- La selección española vence por 3-1 a los de Santi Denia en el partido más flojo hasta ahora
- UEFA Nations League: Croacia – España en directo, martes a las 20:45h en La 1 y RTVE Play
La selección española ha vencido con más apuros de los previstos a la de Chequia en el tercer partido de la UEFA Nations League, disputado este sábado en el estadio Carlos Tartiere de Oviedo. España mantiene el pleno de puntos, pero bajando un tanto el nivel de intensidad en su juego y complicándose la vida en el tramo final del partido, a pesar de lo que pueda decir el resultado.
El seleccionador presentó en Oviedo hasta nueve cambios respecto al once que jugó en Sevilla contra Croacia. Ya dijo Luis de la Fuente en rueda de prensa que no le gustaba este parón de cuatro partidos. Entre las bajas de última hora y las rotaciones necesarias, era lógico que en algún momento debutaran Iván Fresneda y Roberto Fernández.
Incluso rotó la portería y jugó de inicio David Raya. El que no rota en este equipo es Lamine Yamal, que está en racha. El de Rocafonda avisó en el primer minuto a pase filtrado de Dani Olmo y metió a los cinco minutos el que parecía más difícil, por toda la escuadra: cuarto gol en tres partidos y aprovechando siempre los primeros compases de partido.
El extremo barcelonista se ha mostrado como el gran recurso para aprovechar la efervescencia de esos primeros minutos. Con el paso de estos, el partido se fue volviendo un tanto más monótono. Enfrente había un conjunto de menor calidad técnica, pero que se ve asimilando poco a poco los conceptos de Santi Denia, por ejemplo en el trato de balón.
En ese aspecto, el que más balones tocó fue el portero Kinsky. El meta checo atajó buenas ocasiones de Dani Olmo y Álex Baena, sustituto de Nico Williams. No pudo hacer nada ante el segundo gol, obra de Rodri Hernández al aprovechar un rechace para rematar a bocajarro.
Cambió De la Fuente a los extremos, para alivio de Kinsky por dejar de ver a Lamine Yamal, a quien sustituyó Víctor Muñoz, mientras que Yéremi Pino hizo lo propio con Baena. Pero España siguió dominando y gozando de ocasiones, como Roberto buscando estrenarse o el propio Yéremi, entre otras.
Exceso de relajación y susto de Chequia
Llevaba la selección española 18 remates totales y un 67% de posesión, cuando al tercero de Chequia llegó el 2-1 anotado por Slama en una conta. Un disparo cruzado y bien ajustado, ante el que no pudo hacer nada David Raya (minuto 69).
El exceso de relajación le pudo costar caro a la Roja, porque en un error en el blocaje de Raya aprovechó Naderi para meter la puntera y enmudecer por un segundo a los 28.515 espectadores del Tartiere. Sin embargo, una falta sobre Le Normand anuló la jugada, para fortuna de España y monumental enfado de Santi Denia.
El técnico manchego se había animado con la capacidad de reacción de su equipo, pero el gol anulado y la doble amarilla del capitán Krejci acabaron con sus esperanzas. No obstante, mucho mérito para el colista del grupo, que durante unos breves instantes de partido le metió el miedo en el cuerpo a los campeones del mundo.
Con la inferioridad no pudieron evitar que Mikel Merino hiciera el gol de la tranquilidad al filo de los 90 minutos reglamentarios; saliendo del banquillo el navarro, como en el Mundial. En la misma jugada sufrió una dura entrada Roberto que se revisó por una posible roja.
Como consuelo, peor le fueron las cosas a Croacia, que recibió un sonrojante 0-7 en su casa frente a Inglaterra. Precisamente los croatas se quedan en casa y serán el anfitrión de la Roja el próximo martes, confiando en mantener el pleno de puntos para cerrar con nota el largo e inédito parón.
