San Juan Pablo II, papa de la Iglesia católica entre 1978 y 2005. Su memoria litúrgica se celebra el 22 de octubre, fecha del inicio solemne de su pontificado en 1978.
San Juan Pablo II, papa.[18] Karol Józef Wojtyła, nacido en Wadowice, Polonia, fue elegido papa el 16 de octubre de 1978. Durante su pontificado desarrolló una extensa actividad pastoral y apostólica internacional y promulgó, entre otras obras, el Catecismo de la Iglesia Católica. Murió en Roma en 2005.
San Marcos de Jerusalén, obispo.[18] Primer obispo de origen gentil que dirigió la Iglesia de Jerusalén. Trabajó en la reorganización de la comunidad cristiana de la Ciudad Santa después de las persecuciones que habían provocado su dispersión.
San Abercio de Hierápolis, obispo.[18] Obispo de Hierápolis, en Frigia, actual Turquía. La tradición lo recuerda como peregrino y evangelizador que recorrió diversas regiones movido por su fe cristiana.
Santos Felipe y Ermete, mártires.[18] Felipe, obispo, y Ermete, diácono, sufrieron el martirio durante la persecución del emperador Diocleciano después de negarse a entregar los vasos sagrados y los libros de su iglesia.
San Malón de Rouen, obispo.[18] Obispo venerado en Rouen, en la actual Francia, considerado por la tradición uno de los primeros evangelizadores y organizadores de la Iglesia de aquella ciudad.
San Valerio de Langres, diácono y mártir.[18] Diácono de la Iglesia de Langres, en la Galia, que murió a manos de paganos y es venerado como mártir.
San Lupencio de Chalons, abad.[18] Abad de la basílica de Saint-Privat-de-Javols que, después de sufrir persecuciones y acusaciones injustas, murió decapitado.
San Leotadio de Auch, obispo.[18] Obispo venerado en Auch, en la antigua Aquitania, actual Francia.
San Moderano de Berceto, abad.[18] Antiguo obispo de Rennes que posteriormente llevó vida monástica como abad de Berceto, en Italia, y destacó por su inclinación a la soledad y su veneración por los lugares santos.
San Benito de Massérac, eremita.[18] Eremita venerado en Bretaña, en la actual Francia, donde llevó una vida de retiro y oración.
Santas Nunilona y Alodia, vírgenes y mártires.[18] Hermanas nacidas de padre musulmán y educadas en la fe cristiana por su madre. Se negaron a abandonar el cristianismo y, después de permanecer encarceladas, fueron ejecutadas en Huesca durante el siglo IX.
San Donato Scoto, obispo.[18] Religioso de origen irlandés que llegó como peregrino a Italia y posteriormente fue elegido obispo de Fiesole, donde destacó por su cultura y actividad pastoral.