Nicolás de Flüe, retablo de la iglesia parroquial de Sachseln.
San Cleofás, discípulo.[15] Discípulo de Jesús mencionado en el Evangelio de Lucas como uno de los dos caminantes de Emaús que reconocieron a Cristo resucitado al partir el pan.
San Fermín de Amiens, obispo y mártir.[15][16] Tradicionalmente considerado originario de Pamplona, evangelizó en la Galia, fue obispo de Amiens y murió mártir durante las persecuciones contra los cristianos.
Santos Pablo, Tata, Sabiniano, Máximo, Rufo y Eugenio de Damasco, mártires (s.IV).[15] Pablo y Tata, junto con sus hijos Sabiniano, Máximo, Rufo y Eugenio, fueron martirizados en Damasco tras ser acusados de profesar el cristianismo.
San Solemne de Chartres, obispo (511).[15] Obispo de Chartres, en la antigua Galia, fallecido a comienzos del s.VI.
San Ermenfrido de Cusance, abad (670).[15] Abad del monasterio de Cusance, en la región de Besançon, en la actual Francia.
San Sergio de Radonez, abad (1392).[15] Monje y abad ruso que impulsó la vida monástica en la región de Moscú y ejerció influencia religiosa en la Rusia medieval.
San Cristóbal de La Guardia, mártir (1490).[15] Figura venerada tradicionalmente como mártir en la localidad española de La Guardia, en Toledo.
Beato Marcos Criado, presbítero y mártir (1569).[15] Presbítero de la Orden Trinitaria dedicado a la evangelización en las Alpujarras, donde murió mártir en 1569.