El cuarto encierro de San Fermín 2026 al detalle: una carrera de infarto con los toros a la cabeza y pánico en Mercaderes

Cuarto encierro de San Fermín 2026: vídeo a cámara lenta
Sofía Soler  RTVE

Un cuarto encierro de infarto con los toros de Álvaro Núñez en San Fermín, en su segunda participación en esta fiesta. Los bravos han volado por delante de los cabestros y han desatado el pánico en la curva de Mercaderes con Estafeta al chocar contra el vallado y arrollar a varios mozos.

La carrera más larga hasta la fecha este año, de dos minutos y 32 segundos, ha sido igualmente rápida y explosiva. Nueve personas han tenido que ser atendidas por los servicios sanitarios por las contusiones, cinco de ellas con traslado al hospital.

Una manada partida en dos choca en Mercaderes

La manada ha avanzado partida en dos. Uno de los toros negros ha saltado del corral en cuanto ha estallado el cohete y ha dejado atrás a sus hermanos. Galopaba por la cuesta de Santo Domingo cabeceando hacia los lados y amenazando con su cornamenta, pero sin llegar a embestir a los participantes en ese tramo.

Poco después, la velocidad extrema ha traído el primer momento de pánico en el encierro. La torada ha resbalado en la curva de Mecaderes con Estafeta y ha arrollado a varios mozos, atrapando al menos a uno de ellos por milisegundos. Una apisonadora de más de una tonelada y tres pares de cuernos chocaba contra el vallado.

Un mozo enganchado por la camiseta y el brazo

Al retomar la recta en Estafeta, se ha abierto el espacio entre los dos grupos con tres de los toros por delante a toda velocidad y decenas de corredores siguiendo su estela. Algunos de los participantes más veteranos han exhibido entonces sus mejores carreras.

En el segundo pelotón: peligro. Uno de los corredores ha rozado la tragedia cuando el pitón de un morlaco le ha enredado el brazo y le ha enganchado la camiseta, pasando a solo unos centímetros de su cara. Pero en esta ocasión ha ganado la suerte y no hay que lamentar heridas por asta de toro, según ha confirmado el parte médico preliminar.

Las carreras en ese tramo se han acelerado y algunos mozos intentaban recuperar el equilibrio apoyándose en las reses y llegando incluso a agarrarse a los pitones.

El tumulto ha continuado al llegar al callejón de la plaza y un joven se ha visto atrapado en el centro de la manada. Solo podía correr para que no le pasara por encima.

La llegada a toriles ha ocurrido entre algún resbalón de hombres y animales en el ruedo. Un toro colorado ha sido el último en guardarse, siguiendo al último de los cabestros e ignorando a los mozos que gesticulaban a su alrededor.

El colorado Gavilán, de 595 kilos, es el más grande de los toros que ha aportado este viernes la divisa gaditana, junto a Billetero (negro mulato listón), Juncoso (colorado ojo de perdiz, del mismo peso) y Gruñón (negro listón), todos de 590 kilos. Los menos pesados en esta ocasión son otro Gavilán (colorado, de 570 kilos) y Asustado (negro mulato chorreado, de 565 kilos).