Sistemas, circunscripciones y fórmulas electorales.
Los sistemas electorales son un capítulo fundamental de la democracia, pues contienen las reglas que regulan la competición, pero al mismo tiempo son estructuras complejas, con un gran número de elementos, mediatizados por los criterios de los dirigentes políticos en su confección originaria, y en las posteriores reformas. A esto es a lo que se llama la cocina electoral.A la hora de analizar los sistemas electorales
es necesario recordar, que deben garantizar los principios básicos de la democracia representativa: el sufragio universal, libre, directo, secreto e igual para todos los ciudadanos. Las conquistas electorales, han sido lentas y complejas, produciéndose en diferentes momentos de unos países a otros. Por ejemplo las mujeres adquieren el derecho al sufragio pasivo, antes que el reconocimiento del sufragio activo, y pueden ejercerlo primero en las elecciones municipales.Es pues esencial que el sistema electoral defina sus elementos: el tipo de voto, el distrito electoral y el mecanismo de conversión de los votos en escaños, porque todos ellos pueden adoptar diversas modalidades. Los distritos electorales pueden ser uninominales o plurinominales, aunque tambien tiene consecuencias la delimitación de los mismos. El elector puede disponer de un voto o de varios (voto censitario, en función de las posesiones o la categoría personal, o cargo), con el que elegir a un solo o a varios candidatos de una o varias listas, opciones que además pueden jerarquizarse por Preferencias.Dentro de los mecanismos de reparto del voto está aquel que otorga el escaño al candidato con mayor número de votos (sistema mayoritario), propio de Gran Bretaña, o las múltiples formas de repartos proporcionales de distribución del voto entre las diferentes candidaturas.Dentro del diseño de los distritos electorales, modernamente se han reformado los sistemas de muchos países, por ejemplo no hace mucho tiempo en los Estados Unidos los negros no tenían derecho al voto, al igual que en Francia determinados obreros.Así pues la conbinación de estos elementos ha producido sistemas electorales específicos dependientes del sistema político en el que actuaban y estos elementos básicos, producen consecuencias políticas y psicológicas diversas, que pueden influir en la representabilidad, en la gobernabilidad y la legitimidad del sistema político.Es obvio que el proceso electoral se completa con otros elementos y con otros procedimientos relativos a las distintas fases del mismo: campaña, candidaturas, votación, escrutinio, garantías electorales, etc. Así pues este amplio y complejo mecanismo garantiza que se cumplan los objetivos entre los que no debe olvidarse la legitimidad del sistema político.