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Suma siete décimas respecto al mes anterior con la guerra en Irán como telón de fondo
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Los productos energéticos escalan un 17%, mientras la tasa subyacente se modera al 2,9%
La inflación ha seguido escalando en agosto y se ha situado en el 4,3%, siete décimas más que en el mes anterior, según el cálculo del Índice de Precios de Consumo (IPC) adelantado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El persistente encarecimiento de los combustibles por el conflicto en Oriente Medio empuja el ritmo hasta niveles no vistos desde febrero de 2023, en medio de la anterior crisis energética por la guerra en Ucrania.
Al excluir la energía y los alimentos no elaborados, cuyos precios son más volátiles, la tasa de inflación subyacente no ha sufrido ese incremento y se ha moderado al 2,9% interanual, una décima menos que en julio.
Los combustibles se encarecen
El INE indica que el repunte de agosto se explica porque los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales han subido este año, mientras que bajaron en el mismo mes del año pasado. En concreto, la tasa de los productos energéticos se ha disparado un 17%, casi siete puntos más que en julio.
También, en menor medida, han contribuido los alimentos y bebidas no alcohólicas, que se han abaratado, pero menos que en agosto de 2025.
En estas circunstancias, fuentes del Ministerio de Economía han recordado que la rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos aplicable al diésel se eleva a 20 céntimos por litro desde el 1 de septiembre, mientras que la de la gasolina se mantiene en 5 céntimos por litro.
Escalada por la guerra en Irán
La inflación se ha sostenido por encima del 3% desde el inicio de la guerra en Irán por parte de Estados Unidos e Israel, el 28 de febrero de 2026. La variación anual del IPC escaló en julio hasta el 3,6% después de anotar tres meses consecutivos el 3,2% (abril, mayo, junio).
A raíz de los ataques y de que la República Islámica cerrara el estrecho de Ormuz, por donde circulaba una quinta parte del consumo mundial de petróleo, comenzaron a subir los precios de los combustibles y la tasa general de inflación española anotó un 3,4% en marzo. Así, solo los dos primeros meses de este año, el ritmo de encarecimiento en España se ha mantenido cerca del 2%, objetivo del Banco Central Europeo (BCE).
El nivel actual, ya por encima del 4%, es el más alto en más de tres años, desde febrero de 2023. No obstante, en aquella crisis energética como consecuencia de la reducción de las importaciones de gas ruso, la tasa de inflación general alcanzó el 10,8% en julio de 2022. La de los productos energéticos llegó a rozar el 70% en marzo de ese año.
