-
El delantero del Real Madrid marca su séptimo gol en este Mundial e iguala al argentino
-
Marruecos – Francia, partido de ¼ de final el jueves a las 22.00 horas en La 1 y RTVE Play.

06.43 min
De penalti y gracias. Kylian Mbappé no desaprovechó la pena máxima que forzó Desire Doué nada más salir al campo para marcar en el minuto 70 y meter a Francia en cuartos de final después de superar el muro ultradefensivo de Paraguay.
El partido arrancó siguiendo el guión previsto. Paraguay salió a poner en marcha su plan. El mismo que consiguió llevar a Alemania a la tanda de penaltis para allí acabar con ella. No había otra opción que resistir, con Julio Enciso, su hombre más talentoso, aislado en la punta de ataque. Todos defendían apretados en un tercio del campo, conscientes de que un marcador en contra minaría sus opciones de avanzar a los cuartos de final.
Francia volvió a apostar por el talento de sus hombres de ataque. Sin embargo, el plan del seleccionador de Paraguay, Gustavo Alfaro, funcionó. Sin espacios abiertos en los que sacar partido de su explosividad, los Mbappé, Dembelé, Olise y Barcola parecían menos fieros de lo que apuntaban sus números en los partidos previos.
Con los paraguayos atrincherados en torno a su área, los de Didier Deschamps lo intentaron a base de lanzamientos desde fuera del área. Primero Koné, luego Rabiot, sin encontrar puerta. Y lo que es más significativo, sin encontrar a sus hombres de ataque.
Más pelea que fútbol
El duelo se fue calentando en el otro fútbol. Los paraguayos dejaban un recado a los franceses en cada balón dividido. Mbappé y Olise reclamaban protección al árbitro, incapaces de generar en el área rival más peligro del que los paraguayos amenazaban con causar en su integridad física.
El problema de los albirrojos es que les costaba un mundo salir de su propio campo. Y cada vez se hundían más, lo que facilitó la capacidad francesa de generar acercamientos a la meta de Orlando Gill, sin la claridad suficiente.
El paso por vestuarios no alteró el plan de partido de ambas selecciones. El equipo sudamericano se mantuvo junto, hundido en campo propio, mientras los de Deschamps buscaban la manera de encontrar una grieta en un muro que parecía resistirlo todo. Rabiot volvió a probar desde fuera del área nada más arrancar la segunda mitad, pero su disparo se marchó desviado. El guion no cambiaba: Francia tenía el balón, Paraguay esperaba.
La picaresca francesa
Sin poder exhibir la aplastante superioridad de la que estaban haciendo gala en los choques anteriores, los cracks franceses buscaron todo tipo de atajos para resolver el encuentro por la vía rápida. Así lo hizo Mbappé en el minuto 51, cuando se llevó con la mano un envío espectacular de Maignan para plantarse en el área rival, antes de que un defensa paraguayo enviara a córner.
No perdieron tiempo los galos, que intentaron sorprender con un saque rápido que permitió a Dembelé rematar sin acierto cerca de Orlando Gill. El meta paraguayo se hizo daño en la jugada. Pero pudo seguir el partido a pleno rendimiento, tal y como le exigió Koné con un cañonazo desde fuera del área.
Francia no dejó de insistir. Barcola rozó el gol en el 59 tras una acción tremenda, pero la defensa paraguaya sobrevivió una vez más. Deschamps movió el banquillo y dio entrada a Doué por Barcola, mientras Paraguay también cambiaba piezas, dando relevo a Omar Alderete, tocado físicamente, y a un desfondado Enciso.
Pena máxima a Paraguay
La resistencia paraguaya se rompió en el minuto 67. Doué cayó en el área y el árbitro señaló penalti después de consultar el VAR. Mbappé no perdonó. El capitán francés asumió la responsabilidad y transformó el lanzamiento para poner el 0-1 en el marcador. Era su séptimo gol en el Mundial, igualando a Messi como máximo goleador del presente torneo, y acumula 19 goles mundialistas.
El gol no cambió demasiado el escenario. Francia siguió mandando y Paraguay, obligado a estirarse, lo intentó en alguna contra, aunque sin demasiada claridad. Mbappé siguió encontrándose una y otra vez con Cáceres en un duelo vibrante, mientras el partido se endurecía y el arbitraje, muy permisivo, contribuía al desorden.
Antes del final, Orlando Gill volvió a agigantarse. Primero sacó una mano extraordinaria a Mbappé en el 88 y, ya en el 96, firmó una doble parada espectacular al delantero francés para evitar una sentencia que parecía cantada. Paraguay tuvo incluso una última esperanza tras una mala acción de Upamecano, pero Maignan apareció para quedarse con el balón y apagar el susto. Francia sigue adelante y se cita con Marruecos en cuartos, reeditando la semifinal de Qatar 2022. Partidazo.