El detenido condujo a los investigadores a los emplazamientos donde se recuperaron diversos restos óseos humanos
ABC

El caso de la desaparición de un vecino de Coín en 2020 ha quedado finalmente esclarecido tras la confesión del presunto autor, seis años después de los hechos. El detenido admitió el crimen después de que la pasada semana se hallaran restos humanos en un camino de Alhaurín de la Torre.
Según su declaración, mató al desaparecido en su vivienda de Coín, descuartizó el cadáver y posteriormente trasladó los restos a distintos puntos de Alhaurín de la Torre, donde los fue abandonando.
Así lo han informado desde la Guardia Civil a través de una nota, en la que han indicado que la desaparición del hombre, vecino de Coín de 59 años, fue denunciada en 2020 y desde entonces la investigación ha permitido esclarecer los hechos y localizar nuevos restos óseos relacionados con el caso.
Localizaron un cráneo en 2025
El origen de la investigación, denominada Operación Capibara, se remonta a junio de 2025, cuando unos operarios municipales de Alhaurín de la Torre, hallaron un cráneo humano envuelto en una bolsa en el interior de una arqueta en la urbanización Pinos de Alhaurín.
Efectivos del Grupo de Homicidios y del Laboratorio de Criminalística de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga iniciaron las actuaciones. Tras las pruebas genéticas practicadas por el Servicio de Criminalística, se determinó la compatibilidad del perfil ADN con el del vecino desaparecido en 2020.
Tras la identificación, los investigadores centraron las actuaciones en el entorno social y personal de la víctima. El análisis de documentación, bases de datos y medidas tecnológicas autorizadas judicialmente permitieron focalizar la sospecha sobre un conocido del fallecido.