La élite salarial murciana dispara sus ingresos mientras el 42% de trabajadores no alcanza el SMI en la Región

Casi 300.000 empleados percibieron ingresos por debajo del umbral del salario mínimo mientras que las rentas más altas aumentaron casi un 3.000% en dos décadas, según un informe de Gestha

Una cuidadora de una mujer mayor paseando con ella por el centro de Cartagena.

Una cuidadora de una mujer mayor paseando con ella por el centro de Cartagena. / Iván J. Urquízar

Altos directivos o cargos ejecutivos con sueldos más ‘inflados’ y cada vez más ricos ante trabajadores con rentas medias que, a pesar de haber tenido mejoras salariales en los últimos años, siguen alejándose de estas «élites retributivas» en la Región de Murcia. La desigualdad salarial ha logrado bajarse año a año en la Comunidad gracias a, entre otras medidas, la subida del salario mínimo, pero no lo suficiente como para sacarla del bloque de autonomías con mayor distancia entre salarios altos y bajos.

La Comunidad se sitúa a la cabeza de los «salarios extremos» con un aumento de casi un 3.000% en los últimos 20 años, según un reciente estudio del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) lanzado con motivo del Día Internacional del Trabajo que se celebra este viernes. Mientras este porcentaje se dispara, un 42% de la población murciana que estaría trabajando no alcanzaría el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Para Gestha esto muestra que existe una ‘doble velocidad’: hay una importante parte de trabajadores que perciben un sueldo precario por debajo del SMI (por tener trabajos parciales, contratos temporales, eventuales o por horas) y una cúspide salarial que sigue creciendo de forma excepcional.

El selecto grupo de los 48 altos directivos con mayores sueldos en la Región (el denominado ‘0,01% superior’) concentró sueldos medios de casi 418.000 euros en 2023 (último año analizado). Pese a que Madrid lidera este ranking con un sueldo medio para su élite de 4,1 millones de euros, seguida de Cataluña con 2,6 millones (autonomías que aglutinan casi el 40% de estos grandes declarantes de todo el territorio de régimen común), el dato «más sorprendente» para Gestha es precisamente el de la Región, ya que las rentas medias de este colectivo aumentaron un 2.917% desde 2003, pasando a ser la comunidad con mayor crecimiento en este indicador seguidas, aunque a bastante distancia en términos porcentuales, de Andalucía, con un 1.650%.

Solo 48 altos directivos concentran en la Comunidad sueldos medios cercanos a los 418.000 euros al año

A esto se suma que casi 300.000 trabajadores murcianos cobraron en 2024 menos de 15.876 euros anuales, el umbral equivalente al Salario Mínimo Interprofesional de ese año: los 295.394 en estas condiciones representan casi el 42% del total de ocupados en la Comunidad mencionado antes, superando la media nacional, que se situaría en más de 7,6 millones de personas (37% de media). Murcia solo estaría por delante de Andalucía (46,9%) y Extremadura (46,8%). De esta diferencia se podría calcular que la élite salarial murciana cobraría más de 26 veces el SMI anual, mientras cuatro de cada diez trabajadores de la Región no llegan a ese umbral.

Grupo del 0,01% de las personas que más declaran, ordenadas por el porcentaje de aumento salarial total entre 2003 y 2023.

Grupo del 0,01% de las personas que más declaran, ordenadas por el porcentaje de aumento salarial total entre 2003 y 2023. / Gestha

La desigualdad entre trabajadores en la Región también se aprecia para los técnicos de Hacienda en el indicador ‘S80/S20’, que mide la distancia entre el 20% de trabajadores con mayores ingresos y el 20% con menores salarios. En la Región, este índice se sitúa en 6,35, por lo que el sueldo medio del 20% que más cobra multiplica por 6,35 el del 20% que menos cobra.

Eso sí, aunque este indicador está ligeramente por debajo de la media de las comunidades de régimen común, situada en 6,70, la Región se mantendría en la parte alta de la tabla de desigualdad salarial por comunidades: solo Madrid, Baleares, Canarias, la Comunidad Valenciana y Cataluña presentarían una brecha superior.

Por contra, las comunidades que lograron reducir drásticamente su brecha de desigualdad salarial fueron Aragón, que lidera la reducción de la brecha S80/S20 con una caída del 16,9%, seguida de Cantabria con un 16,4%. (-11,3%). Donde menos bajó fue en la Comunidad de Madrid, ya que su ratio S80/S20 apenas varió (-0,1%).

Personas que cobraron menos de 15.876 euro por todos sus sueldos en 2024

Personas que cobraron menos de 15.876 euro por todos sus sueldos en 2024 / Gestha

La precariedad laboral tiene rostro femenino

El informe de Gestha también refleja, una vez más, que la precariedad salarial tiene un fuerte componente femenino: en la Región de Murcia, 158.516 mujeres cobran por debajo del SMI anual, lo que representa el 50,1% de las ocupadas. Así, una de cada dos empleadas no alcanza ese umbral de ingresos. Entre los hombres, la proporción baja al 35,2%, con 136.878 ocupados por debajo del SMI.

A nivel estatal, el 42,9% de las mujeres trabajadoras se encuentra en esta situación de ingresos bajos. Andalucía y Extremadura lideran este «triste ranking» de trabajadoras precarias con el 55% de ellas. Los técnicos de Hacienda destacan que la provincia de Huelva alcanza el dato más crítico de todo el territorio común, con un 66,3% de mujeres por debajo del umbral salarial.

Les sigue la Región de Murcia, con un 50,1%, siendo la tercera comunidad donde más de la mitad de la población ocupada femenina se encuentra en este bajo tramo salarial, según las estimaciones de los técnicos del Ministerio de Hacienda, cuyo secretario general es el murciano José María Mollinedo.

Por el contrario, las comunidades con menor porcentaje de mujeres sobre el total de trabajadores precarios son las de Melilla (45,9%), Ceuta (48,9%) e Islas Baleares Balears (53,2%).

El murciano José María Mollinedo, secretario general de Gestha.

El murciano José María Mollinedo, secretario general de Gestha. / Juan Carlos Caval

«Los avances en el SMI son indudablemente necesarios para dignificar la vida de las personas»

«Las rentas medias de los trabajadores murcianos y del país han ido en aumento en los últimos 20 años, pero ese incremento no ha ido acompañado de una compensación equivalente en las retribuciones de las personas con menor poder adquisitivo. Aunque sí se ha producido un aumento en sus ingresos, la reducción de la desigualdad ha sido muy pequeña». Así lo alerta en declaraciones a La Opinión el secretario general del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), el murciano José María Mollinedo.

La disminución de la desigualdad «ha sido mínima» durante este periodo, con la Región de Murcia reduciendo tan solo un 5,5% esta brecha entre las rentas más altas y bajas, sostiene. Mollinedo sí que celebra que se hayan impulsado las rentas salariales de las personas con ingresos más bajos, especialmente gracias a las subidas progresivas en los últimos años del SMI pese a que no se haya logrado compensar «el fuerte aumento de las rentas más elevadas de estas élites retributivas».

Para el secretario general de Gestha, los avances en el SMI sirven y son «indudablemente necesarios para dignificar la vida de los trabajadores» porque sigue existiendo precisamente ese porcentaje del 42% en la Región y del 37% a nivel nacional que cobran por debajo del SMI y que podrían estar «en riesgo de exclusión social incluso teniendo empleo».

Esto se explica, defiende, por la «elevada temporalidad» que persiste en la Comunidad: «Aunque no alcanza los niveles de Andalucía o Extremadura, que lideran este aspecto, sí que nos encontramos entre las comunidades más afectadas por jornadas incompletas o empleos que no abarcan todo el año«.

A modo de conclusión en clave nacional, Mollinedo sostiene que este último análisis técnico de Gestha «refleja que los índices de desigualdad presentan una mejoría moderada en la mayoría de España, a pesar de que la brecha se ensancha en Madrid y los ingresos de las élites han aumentado sus salarios a un ritmo muy superior al del resto de la población en las últimas dos décadas».