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En Berlín, La Izquierda se ha impuesto con un 25% a la CDU (19%), que ganó los anteriores comicios
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En Mecklemburgo ha ganado Alternativa para Alemania y la CDU ha registrado el peor resultado de su historia
El canciller alemán y presidente de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Friedrich Merz, se aferra al poder a pesar de perder las elecciones celebradas este domingo en la ciudad-estado de Berlín claramente ante La Izquierda y tras el hundimiento de su partido en el estado nororiental de Mecklemburgo-Antepomerania y confirmarse el ascenso de la ultraderecha.
En Berlín, donde La Izquierda se ha impuesto con aproximadamente un 25% a la CDU (19%), que había ganado las elecciones repetidas de 2023 y gobernaba junto con el SPD, que a su vez ha obtenido su peor resultado en este estado con cerca de un 12%, y a Alternativa para Alemania (AfD), con un 16%. Desde la Reunificación, CDU y SPD se habían alternado siempre como los partidos más votados, hasta ahora.
La candidata de La Izquierda, Elif Eralp, puede convertirse en la primera alcaldesa de Berlín de esta fuerza, si bien para ello necesitará lograr un complicado acuerdo de coalición con Los Verdes (14%) y el SPD. «A partir de hoy cambiaremos nuestro Berlín y lo haremos un lugar mejor», ha anunciado Eralp.
Uno de los puntos críticos en las negociaciones es la propuesta de La Izquierda de expropiar consorcios inmobiliarios que tengan más de 3.000 apartamentos, lo que es rechazado por el SPD.
El candidato de la CDU, Stefan Evers, ha recibido el resultado «con humildad», pero ha mostrado su satisfacción por haber logrado detener la tendencia a la baja que mostraban los conservadores en las encuestas. «Hemos logrado luchar con el viento en contra», ha dicho.
Por su parte, el candidato del SPD, Steffen Krach, ha felicitado a La Izquierda y ha dicho que el resultado para su partido es «catastrófico». «No es una noche de júbilo, es un resultado catastrófico para el SPD. Hemos luchado, pero no hemos logrado convencer a los electores de SPD», se ha lamentado. «El SPD había sido tradicionalmente el partido de Berlín. Ya no lo es«, ha concluido.
Alternativa para Alemania gana en Mecklemburgo
También han acudido a las urnas en el estado nororiental de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, donde la CDU ha registrado el peor resultado de su historia y no tendrá grupo parlamentario al recibir un 4,9% de los votos —por debajo del 5% necesario para lograr representación—, según las proyecciones de la votación, en la que se ha impuesto Alternativa para Alemania.
«El resultado en Mecklemburgo no podemos maquillarlo. Es un desastre», ha dicho Merz en la sede de la formación en Berlín, al tiempo que se ha comprometido a acelerar las reformas, como líder de los democristianos y como canciller, para impulsar el progreso de Alemania.
Merz: «Las elecciones en Mecklemburgo son un desastre»
El candidato de la CDU en Mecklemburgo, Daniel Peters, ha reconocido que los cristianodemócratas son «los perdedores» de la noche electoral. También se ha referido a la posibilidad de que su partido deje de estar representado en la cámara regional como algo «impensable» y ha lamentado la «falta de viento a favor» desde Berlín, donde el Gobierno de Merz, el canciller más impopular de la historia, trata de lanzar reformas impopulares.
En Mecklemburgo-Antepomerania, un bastión del SPD, que gobierna allí desde 1998, se ha impuesto AfD con alrededor de un 38%. El SPD de Manuela Schwesig, primera ministra regional, ha sido segunda fuerza con alrededor de un 35%, por delante de La Izquierda (6,5%) y Los Verdes (5,6%).
Estos comicios suponen una nueva victoria a nivel regional para AfD, tras la lograda hace dos semanas en los comicios de Sajonia-Anhalt, un partido marginado por las fuerzas políticas tradicionales pero que encabeza las encuestas de opinión a escala nacional.
«Parece que AfD es la primera fuerza», ha dicho la presidenta regional, que ha recordado que «AfD no ha logrado su objetivo, no tiene ni la mayoría absoluta ni puede presentar un Gobierno».
Sin embargo, el candidato a presidente regional de AfD, Leif-Erik Holm, ha subrayado que ha logrado el «encargo de formar Gobierno». «La gente quiere un cambio«, ha dicho Holm, que ha añadido que, de cara a las negociaciones, «vamos a invitar a todos los partidos».
Merz no dimite y seguirá con las reformas
De parte de AfD y de La Izquierda se han escuchado peticiones para que el canciller dimita. La colíder de AfD, Alice Weidel, ha dicho que Merz viene desde hace tiempo anunciando reformas que no llegan y ha señalado que la CDU tiene que reflexionar si sigue con él o se deja arrastrar al abismo.
Del lado de La Izquierda, el diputado Dietmar Barsch, expresidente de la agrupación, ha dicho que Merz debería sacar las conclusiones correctas y dar un paso al lado.
No obstante, Merz se ha negado a dimitir y ha asegurado que seguirá adelante con sus reformas sociales y económicas, aunque sean impopulares y tarden en arrojar resultados.
El canciller ha reconocido que Alemania es «un Estado que se ha vuelto demasiado complicado», con una «economía que se encuentra en medio de una profunda transformación». A esto se suma que la «confianza en las instituciones está disminuyendo». Según él, la culpa es de «partidos radicales tanto de izquierda como de derecha» que socavan esa confianza.
Según Merz, la respuesta al descontento ciudadano, no puede consistir «en hablar continuamente de todo lo bueno como si fuera malo», sino «preparar a nuestro país para el futuro», aunque duela a la ciudadanía. «Lo que hay que hacer ahora requiere valentía, firmeza y paciencia. Yo aportaré todo ello como presidente de la CDU y, sobre todo, como canciller», ha asegurado.



