Fernando Sánchez-Parra asegura a los agentes que él no sabía que el aerosol no era reglamentario y que lo portaba porque estaba «amenazado de muerte por los moros»
El edil afirma que el gorrilla «se estaba poniendo muy violento», insiste en que no llegó a rociarlo y apunta que pagará «religiosamente» la multa

Fernando Sánchez-Parra, en una de las romerías de la Virgen de la Fuensanta. / L. O.
La Policía Local de Murcia ha denunciado a Fernando Sánchez-Parra, concejal de Vox en el Consistorio capitalino, por llevar encima un espray de pimienta no homologado en España con el cual, presuntamente, habría amenazado a un inmigrante este sábado de madrugada en una zona de ocio de la ciudad, informan fuentes cercanas al caso y testigos de los hechos.
Los hechos tuvieron lugar pasadas las cuatro y media de la mañana, en Centrofama, por la calle Puerta Nueva, cuando un inmigrante argelino que se encontraba haciendo las funciones de aparcacoches sin papeles se acercó a agentes de la Policía Local de Murcia que se hallaban en la zona para comunicarles que un varón había exhibido frente a él un espray de defensa personal, con el cual, aseguró, le había amenazado.
Este migrante (de 29 años y un viejo conocido de la Policía que suele hacer las veces de gorrilla) indicó quién era el hombre que le había intimidado: se trataba de un joven que permanecía en la vía pública, junto a más personas, en el exterior de uno de los locales de ocio que hay en la zona. Los agentes se acercaron a este hombre, el cual, según precisaron testigos presenciales, presentaba signos evidentes de hallarse nervioso y hasta «exaltado». Él afirma que por «el lío» que montó el gorrilla.
Él mismo se identificó ante los efectivos como componente del Grupo Municipal de Vox en el Ayuntamiento de Murcia. Ante los agentes y ante todos los presentes (había una gran afluencia de personas en ese momento en la calle, al ser viernes de madrugada), porque, según coinciden los testigos, comenzó a enfatizar que era concejal, lo cual llamó la atención de muchos de los viandantes.
Los policías locales procedieron a identificarlo, a él y a un amigo que se encontraba a su lado, y confirmaron que se trataba de Fernando Sánchez-Parra, de 27 años. Este edil, así como su acompañante, comenzaron, detallan las mismas fuentes, a decir que los gorrillas de la zona estaban «acosando» a chicas, algo que no pudieron acreditar y que tampoco fue denunciado por ninguna mujer.
Sánchez-Parra verbalizó que portaba consigo el pulverizador porque él se encuentra «amenazado por los moros». Los agentes comprobaron que ese tipo de aerosol está prohibido en España, por lo cual procedieron a requisarlo. El edil insistió en que él no sabía que no estaba permitido.
El concejal fue denunciado (que no detenido) por llevar un espray de pimienta no homologado por el Ministerio de Sanidad. Se enfrenta a una sanción económica que le será notificada. Su amigo, por otro lado, también fue denunciado: él, por consumir alcohol en la vía pública, algo que conlleva multa.
En cuanto al gorrilla que acusó a Fernando Sánchez-Parra de amedrentarlo con el espray ilegal, se trata de un joven con antecedentes, ya arrestado en distintas ocasiones, que, por el momento no ha corroborado la denuncia por amenazas en sede policial, precisan las mismas fuentes.
El edil explica que el pulverizador se lo proporcionó un amigo que es jefe de seguridad: «Me lo vendió él, yo no sabía que no estaba homologado»
Tras tener conocimiento del incidente, este periódico se puso en contacto con Fernando Sánchez-Parra, el cual tachó lo ocurrido de «irrelevante, como el que no ha pasado la ITV» e indicó que ya ha adquirido en una armería un aerosol reglamentario por «miedo».
«No le rocié»
El concejal explicó que el gorrilla en cuestión «la estaba liando» y que «dijo a la Policía que mi amigo y yo le estábamos persiguiendo, pero fue al revés». Admitió que hubo un momento en el que se vio «a punto de echarle el espray», dado que el sujeto «se estaba poniendo híper violento», aunque insiste en que «no le rocié».
Además, el edil incidió en que no tenía conocimiento de que ese pulverizador en concreto era ilegal en España y subrayó que se trata de un aerosol «potente». Portarlo sin tener conocimiento de su legalidad en España es «fallo mío», dijo.
En su condición de edil de Vox, narró, «hablo mucho de inmigración y he recibido insultos por redes». «Tengo a ‘tropecientos’ moros en mi perfil», destacó, al tiempo que aseguró que él tiene «amigos policías que me dicen que los tienen fichados a todos, que son bandas que se dedican a lo que se están dedicando». «Yo salgo con miedo, qué quieres que te diga», aseveró, para recalcar, que «a veces salgo con pantalones con bolsillos en los laterales» para meter el espray.
«No puedo salir tranquilo»
A la pregunta de cómo consiguió el pulverizador ilegal, el concejal comentó que se lo dio «un amigo que es jefe de seguridad». «Le dije que me quería pillar alguno, me lo vendió él, yo no sabía que no estaba homologado», reiteró.
Sobre la sanción, «si me llega, pagaré la multa que sea y ya está, qué voy a hacer. Yo no tenía ni idea, lo pagaré religiosamente y ya está». «Ahora llevo uno que me he comprado esta mañana (por la mañana de este sábado) en la armería que sí está homologado», remarcó, para dejar claro: «No puedo salir tranquilo, al igual que cualquier chica».
En cuanto a si piensa denunciar al gorrilla, apuntó que él no, «pero mi amigo a lo mejor sí». «Si me hubiese agredido a mí, claro que sí», hizo hincapié. El concejal enfatizó que el extranjero estuvo «destrozando papeleras» y con una actitud muy agresiva y expuso que la Policía lo identificó.