Una nueva protesta en Palma contra el turismo masivo exige medidas que mejoren la calidad de vida de los residentes

  • Han pedido a los partidos políticos que pacten y adopten medidas para aliviar la presión turística

  • Es la cuarta protesta de este verano en Mallorca, que «muestran la rabia de la gente», según los convocantes

Protesta contra el turismo masivo en Palma: «En Mallorca ya no hay calidad de vida»
RTVE Noticias

Las calles de Palma han acogido este sábado una nueva protesta para denunciar la masificación turística y exigir al Govern, al Consell de Mallorca y a los partidos políticos que pacten y adopten medidas para aliviar la presión turística y mejorar la calidad de vida de los residentes.

«Ni más estudios, ni más propuestas, ni más historias; los gobernantes tienen herramientas muy potentes» para afrontar este «grave problema», ha afirmado la vicepresidenta del grupo ecologista Gob, Tonina Siquier, que ha reclamado «madurez» a los partidos, a los que gobiernan y a la oposición, porque «la masificación ya no se soporta«.

La acción ha comenzado en la plaza de España y ha consistido en sentadas de grupos de entre 20 y 30 personas distribuidos a lo largo de las calles peatonales del centro de Palma hasta la plaza de la Lonja.

A la movilización, impulsada por entidades como Menys turisme, més vida, Gob y Terraferida, han asistido un millar de personas, según la Policía Nacional.

En Mallorca «no caben más turistas»

Siquier ha subrayado que las cuatro protestas celebradas este verano en Mallorca «muestran la rabia de la gente ante un problema muy grave».

Hace un mes, miles de personas —25.000, según la Policía Nacional, y 70.000, según los organizadores— se manifestaron en la capital balear para pedir a las instituciones un «ineludible» decrecimiento del número de visitantes en una isla en la que «no caben más turistas».

 

Los asistentes han rellenado un folleto titulado ‘¿Qué Mallorca queremos?’, en el que han formulado propuestas que serán entregadas a la presidenta del Govern, Marga Prohens, cuando conceda la audiencia solicitada por las entidades convocantes.

Carles, uno de los participantes, ha asegurado a Efe que está «harto» de no poder moverse por Palma ni por la isla y ha denunciado los precios «indignantes: básicamente no tenemos derecho a vivir en nuestra casa sin pedir perdón».

En la misma línea, Inma ha lamentado que Mallorca se haya convertido en «un anuncio de cerveza: la gente viene como si esto fuera un destino de influencers y un parque de atracciones, cuando en realidad es la casa de muchas personas».

«No hay vivienda a precios asequibles

«Mallorca ya no es la Mallorca que conocimos. La hemos prostituido entre todos y hemos dejado que abusen de nuestra tierra para que unos cuantos se enriquezcan de manera desmesurada«, ha afirmado Angelina, una mujer de unos 70 años que participaba en la protesta junto a su marido y con una pancarta que decía: «Aquí, indígenas indignados».

Angelina ha denunciado que los mallorquines «de toda la vida» y los residentes llegados de la Península ya no disfrutan de la calidad de vida de hace años: «No hay vivienda a precios asequibles, nuestros hijos no tienen futuro aquí y los recursos naturales son limitados y se están desperdiciando de manera exagerada».

 

Albert, voluntario del Gob, ha explicado que, pese a tener un buen sueldo y una familia con dos hijos, ya no sale a restaurantes porque los precios son «carísimos».

Por su parte, Mariló ha calificado de «vergüenza» que Mallorca se esté convirtiendo en una isla para el turismo de lujo y ha criticado que familias de la isla se estén yendo a vivir a caravanas porque no pueden afrontar una hipoteca ni un alquiler.