-
El mandatario ha anunciado la desclasificación de información de la vulneración y acusa al Gobierno de Biden de ocultarla
-
Sus oponentes temen que este discurso se utilice para sembrar dudas sobre el sistema electoral
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha dirigido al pueblo estadounidense este jueves (madrugada del viernes en España) en un discurso de casi media hora en el que ha anunciado su particular ‘día de la revelación’ al dar a conocer las vulnerabilidades del sistema electoral de Estados Unidos y las irregularidades, según él, de los comicios de 2020 en los que perdió ante Joe Biden. El mandatario ha lanzado acusaciones sin precedentes de injerencia de China, con «compra y hackeo de datos» de 220 millones de votantes y «pago a periodistas» para que publicaran artículos negativos sobre él.
A pesar de haber sido elegido presidente en dos ocasiones, en 2016 y 2024, el líder de 80 años continúa repitiendo —sin aportar pruebas— que los procesos electorales son corruptos y perjudican a los republicanos, afirmando ser el verdadero ganador de las elecciones de 2020.
El discurso se ha centrado en «proteger la integridad de nuestras elecciones«, alertar de la existencia de un «gobierno en la sombra», advertir de la facilidad de hackear las máquinas de votación, presumir de tener «pruebas específicas» sobre el fraude electoral, atacar a los medios contrarios a sus políticas y presentar un nuevo sistema de votación que «haga segura América otra vez«.
Sin embargo, sus oponentes temen que este discurso se utilice para sembrar dudas sobre el sistema electoral y así impugnar los resultados de las elecciones de mitad de mandato del próximo noviembre, que se prevén difíciles para el Partido Republicano.
Trump denuncia vulnerabilidades en el sistema electoral para aprobar una ley para cambiarlo
Un nuevo sistema electoral
Toda su intervención, además de anunciar la desclasificación de información de la vulneración del sistema electoral mediante un portal web de la Casa Blanca, ha desembocado en la presentación de una nueva ley para «hacer segura América otra vez».
El inquilino de la Casa Blanca pretende que solo sea posible votar mediante la presentación de un documento de identidad con foto y un certificado real de la ciudadanía estadounidense, y apuesta por la desaparición del voto por correo, salvo por motivos específicos como discapacidad, enfermedad severa, viaje de trabajo o vacaciones.
Con ello, quiere evitar que los demócratas «hagan trampas», porque, según el presidente estadounidense, es «su única forma de ganar». Trump ha indicado que tiene «pruebas específicas» sobre el fraude electoral en Míchigan de 2020 «que se ocultó y se ignoró» durante el Gobierno demócrata. Ha asegurado que admitió que se firmó en el registro de personas a gente que «ni siquiera existía» y Biden cerró la investigación sin finalizarla.
Trump ha anunciado que la va a retomar y ha alertado de la alteración de los registros, con hasta 1.400 ciudadanos inventados o ya fallecidos y «más de un cuarto de millón» de inmigrantes ilegales registrados (278.000). «No hay país tercermundista que tenga unas elecciones peores que las nuestras«, ha dicho de forma categórica el líder republicano.
La injerencia extranjera e interna
El mandatario ha asegurado que en la desclasificación presentada, elaborada por un grupo especializado de la Casa Blanca que los ha analizado, se desprende información vital que se ha ocultado sobre injerencia extranjera y hackeos. «Hay que solucionarlo para recuperar la confianza», ha insistido Trump.
Su primer «área de preocupación» ha sido que China llevara a cabo compras de más de 200 millones de datos del registro de votantes de 2020. Trump ha acusado al gobierno comunista de tener «unidades de aprovechamiento de datos de tipo ilegal» que han generado una burla del sistema electoral estadounidense.
Según datos de la CIA que no ha aportado, habría toda una estructura de la inteligencia estadounidense, un «gobierno en la sombra», que ocultó «una de las mayores fallas» de la historia del sistema electoral, que se produjeron desde mediados de 2018, cuando China quería torpedear la campaña de Trump, ha denunciado, además de acusar a periodistas que supuestamente se vendieron al régimen chino para publicar artículos negativos sobre él.
El plan del chavismo para alterar elecciones
Los documentos desclasificados de la CIA también revelarían que el Gobierno venezolano de Nicolás Maduro conspiró para manipular electrónicamente resultados electorales, mediante tecnología. «Existía un complot específico para favorecer enormemente al corrupto régimen de Venezuela», ha afirmado Trump.
El mandatario ha alertado de forma insistente que las máquinas de votación son muy fáciles de atacar y pueden ser hackeadas para acceder al sistema. «Evaluamos que los repositorios centralizados de datos electorales, como las bases de datos de registro de votantes, los registros electorales y los sitios web oficiales de elecciones, son los más vulnerables a la explotación, y los adversarios (Rusia, China, Irán y Corea del Norte) podrían usar el acceso a estos sistemas para perturbar los procesos electorales».
El informe recoge planes atribuidos al aparato de Hugo Chávez y Maduro para alterar resultados, sustituir datos reales por cifras manipuladas y hacerlo sin dejar rastros detectables en una auditoría convencional. De este modo, desarrolló herramientas para condicionar el voto y perpetuarse en el poder.
A diferencia de las afirmaciones de Trump, el informe señala que Venezuela tenía «cierta capacidad» para manipular sistemas de votación electrónica dentro del país. Sin embargo, advierte que no hay evidencia definitiva de fraude electrónico a gran escala y concluye que ni el Gobierno venezolano ni el sistema de automatización de resultados electorales Smartmatic podían alterar elecciones fuera de Venezuela.
Polémica con la prensa
Dada la naturaleza controvertida de los anuncios previstos, varias cadenas importantes han decidido no transmitir el discurso en directo. Este es el caso de ABC, según ha confirmado la cadena, mientras que varios medios estadounidenses como la NBC o la CNN tampoco lo han transmitido, sobre los que Trump ha sugerido que «deberían revocar sus licencias«. Tras declarar inicialmente en un comunicado de prensa que no emitiría el discurso, CBS finalmente revirtió su decisión y sí lo ha transmitido en directo.
El republicano ha señalado que hace dos años EE.UU. «estaba muerto«, celebrando el progreso que, según él, el país ha vivido en materia de inmigración, economía, como trabajo, bolsa, pensiones, precios; con las «fronteras más seguras de la historia«, incluyendo «cero inmigrantes ilegales en los últimos 14 meses«, menos casos de asesinatos y un mejor Ejército que ha actuado en Venezuela (con grandes beneficios en materia del petróleo) e Irán.
«Nos enfrentamos a enormes retos y un país no puede ser grande sin confianza en sus elecciones electorales», ha dicho Trump en la introducción de su discurso.
El director del FBI, junto con varios funcionarios de inteligencia y seguridad nacional, ha acompañado al presidente republicano durante su discurso. «Es imposible tener un país sin elecciones libres y justas», había afirmado ya Trump el martes.
El mandatario ha afirmado repetidamente, sin fundamento alguno, que le robaron las elecciones presidenciales de 2020 y se las dieron a Joe Biden. El republicano nunca ha presentado pruebas de irregularidades generalizadas, y numerosos expertos, instituciones independientes y sentencias judiciales han concluido que no hubo fraude que pudiera haber influido en los resultados.
Tras su derrota frente a Biden, Trump denunció sin pruebas un fraude electoral, una teoría que fue rechazada por los tribunales, y miles de sus seguidores asaltaron el Capitolio el 6 de enero de 2021 en un intento fallido de impedir la certificación de la victoria demócrata.
El republicano fue imputado por su presunto papel en los esfuerzos para revertir los resultados electorales y por su presunta responsabilidad en el ataque al Capitolio, aunque los cargos fueron retirados después de que ganara las elecciones de 2024.





