La vicepresidenta activa este domingo el ‘modo electoral’ de Sumar con el lanzamiento de su candidatura, en un acto en el que no logrará la imagen total de unidad que buscaba, por la ausencia de los morados, pero sí un gran apoyo del resto de aliados
CADENA SER

Tras dos años preparando el terreno, Yolanda Díaz anuncia este domingo su candidatura a las elecciones generales. La vicepresidenta activa oficialmente el modo electoral de su proyecto Sumar, en el que espera aglutinar a todos los partidos a la izquierda del PSOE y con el que aspira a movilizar a un electorado progresista altamente desmotivado, entre otras cosas, por las pugnas internas. Y de ahí su intención de dar el paso arropada por todos los aliados que quiere sumar.
Junto a Díaz, en el polideportivo Magariños de Madrid, estarán el domingo Alberto Garzón, de Izquierda Unida; Ada Colau, de En Comú; Íñigo Errejón, de Más País; Mónica García, de Más Madrid; y otros representantes de hasta una docena de formaciones, pero no acudirá la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ni ningún otro dirigente de peso de la formación, salvo giro de última hora.
Eso sí, aunque no esté el núcleo duro del partido morado, Díaz sí ha conseguido el apoyo de varios diputados de Podemos, cuadros medios del partido y dirigentes y cargos territoriales como el líder de morados en Galicia; Borja San Ramón; la de Navarra, Begoña Alfaro, y el consejero del Gobierno foral Eduardo Santos; el vicepresidente de Baleares, Juan Pedro Yllanes; la candidata de Podemos en Asturias para las autonómicas, Covadonga Tomé; o representantes de la dirección del partido en Extremadura.
Amenaza de «rebelión interna» en Podemos
Este cierre de filas con Díaz de miembros que todavía conservan el carnet del partido morado ahonda el aislamiento de la cúpula de Podemos frente al resto de partidos y, según varios dirigentes de Unidas Podemos consultadas por la SER, puede ser el preludio de una “rebelión interna” en el partido morado, si Belarra y los suyos mantienen su estrategia de desmarcarse de Díaz, a las puertas de unas elecciones autonómicas y municipales que preocupan a los territorios por las malas perspectivas de la izquierda.
Los morados no han logrado arrancarle a la vicepresidenta, antes de esos comicios de mayo, un acuerdo bilateral que les garantice mediante “primarias abiertas” una representación “justa” en la futura candidatura a las generales, frente a fuerzas regionales como Más Madrid o Compromís; la condición que exigían para asistir. Y sin Podemos en la foto, la imagen de unidad total con la que Díaz buscaba dar un golpe de efecto y presentar su candidatura como artífice de la reconstrucción de la izquierda tampoco será posible.
“En los momentos históricos hay que estar”, les reprochaba la vicepresidenta a los morados a finales de semana, en un último intento de presionar a Belarra y los suyos para que renuncien a sus exigencias y acepten acudir al acto de este domingo. “Está en manos de Yolanda”, respondían los morados, sin dar visos de acercamiento alguno ninguna de las partes.
Garzón pide evitar el «repliegue identitario»
En un último intento de lograr la unidad total, el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, defenderá este sábado, en la reunión de la Coordinadora Federal de su partido –el máximo órgano de dirección– la necesidad de que todas fuerzas vean Sumar como una “oportunidad” y no como “una amenaza”, en clara alusión a Podemos.
“Ante un proceso de apertura y renovación la primera tentación de las organización inmersas suele ser el repliegue defensivo e identitario. Es comprensible, pero en Izquierda Unida optamos por encararlo como una oportunidad y no como una amenaza. Es una oportunidad para la clase trabajadora y los sectores populares, para el bloque de la izquierda y paras las organizaciones que lo conformamos. Estar a la altura del momento histórico pasa por ensanchar esa oportunidad”, asegura en el borrador de su informe político, al que ha tenido acceso la Cadena SER
Mientras, a la misma hora, la secretaria general de Podemos estará defendiendo ante los suyos, en la reunión del Consejo Ciudadano Estatal, la necesidad de lograr una “unidad” electoral que respete el peso de cada organización, mediante la celebración de “primarias abiertas”, según fuentes del partido morado, en un discurso en el que volverá a reivindicar el papel de su formación en un momento delicado.
Finalmente, si nada cambia, la foto de este domingo presentará a una Yolanda Díaz rodeada de la plana mayor de Izquierda Unida y los comunes –sus principales aliados–; de las figuras más representativas de Más País y Más Madrid –el partido que creó Errejón tras su traumática salida de Podemos en 2019–; el líder de Alianza Verde, Juantxo López de Uralde; cargos representativos de Compromís como el alcalde de Valencia, Joan Ribó, en lo que recuerda a la unidad que se logró a la izquierda del PSOE para las elecciones generales de 2016, antes de que el espacio comenzara a dividirse.
También habrá representantes de formaciones como Equo; la Chunta Aragonesista; el proyecto Drago –fundado por el también ex dirigente de Podemos Alberto Rodríguez–; Iniciativa del Pueblo Andaluz; Batzarre; Movimiento por la dignidad y la ciudadanía de Ceuta; los presidentes del Partido de la Izquierda Europea PIE y el Partido Verde Europeo.
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