LOS Alcázares. La razón es la razón, venga de donde venga.

MORENTE

Hay que abrir los ojos a quienes ignoran, o han olvidado con el paso del tiempo, cuál fue el verdadero origen y la finalidad de la Avenida Río Nalón: un espacio ajardinado y peatonal, concebido como uno de los principales espacios de convivencia y disfrute de un residencial abierto.

Basta con observar detenidamente las imágenes que se incluyen en el REPORTAJE FOTOGRÁFICO adjunto para apreciar la evolución negativa —para los residentes— de la avenida Río Nalón, desde la publicidad distribuida en 2003 para atraer a los compradores hasta el inicio, en 2024, de la rehabilitación integral de dicho espacio.

Una rehabilitación que no habría sido necesaria si la autoridad municipal no hubiese consentido, e incluso promovido, incontables destrozos y tropelías en suelo público.

Finalmente, se llegó a una situación de auténtico hacinamiento de falsas terrazas hosteleras dispuestas en hileras, ancladas al suelo, cubiertas, cerradas y de carácter permanente, destinadas al uso exclusivo de los clientes de los restaurantes.

El resultado fue un espacio antiestético y deplorable, que atentaba contra el buen gusto y menoscababa los derechos de residentes y visitantes.

LA DESTRUCCIÓN DE LA AVENIDA SE INICIÓ EN 2.005

El proceso de transformación y progresiva degradación del espacio público de esta avenida se inició en 2005, y tuvo como punto de partida una actuación promovida por el propio Ayuntamiento. Aquella actuación supuso el comienzo de una modificación sustancial de la configuración y del uso de un espacio concebido inicialmente como paseo peatonal integrado en una zona residencial.

A finales del verano de 2005 fueron destruidos y enlosados dos grandes parterres de trazado triangular, situados frente a los pasajes centrales, a ambos lados de la avenida. En su lugar se habilitaron únicamente dos alcorques para sendos algarrobos que, afortunadamente, todavía permanecen.

A partir de ese momento se inició un proceso progresivo de ocupación y privatización de facto de espacios de uso público mediante la implantación y expansión de terrazas hosteleras. La permisividad municipal frente a determinadas ocupaciones de la vía pública permitió que, con el paso de los años, fueran desapareciendo o modificándose elementos del mobiliario y de la configuración original del paseo.

No se trataba, por tanto, de una mera cuestión estética. La progresiva ocupación del espacio público por actividades privadas terminó alterando de hecho su uso y su función, en perjuicio de los demás usuarios y, especialmente, de los residentes del entorno.

El resultado de este proceso puede comprobarse documentalmente en el REPORTAJE FOTOGRÁFICO que acompaña este escrito.

LAS RECLAMACIONES VECINALES Y LA FALTA DE RESPUESTA MUNICIPAL

En 2010, ante la reiterada falta de respuesta efectiva del Ayuntamiento a las denuncias formuladas por los residentes, y ante lo que estos consideraban una actuación municipal insuficiente para garantizar el correcto uso del espacio público, los vecinos elevamos una queja a la Comisión de Peticiones y Defensa del Ciudadano de la Asamblea Regional de Murcia.

La resolución adoptada por dicha Comisión fue favorable a los residentes. Sin embargo, la existencia de un pronunciamiento favorable no se tradujo en una solución efectiva del problema, que continuó desarrollándose durante los años siguientes.

Esta circunstancia resulta especialmente relevante, pues pone de manifiesto que el conflicto no surgió con la reconstrucción de la avenida a finales de 2024, sino que venía produciéndose desde muchos años antes.

UNA TRANSFORMACIÓN DEL USO DE LA AVENIDA

Las verdaderas intenciones respecto al futuro de Nalón fueron conocidas por los residentes también a través de la prensa regional, mediante un “publirreportaje” en el que se recogía exclusivamente la opinión de dos concejales, sin que, según consta en aquella publicación, se recabara la opinión de los residentes afectados.

El enfoque utilizado en aquella información contribuyó a consolidar una determinada imagen de la avenida, hasta el punto de que la periodista que realizó la entrevista llegó a definir Nalón como un «reducto de ocio», bajo la expresión «Little Britain en Los Narejos». Con posterioridad, aquella denominación ha evolucionado hasta la de «Little England».

Más allá de las denominaciones utilizadas, lo verdaderamente relevante desde el punto de vista del interés público es que un espacio de uso general terminó siendo progresivamente condicionado por una actividad económica privada, sin que ello pudiera producirse legítimamente al margen de las condiciones, límites y autorizaciones establecidos por las correspondientes Normas y Ordenanzas Municipales.

HASTA FINALES DE 2024

El proceso de transformación de Nalón se prolongó hasta finales de 2024, coincidiendo precisamente con el inicio de las obras de reconstrucción de la avenida, ejecutadas mediante una inversión millonaria financiada con fondos de la Unión Europea.

La reconstrucción dio lugar a un «nuevo Nalón», con una configuración sustancialmente diferente de la que se había ido consolidando durante los años anteriores.

Por ello, resulta jurídicamente relevante distinguir dos cuestiones que con frecuencia parecen confundirse:

Una cosa es el derecho de los establecimientos hosteleros a desarrollar legítimamente su actividad y otra, muy distinta, la posibilidad de disponer del espacio público como si se tratara de una prolongación de sus establecimientos.

La ocupación de la vía pública para fines hosteleros no constituye un derecho absoluto ni puede ejercerse al margen de las condiciones establecidas por la Administración. Está sometida a las Normas, Ordenanzas, autorizaciones y condiciones de uso que resulten aplicables, cuyo cumplimiento corresponde garantizar tanto a los titulares de las actividades como a la Administración competente.

EL PROBLEMA ACTUAL: EL CUMPLIMIENTO DE LAS NORMAS

Hoy, una vez reconstruida la avenida, el principal conflicto no debería plantearse como una disputa entre hosteleros y residentes. La cuestión esencial es mucho más sencilla: determinar si el uso que determinados establecimientos realizan del espacio público se ajusta o no a las Normas y Ordenanzas Municipales y a las condiciones de las autorizaciones concedidas.

Los residentes tienen derecho a exigir que las actividades que se desarrollan en su entorno sean compatibles con el descanso, la tranquilidad, la seguridad, la movilidad peatonal y el disfrute general del espacio público.

Del mismo modo, los titulares de establecimientos hosteleros tienen derecho a ejercer su actividad dentro del marco legal que les resulte aplicable. Pero ningún interés particular puede justificar el incumplimiento de las normas que regulan el uso del dominio público.

Y corresponde al Ayuntamiento, en el ejercicio de sus competencias, vigilar el cumplimiento de esas normas, controlar las ocupaciones autorizadas y actuar cuando se produzcan incumplimientos, sin que la reiteración de una conducta pueda convertirla por sí misma en legítima.

Porque el espacio público no pertenece a quienes lo explotan económicamente, sino al conjunto de la ciudadanía, y su utilización debe quedar sometida a las reglas que legalmente lo ordenan.

INTENTOS DE RECUPERAR EL PASADO Y VOLVER A LAS RAÍCES

La razón es la razón, venga de donde venga. En este caso, son los residentes quienes la tienen, porque llegaron primero y porque, sin la inversión que realizaron en sus viviendas, esta avenida sencillamente no habría sido posible. En su día se destacaban las bondades del Residencial Nuevo Principado: apartamentos exclusivos de lujo situados en un entorno privilegiado. Prueba de ello es que, en el último de los edificios construidos, los precios llegaron a superar los 2.200 euros por metro cuadrado.

Por eso, quienes regentan restaurantes y se empeñan en presentar este espacio como un lugar «creado» para la hostelería callejera no deberían olvidar una cuestión esencial: tienen que convivir y dejar vivir a los cientos de residentes que habitan aquí.

Son ellos quienes vienen soportando desde hace tiempo las molestias y afecciones derivadas de determinadas actividades hosteleras: ruidos, olores de cocina, vibraciones, música, jolgorio, vocerío, aglomeraciones…

COMENTARIO A UNA FOTO DEL REPORTAJE FOTOGRÁFICO

La Avenida Río Nalón que nunca debió ser destruida es la que aparece en esta fotografía del año 2005, pese a que su calidad no sea óptima. En ella puede contemplarse el aspecto original de este espacio peatonal: una vía dotada de bancos y grandes jardineras centrales, flanqueada por palmeras, que configuraban un entorno ajardinado y destinado al disfrute de los peatones y residentes.

Los datos ‒en sí, todo el reportaje‒ permiten apreciar la magnitud de la transformación sufrida.

En 2005 había cuarenta y ocho palmeras en la avenida. Al inicio de las obras de reconstrucción, a finales de 2024, solo quedaban quince. Es decir, habían desaparecido treinta y tres palmeras, taladas progresivamente mientras, paralelamente, se procedía al enlosado de sus correspondientes alcorques.

La retirada de estos elementos no fue una cuestión menor. El propio Defensor del Pueblo llegó a reprochar al Ayuntamiento su actuación, señalando expresamente:

«Se habían retirado del Paseo Río Nalón los bancos, maceteros [palmeras y alcorques] y otro mobiliario urbano municipal para así tener más superficie susceptible de poder ser utilizada toda la calle como terraza hostelera».

La fotografía de 2005 constituye, por tanto, un testimonio gráfico del espacio peatonal original, antes de que sucesivas actuaciones fueran modificando su configuración y reduciendo progresivamente la presencia de vegetación, mobiliario urbano y elementos destinados al uso peatonal.

Cuarenta y ocho palmeras en 2005. Quince en 2024. Treinta y tres desaparecidas.
Más que una fotografía, es la imagen de una transformación que los números permiten medir.

HEMEROTECA

18.06.2010. Diario La Verdad de Murcia: “Little Britain” en Los Narejos

https://www.laverdad.es/murcia/v/20100618/region/little-britain-narejos-20100618.html

03.08.2012.  Europa: Los Alcázares/ La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.

https://newseuropa.es/los-alcazares-la-verdad-es-la-verdad/

08.09.2026.  Europa: LOS ALCÁZARES/ El cuidado de la Av. Río Nalón no es un lujo, sino una necesidad básica.

https://newseuropa.es/los-alcazares-el-cuidado-de-la-av-rio-nalon-no-es-un-lujo-sino-una-necesidad-basica/

 

REPORTAJE FOTOGRÁFICO