Tremendo comienzo de temporada del Alavés. Otra victoria, la segunda ya, las dos en en Mendizorroza. Esta vez tumbó al Villarreal. Los vitorianos, siete puntos de nueve, oro puro, comprometen el porvenir del ‘submarino’. Íñigo Pérez no es capaz de encender los motores del ‘submarino’ que aún no ha ganado en LaLiga y suma dos empates y esta derrota. Lo contrario el Alavés, que va como una moto y duerme de líder.
Con el Alavés al alza, Quique optó por repetir once. Y eso significó la suplencia de Mariano, el goleador que había resuelto la papeleta los dos primeros encuentros. Íñigo Pérez, por su parte, sí tocó la alineación con las novedades de Gerard Moreno y Buchanan. Necesitaba que el equipo reaccionara.
El submarino, alertado por un disparo de Rebbach que se envenenó en el primer minuto, salió mandón. Con ganas de manejar el juego e imponer su calidad. Gerard aparecía por todos los lados en el frente de ataque y tuvo una buena ocasión que envió alta. No se dejó intimidar el Alavés. Boyé, a la media vuelta, puso a prueba a Luiz Júnior.
El Villarreal no cambió el plan. Siguió a lo suyo. Buchanan y Gerard continuaban poniendo en aprietos a los babazorros que, agazapados, aguantando, resistiendo, esperaban su oportunidad. Llegó a la media hora. La jugada fue preciosa. Perfecto el cambio de juego de Antonio Blanco, de izquierda a derecha; exquisito el control y medido el pase de Ángel Pérez; y letal el remate de Boyé.
Golpe a la zona de flotación del Villarreal en el minuto 31. 1-0. Al filo del descanso, otra vez Gerard, el de siempre, obligó a Sivera a emplearse a fondo, pero ni por ésas. El submarino terminó el primer acto con un 73% de posesión y ocho remates, pero por debajo en el marcador.
Al ataque y al palo
El Villarreal empezó el segundo tiempo con ímpetu. Intentaba encerrar al Alavés, pero no sufrían los babazorros. Quique movió el banquillo primero. Al campo, Mariano, el héroe de este curso, y Yusi. Íñigo, que vio que el arreón no había dado resultado, lo apostó todo al ataque. Entraron Moleiro, Ayoze y Freeman para conformar un once muy ofensivo. Pero el que estuvo a punto de marcar de nuevo fue el Alavés con remate de Ángel Pérez, al poste.
Al submarino le faltaba claridad, la que encontraban los vitorianos cada vez que merodeaban el área rival. A falta de un cuarto de hora, Blanco rozó el segundo con un voleón desde la frontal. Tuvo la mejor el Villarreal al final con un remate de Foyth que tocó primero en palo, rebotó y se estrelló en el otro. Desde luego, no era el día del Villarreal y sí el del Alavés.

