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En La Guaira hay más de 100 edificios derruidos y 250 gravemente afectados
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Sigue en directo la última hora de los terremotos en Venezuela
Han pasado más de 72 horas del doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 registrado el pasado miércoles en Venezuela, los equipos de rescate trabajan sin descanso, sabiendo que el tiempo apremia y cada vez será más difícil encontrar a personas con vida. Los equipos de rescate han localizado a 33 supervivientes bajo los escombros, «gracias a los despliegues que ejecutan los organismos de seguridad nacional en perfecta unión con comisiones internacionales que han arribado al país», según la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez. Lo ha dicho este domingo en un acto público en el centro de acopio instalado en el Complejo Deportivo José María Vargas de La Guaira, donde van a centralizar la ayuda recibida.
Todavía hay aplausos, cada vez que rescatan a alguien. José, un niño de once años; un bebé y su madre tras tres días sepultados… Con cuentagotas, la esperanza aflora entre los escombros.
En La Guaira buscan bajo los más de 100 edificios derruidos y 250 gravemente dañados. Los equipos de rescate piden silencio para intentar escuchar golpes, gritos, llantos, o un móvil. Las estructuras están inestables y tienen que avanzar poco a poco. Los edificios, construidos en los 50, no estaban preparados para estos terremotos.
Ernesto cuenta en el Canal 24 Horas que estuvo cinco horas bajo los escombros: «seguí gritando, gritando, y eso fue lo que me salvó». «Hago hincapié en la maquinaria», dice una mujer. «Todos estos escombros no los pueden mover», lamenta. «Cada segundo cuenta», dice otro de los trabajadores.
Según pasan las horas, crece la indignación
Los afectados están cada vez más indignados. Un grupo de vecinos saca al conductor de una excavadora por la fuerza, para evitar que se la lleve. Mileidy Romero, venezolana afectada, se queja de que sigue habiendo gente con vida atrapada, y nadie les ayuda. «Anoche había gente con vida ahí abajo, mira la hora que es y no se han preocupado en sacarlos«, dice. «Ni la policía, ni la guardia nacional, vinieron a comer y a tomarse fotos para decir que estaban trabajando», grita un joven. Es una muestra del caos que ha provocado esta catástrofe, que se suma a la crisis humanitaria que sufre desde hace años.
Crece la indignación entre los venezolanos: «hay gente con vida y no se han preocupado en sacarlos»
Cada rescate es una esperanza
Bárbala Palacios, de 34 años, quiere creer que su marido, Jonathan Suárez, sigue con vida. Según ha contado a AFP, quedó atrapado en un hotel de La Guaira de cinco pisos al derrumbarse. Pero tras más de tres días de búsqueda, los equipos de rescate todavía no le han encontrado.
Junto a varios vecinos que también buscan a sus familiares bajo los edificios caídos, han hecho una cadena humana para retirar escombros, a pulso. Un rescatista australiano, residente en Miami, Craig Demeillon, relata también a AFP que han encontrado cuatro supervivientes y tres muertos, trabajando con herramientas muy rudimentarias: lo que tienen. Los habitantes de la zona denuncian la falta de maquinaria en las operaciones de rescate.
Las autoridades controlan y coordinan el acceso a La Guaira, ante la avalancha de voluntarios que se han acercado a Caracas. Solo vehículos de emergencia pueden entrar a la zona cero. El presidente del Parlamento venezolano Jorge Rodríguez ha hecho un llamamiento a los ciudadanos para que no viajen de manera particular y evitar obstaculizar el trabajo de las máquinas y los rescatistas. Anima a los ciudadanos a colaborar a través de los centros de acopio.
Las morgues, saturadas
«En este momento, cada vida es una fuente de esperanza para Venezuela», ha escrito en X la presidenta interina Delcy Rodríguez. Pero también encuentran muchos muertos y la cifra sigue subiendo. El número de personas fallecidas en la tragedia es de 1.430 personas según el último balance ofrecido por el Jorge Rodríguez. Además, 3.238 heridos y 3.142 familias afectadas.
Los hospitales están desbordados, y muchas familias llevan a sus propios familiares muertos a las morgues, también colapsadas. «Hay demasiado olor a muerto», dice un hombre en el Canal 24 Horas, mientras busca a un familiar. Yuliana Eyzaguirre cuenta que ha recorrido los hospitales de Caracas y la morgue de Bello Monte, y no encuentra a sus seres queridos.
Naciones Unidas estima los daños materiales en 6.700 millones de dólares. Muchos duermen en la calle, y sobreviven con la solidaridad de sus vecinos: ropa, comida y agua, medicamentos… Desde Ginebra, su responsable de ayuda humanitaria, Tom Fletcher, ha dicho a la agencia AFP que hay más de 50.000 desaparecidos. Así que las cifras de víctimas podrían aumentar considerablemente, según avancen las operaciones de rescate «extremadamente complejas».
Más ayuda internacional
A la ayuda internacional de México, Chile, Argentina, El Salvador, España… se suma este domingo una delegación de la India, que va a instalar un hospital de campaña en La Guaira. También se suma un grupo de rescatistas de Costa Rica, para participar en las labores de búsqueda de víctimas. El Departamento de Estado de EE.UU. ha informado del envío por barco de suministros de ayuda humanitaria, que entregaron infantes de marina de la Fuerza de Combate Litoral-24 y marineros estadounidenses del USS Fort Lauderdale.
En las redes sociales se multiplican los llamamientos a donar ropa, alimentos y medicinas, además de aportaciones económicas a través distintas organizaciones.

