente como falsa terraza hostelera fija, representa un potencial riesgo permanente para la seguridad de las personas y un impedimento serio para acceso y evacuación de vehículos de emergencias.

Mantener esta parte de suelo público permanentemente ocupada, es tentar a la suerte, olvidando experiencias negativas en históricas situaciones de riesgo, en las que ni ambulancias, ni Protección Civil, ni Policía Local, pudieron acceder a Nalón a través de dicho pasaje. Y no digamos si en el futuro se produjese una estampida humana desde la Av. Río Nalón, sin control de aforo y gran concentración de personal en momentos puntuales.

En el Proyecto Los Alcázares Open Shop se ofrecen soluciones para el acceso de los vehículos de emergencia. Dice la Memoria en su página 23/40: «Eliminando barreras físicas y de acceso a vehículos de emergencia» Teóricamente se contempla, pero en la práctica no se ha resuelto, sirva como prueba fehaciente la instalación de una falsa terraza hostelera “dentro” de este pasaje, ocupándolo en su totalidad: “La reordenación del mobiliario urbano, para permitir el paso de vehículos de emergencia, redundará en esa seguridad para todos los usuarios y vecinos de la zona” (Pág. 20/40) Ojalá fuese así. Para más inri, entre Aranguín y Nalón no hay mobiliario urbano, sino “privado” con aprobación municipal.

CARGA Y DESCARGA DE VEHÍCULOS INDUSTRIALES JUNTO AL PASAJE

A perro flaco todo son pulgas. Dicho de otro modo, a la dificultad de acceso para vehículos de emergencias, se suma la utilización del pasaje central entre Aranguín y Nalón para tareas de carga y descarga. En el susodicho Proyecto, no se menciona la calle Río Aranguín ni una sola vez en cuarenta páginas.

Por el contrario, se alude muchas veces a la carga y descarga.

  • “Se dispondrá de una nueva zona de carga y descarga de mercancía menos invasiva”(Pág. 5/40)
  • «Nueva área de carga y descarga que aleja del entorno los vehículos pesados» (Pág. 20/40)
  • «El principal foco de contaminación se debe al tráfico rodado» (Pág. 21/40)
  • «Se proyecta una zona de carga de carga y descarga en un tramo de la calle Río Espinaredo, junto al jardín de la Avenida Río Nalón» (Página 27/40)

Sobre el papel, el Proyecto Los Alcázares Open Shop lo aguanta todo, pero la realidad pone cada cosa en su sitio. Uno de los objetivos a conseguir era mejorar la zona de carga y descarga. Se quería transformar, rehabilitar, reconfigurar, remodelar, … Finalizadas las obras, faltan dedos en las manos para contar las diferencias entre lo proyectado y lo conseguido en el nuevo Nalón.

Repito, conseguido. Porque hacerse, se ha hecho una gran obra, con una inversión millonaria, pero la “utilización” de este espacio no es la que, sobre el papel, se pretendía. La tendencia actual es tratar de recuperar aquel pasado horroroso y deleznable, que convirtió un bonito paseo en comedores al aire libre, cuantos más mejor. Es lo que algunos hosteleros codician, los vecinos odiamos y la sensatez popular rechaza.

NO SE RESPETA LO COMPROMETIDO CON EL DEFENSOR DEL PUEBLO

Para atender y cerrar una QUEJA vecinal, en la que se incluía la calle Rio Aranguín (Expte. Nº 13003597) el Ayuntamiento informó al Defensor del Pueblo:

«9.- Se ha aumentado en una plaza de minusválidos la zona de la Calle Río Aranguín, disponiendo actualmente de dos, anulando en ese lugar concreto la zona de carga y descarga, quedando en el nuevo proyecto ubicada señal vertical»

«10.- Se han reubicado las nuevas zonas de carga y descarga en las puntas de las calles, donde se encuentran los comercios y sus accesos, quedando despejada la zona de viviendas»

No obstante, el propio Ayuntamiento, antes del inicio de las obras de rehabilitación de la Av. Río Nalón (abril 2.024), eliminó las dos plazas PMR y señalizó la zona como carga y descarga, menospreciando al Defensor del Pueblo y a los vecinos, que de inmediato remitieron un escrito al Alcalde solicitando:

«Que reconsidere la actuación llevada a cabo y tenga la gentileza de ordenar a los Servicios Municipales que se anule ese nuevo espacio para carga y descarga, en el centro de la calle Río Aranguín y se señalice como estaba: zona destinada a estacionamiento PMR.

Que se instale, con información/supervisión de la Policía Local, una videocámara de vigilancia que controle el centro de la calle, zona donde continuamente se producen infracciones por mal estacionamiento de vehículos industriales, incluida la acera de los números pares»

Como viene siendo habitual en el Consistorio alcazareño, no dieron su brazo a torcer. Es más, ni acusaron recibo a dicho escrito. Ahí sigue la zona para carga y descarga.

Que nadie se llame a engaño, no es cierto que el Ayuntamiento esté comprometido con el comercio en la avenida Río Nalón, sino absolutamente volcado en el favoritismo a la hostelería callejera. Revitalizar la actividad de pequeñas tiendas y negocios es una cosa, y otra muy distinta convertir un bello paseo en una montonera de comedores. Al pan, pan y al vino, vino. 

DIFUSIÓN DE ESTA NOTICIA

El enlace para acceder a esta noticia se remite ‒vía correo electrónico‒ a cada uno de los miembros del Equipo de Gobierno y de la Oposición del Ayuntamiento de Los Alcázares, a la Policía Local, sedes de partidos políticos en nuestra Región, Asamblea Regional y a trece medios de comunicación regionales: prensa tradicional, digital, radio y televisión.

La cuestión es que veintiún años después de haberse inaugurado el último de los cinco edificios que flanquean la Av. Río Nalón, no son pocos los medios de comunicación y público en general que piensan que ese espacio se creó como un recinto de concentración hostelera, equivocándose hasta el punto de calificarlo como lugar gastronómico, Little Britain o Little England. Y están muy equivocados. Se creo para pasear, descansar e instalar pequeñas tiendas y negocios; también bares y restaurantes, pero con buen criterio.

Nalón era el centro de una urbanización abierta, un paseo en zona verde, equipado con mobiliario público, que fue ocupado a la brava, esquilmado y destrozado hasta tal punto que se ha tenido que reconstruir. Años de fechorías y reprobables actuaciones protagonizadas por la ambición hostelera y la tolerancia municipal unilateral y abusiva. Que nadie lo olvide.

COMENTARIOS AL REPORTAJE FOTOGRÁFICO

La foto de portada pone de relieve la obstaculización voluntaria, irracional, peligrosa y consentida por el Ayuntamiento, de una vía de emergencia, una salida inmediata a Nalón, para escapar en caso de avalancha. Esta falsa terraza, cuya autorización no se le ocurriría ni al que asó la manteca, está autorizada por el Ayuntamiento, y lo mismo da que sea de modo tácito o expreso, porque, sea como sea, cuanto está a la vista permanece en el mismo sitio las veinticuatro horas del día. No se retira nunca. El proyecto del Nuevo Nalón son textos, planos e infogramas sobre papel, la realidad es la que está la vista de todos.

Otras dos imágenes ponen al Ayuntamiento en el lugar que le corresponde: se compromete con el Defensor del Pueblo (2.012), incumple su promesa (2.024) sin ningún pudor y …hasta hoy.

La calle Río Aranguín enlaza directamente con el pasaje autorizado como falsa terraza, por lo que el día a día, para vecinos y viandantes, es causa de innumerables quejas y denuncias al Ayuntamiento, sus gestores y la Policía Local.

Como no hay cámaras de video vigilancia ‒la sede de la Policía Local (CIS) está a escasos metros de la entrada a la calle‒ los vehículos industriales estacionan sobre las aceras, paso de peatones y espacios PMR, sin horario ni calendario, sirviéndose con frecuencia de carritos de supermercado, o carretillas sin ruedas neumáticas, … un auténtico caos protagonizado con desfachatez y descaro, con absoluta pasividad y tolerancia por parte de unas autoridades que podrían solucionarlo, si quisieran, en una semana. Y así un día y otro día, haciendo valer el lema actualmente en promoción: LOS ALCÁZARES, VOLVIENDO A SUS RAÍCES.