El Gobierno regional reclama proteger al sector frente a los aranceles, reforzar la competitividad de las denominaciones de origen y participar en un proyecto piloto europeo de turismo sostenible

Tercera reunión del Intergrupo del Vino (WINE Intergroup) del Comité Europeo de las Regiones (CdR) en Bruselas. / CARM
La defensa del vino murciano se juega también en Bruselas. En un momento marcado por la incertidumbre comercial, la revisión de la Política Agraria Común (PAC) y los efectos del cambio climático sobre el campo europeo, la Región de Murcia ha aprovechado el principal foro de cooperación entre territorios vitivinícolas de la Unión Europea para reforzar su posición y reclamar un mayor protagonismo de sus denominaciones de origen y del enoturismo como herramienta de desarrollo rural.
La Comunidad ha defendido en Bruselas la competitividad del sector vitivinícola regional y ha propuesto que las Rutas del Vino de Bullas, Jumilla y Yecla formen parte de una futura iniciativa europea de turismo sostenible. La petición se planteó hace unos días durante la tercera reunión del Intergrupo del Vino (WINE Intergroup) del Comité Europeo de las Regiones, un espacio que reúne a más de 25 regiones vitivinícolas de España, Italia, Alemania, Austria y Portugal para coordinar posiciones sobre los principales desafíos del sector.
La directora general de Unión Europea, María Cruz Ferreira, participó en la reunión, en la que la delegación murciana respaldó estrategias comunes para afrontar el impacto del cambio climático, la incertidumbre derivada del comercio internacional y la necesidad de reforzar la competitividad de las tres denominaciones de origen protegidas de la Región: Jumilla, Bullas y Yecla.
Entre las prioridades trasladadas al foro europeo figura la exclusión del vino de cualquier conflicto comercial ajeno al sector. La Comunidad reiteró su rechazo a la posibilidad de que Estados Unidos imponga aranceles de hasta el 200% a los vinos europeos y reclamó a la Comisión Europea que impulse una negociación diplomática directa, elimine barreras comerciales y active medidas compensatorias acompañadas de un análisis del impacto económico sobre las exportaciones.
El consejero de Presidencia, Juventud, Acción Exterior y Emergencias, Marcos Ortuño, subrayó que el escenario actual obliga a una respuesta conjunta. «Debemos unir fuerzas para garantizar que el sector vitivinícola siga siendo competitivo, en particular en este nuevo contexto comercial global y de cara a las propuestas de la nueva PAC», afirmó.

Imagen de un viñedo en Yecla / L. O.
Las rutas del vino, candidatas a una red europea
Uno de los asuntos con mayor peso en la reunión fue el impulso a las futuras Rutas Europeas del Vino y la Cultura, una iniciativa que la Comisión Europea prevé incorporar a la Estrategia Europea de Turismo Sostenible que presentará en septiembre.
La Región de Murcia ha solicitado que las rutas de Bullas, Jumilla y Yecla se integren en esa futura red europea, al considerar que representan un modelo turístico capaz de atraer visitantes al interior, favorecer la desestacionalización y diversificar la oferta más allá del tradicional turismo de sol y playa.
La propuesta también persigue conectar las políticas de turismo con los objetivos de desarrollo rural de la PAC, generando nuevas fuentes de ingresos para agricultores y pequeñas empresas sin alterar la actividad agrícola. Además, la Comunidad aspira a formar parte del programa piloto que previsiblemente seleccionará entre cinco y diez regiones europeas para poner en marcha esta iniciativa.
El Gobierno regional sostiene que la incorporación de las rutas murcianas permitiría mostrar la diversidad territorial europea y reforzar el papel del enoturismo como instrumento de cohesión territorial, diversificación económica y creación de empleo en las comarcas rurales.
Cinco líneas de trabajo
La participación de la Región en el Intergrupo del Vino se articula en torno a cinco grandes objetivos: influir en la futura legislación europea sobre la PAC y el mercado vitivinícola, favorecer el desarrollo económico y la fijación de población en el medio rural, impulsar medidas de adaptación al cambio climático, promover el patrimonio cultural vinculado al vino y respaldar una posición científica común frente a los planteamientos más restrictivos de la Organización Mundial de la Salud sobre el consumo de vino.
En este último ámbito, el Intergrupo defiende diferenciar el consumo abusivo del consumo responsable y moderado, vinculado a la dieta mediterránea y al patrimonio cultural europeo.
Ortuño destacó la importancia de que la Comunidad participe en los espacios donde se diseñan las políticas comunitarias que afectan al sector. Según indicó, se trata de «uno de los sectores agroalimentarios más valiosos de Europa», que atraviesa un periodo marcado por «los cambios en los mercados, el exceso de oferta y el impacto del cambio climático».
El consejero incidió además en que el vino trasciende su dimensión económica. «El vino no solo genera riqueza y empleo, sino que también forma parte de nuestra identidad, nuestro paisaje y nuestra cultura», señaló, antes de defender la necesidad de mantener «un espacio estable de diálogo y defensa común en el seno del Comité Europeo de las Regiones».
A juicio del responsable autonómico, la presencia de la Región en el Intergrupo permite «defender un sector estratégico para nuestra economía, generar alianzas con otros territorios y trasladar a las instituciones europeas los retos a los que nos enfrentamos», convencido de que el futuro del vino europeo «pasa también por una acción coordinada y por un mayor protagonismo de las regiones».