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El BCE ha decidido una subida de 25 puntos básicos que sitúa los tipos en la eurozona en el 2,5%
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Es el segundo incremento en el precio del dinero en lo que va de año tras el alza de tipos de junio
El Banco Central Europeo (BCE) ha cumplido con el guion que los expertos llevaban anunciado semanas. El organismo que preside Christine Lagarde ha tomado la decisión de subir los tipos de interés 25 puntos básicos.
La presidenta del BCE ha asegurado, tras la reunión, que la decisión de subir tipos «ha sido unánime». Lagarde ha confirmado que no ha habido discrepancias en la decisión principal por parte de los miembros del Consejo y ha insistido en que en la reunión no se ha abordado qué movimientos vendrán después de este alza ante un escenario protagonizado por la incertidumbre.
Tras la subida de septiembre se produce un encarecimiento del precio del dinero en la eurozona que lleva a la tasa de depósito al 2,5%. Es la tasa de referencia principal y la que remunera el dinero que los bancos guardan en el banco central
Por su parte, el tipo de interés de las operaciones principales de financiación (MRO) aumenta del 2,40% al 2,65%. Este es el tipo que afecta directamente al coste de los créditos y es el que suele encarecer el Euríbor y las hipotecas.
Solo han pasado tres meses desde la anterior subida, que fue en junio de 2026, y el motivo de la decisión al alza de septiembre es básicamente el mismo: una inflación que está desbocada por los shocks energéticos procedentes de la guerra en Oriente Medio y que sitúan la tasa de IPC de la eurozona muy por encima del objetivo que persigue el BCE: el 2%.
Concretamente, la inflación en la eurozona aceleró en agosto hasta el 3,3% (desde el 2,9% de julio) por unas tensiones geopolíticas entre Irán y Estados Unidos que han encarecido drásticamente los costes del gas y el petróleo (la inflación de la energía se disparó un 14,3%).
El BCE revisa al alza sus expectativas de inflación
Con esos datos sobre la mesa, el BCE ha anunciado que mantiene su previsión de inflación en el 3% para este año, pero ha decidido revisar al alza las cifras para los siguientes. Así, el banco central prevé un aumento de dos décimas en el IPC del año 2027, desde el 2,3% de junio, hasta el 2,5% actual; y sube una décima la estimación para el año 2028, que pasa del 2% al 2,1%.
La presidenta del BCE ha dicho ante los medios de comunicación que espera que la tasa general de inflación empiece a acercase al objetivo del organismo, el 2%, «a finales del año que viene». Sin embargo ha avisado de que «el actual shock energético» derivado de la guerra en Oriente Medio, «podría intensificarse aún más, y sus efectos sobre otros precios y salarios podrían ser más fuertes de lo que se espera en estos momentos».
Además, ha añadido otro factor inflacionario importante: «Fenómenos meteorológicos extremos como «El Niño» y la propia crisis climática podrían hacer subir los precios de los alimentos«.
Revisión al alza del crecimiento de la eurozona
El movimiento que este jueves ha decidido el BCE no solo tiene en cuenta la inflación sino también el crecimiento. Como la economía de la eurozona está aguantando mejor de lo esperado frente a las guerras y las tensiones políticas, el Banco Central puede seguir subiendo los tipos de interés. Con un PIB que en el segundo trimestre del 2026 creció un 0,6%, los fantasmas de la contracción se alejan.
De hecho, el organismo ha decidido revisar al alza sus previsiones de crecimiento. De este modo, se proyecta un crecimiento del 0,9% para 2026, del 1,4% para 2027 y del 1,5% para 2028.
«La economía está demostrando ser resiliente. Es probable que la resiliencia persista en el tercer trimestre», ha asegurado Lagarde en la rueda de prensa posterior a la reunión del BCE. La presidenta del organismo ha subrayado, sin embargo que «las interrupciones del suministro energético, el empeoramiento del sentimiento del mercado y las fricciones comerciales son riesgos para el crecimiento».
El BCE «preparado para navegar la incertidumbre»
El BCE reconoce en el comunicado oficial publicado tras la reunión de este jueves que las perspectivas siguen siendo muy inciertas, «con riesgos a la alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico». En relación con el shock energético, el organismo tiene sobre la mesa diferentes escenarios que dependen de la evolución del conflicto en Oriente Medio, su intensidad y su duración.
El BCE sigue de cerca los «efectos indirectos y de segunda ronda» que pueda causar pero no se compromete con ninguna decisión futura. Asegura estar «bien posicionado para navegar la incertidumbre causada por el conflicto» y subraya que tomará sus próximas decisiones siguiendo «un enfoque basado en los datos y reunión por reunión para determinar la postura adecuada de política monetaria».
Ante las preguntas de los periodistas sobre las futuras decisiones del BCE, Lagarde ha asegurado que en la reunión de este jueves «no se ha debatido sobre la trayectoria futura de los tipos de interés» porque «la incertidumbre puede cambiar las cosas casi de la noche a la mañana».
Ahora queda por saber si esta será la segunda y última subida de tipos de interés de 2026 o si el BCE tomará la decisión de llevar a cabo algún repunte más en el precio del dinero antes de que termine el año.

