La Federación de Peñas Huertanas garantiza para hoy «el mayor desfile que se ha visto jamás» en España sobre costumbres y tradiciones. Bordadoras de refajos, troveros y panochistas, grupos folclóricos de una decena de municipios y antiguos oficios harán las delicias en el Bando.

El día del Bando es el más esperado del año para muchos murcianos porque es el único en el que lucen refajo y zaragüelles y en el que pueden ver por las calles de Murcia el cortejo costumbrista más grande de España. En esto trabaja todos los años la Federación de Peñas Huertanas, en intentar que el cortejo responda a su declaración como Fiesta de Interés Turístico Internacional.

El cartel del Bando, obra de la pintora local Belén Pereñíguez Antolino -dama de la Reina de la Huerta en 2015- abrirá el cortejo en una carroza tirada por caballos. Otra plataforma que simula un ventorrillo huertano desfilará por primera vez con personajes como Manuel Arnau, gerente del restaurante Rincón Huertano; Alberto Castillo, pregonero de las Fiestas de Primavera, y una representación de colectivos festeros como Sardineros y Moros y Cristianos. Una trilladora de más de 150 años que todavía está en funcionamiento para separar el grano de la paja se exhibirá para que los espectadores conozcan artilugios que ya no se ven en acción. «Hemos recuperado las bordadoras de refajos, hace tiempo que no salían», avanzó el responsable de la organización del Bando de la Huerta, Juan José Gallego, que desveló que se verá por vez primera a huertanos haciendo atobas, la masa de barro empleada en la construcción de las barracas.
Esta edición viene cargada de novedades, con una proyección regional, ya que desfilarán grupos folclóricos de una decena de municipios murcianos: San Pedro del Pinatar, con la peña El Caldero; Calasparra; Yecla y sus fiestas de San Isidro; Torre Pacheco con sus molinos de viento y su carroza de la Trilla de la casa-museo El Labrador de Roldán; Jumilla, promocionando las fiestas de la vendimia; San Javier, con sus coros y danzas y su balneario; los animeros del Campillo de Cehegín; y Totana. Además, no faltarán las clásicas motos Guzzi, las carrozas de oficios tradicionales, bandas de música, gigantes y cabezudos, galeras y carros, las bolilleras y los troveros locales.
Una trilladora del XIX, un taller de instrumentos y la fabricación de atobas son algunas novedades
El Gremio Regional de Artesanías Varias dará la campanada con un taller de instrumentos musicales utilizados desde siempre por los grupos de coros y danzas de Murcia. El artesano Ginés Martínez, de Los Alcázares, trabajará en vivo con maderas nobles y la plataforma, decorada con guitarras, laudes y guitarros, lucirá un cuadro con la imagen de la Virgen de la Fuensanta con el ‘Manto de los Artesanos’, bordado en la Región por todos los artesanos del gremio y obsequiado tras una ofrenda a la Patrona el 12 de septiembre de 1994, en la Catedral de Murcia. Los socios repartirán al público asistente al Bando de la Huerta piezas realizadas artesanalmente por los tripulantes de la carroza.
Unas 2.500 personas desfilarán en el cortejo representando a peñas huertanas, recuperando por unas horas oficios antiguos y acercando a los visitantes las exquisiteces de una tierra que sigue siendo una de las más fértiles de Europa. El desfile saldrá a las 17 horas del entorno de El Carmen, y concluirá en la plaza Juan XXIII, después de atravesar el Puente de los Peligros, la Gran Vía, la avenida Constitución y Circular.
La organización confirmó ayer que se verán un centenar de carrozas, la mitad de estampas huertanas y oficios, y grupos de municipios invitados, y la otra mitad de peñas federadas y no federadas que lanzarán a los espectadores todo un abanico de productos comestibles, de habas tiernas y embutido a mallas con limones, bocadillos y refrescos. Las Reinas de la Huerta 2018, Laura Navarro y la niña Alba Ros, saludarán desde lo alto de una plataforma con sus damas -14 cada una-. La del ‘perráneo’ llevará a los panochistas premiados en el concurso de Bandos Panochos (Francisco González López, tercer premio; Francisco Medina Ortín, segundo premio; y Juan José Navarro Avilés, primer premio, y Emilio Soler, ‘El Corcho’, que desde hace tres años es el encargado de la lectura del Bando Anunciador en el Salón de Plenos del Consistorio).
«Nosotros somos los primeros animalistas y todos los animales que salen están asegurados y tienen que estar en perfectas condiciones. Este año no vienen las ocas. Estamos pendientes de sacar vacas murcianas, una de ellas tiene un poco de diarrea y todavía no podemos asegurarlo», anota Juan José Gallego, presidente de la peña El Carro-Carruaje y vicepresidente de la Federación. Sí saldrán las clásicas galeras, los antiguos taxis que se utilizaban para moverse por la ciudad, y por primera vez se verá una pareja de guardias civiles vestidos a la antigua, para lo que la Federación ha solicitado permiso a la Comandancia de la zona.
Más de veinte personas de las peñas se encargarán de la organización de la comitiva para que salga ordenada. Este año, confirma Gallego, será la edición más multitudinaria y la más larga. «Hemos querido recuperar cosas y trabajar por abrir el Bando y cambiar ciertas cosas. Las costumbres de la huerta son muy diversas, y no hay que entrar en una monotonía. Habrá carrozas espectaculares, y vendemos región, que es muy rica, haciendo el mayor desfile de España de costumbres y tradiciones».
Lucha para que el panocho quede institucionalizado
El alcalde, José Ballesta, recibió ayer a las Reinas de la Huerta y a las delegaciones festeras llegadas este año desde Valencia, Castellón, Alicante, Elda y la Casa Regional de Murcia en Alcobendas (Madrid), a las que hoy se sumarán las de Jumilla, Yecla, Elche, Monóvar, Pinoso, Orihuela y Denia. Ballesta hizo una loa a las bellezas murcianas, y dijo de las lentejuelas de los trajes que parecen «luces arrancadas al mismo sol»: «Cada vez que llevéis esos refajos con cariño y con amor, como vuestros antepasados, sentid el orgullo y la tradición de las generaciones de murcianos que han portado esos trajes». El presidente de la Federación de Peñas, Juan Pablo Hernández, deseó un Bando con buena meteorología, luz y alegría: «Traemos lo más bello de la huerta y del levante español». Repitió que el Bando es «un desfile singular, y os sorprenderá», refiriéndose a las delegaciones de fuera de la Región, «cuando os lancen lechugas, tomates, naranjas, bocadillos, habas y miles y miles de productos que no daréis abasto a coger con las manos». El ‘perráneo’, Emilio Soler ‘El Corcho’, leyó el Bando Anunciador de unas fiestas «jamponas», donde espera que no haya grescas y que la gente disfrute «a pajera». «No tiene sentido el Bando sin el panocho, y eso se olvida y no puede ser. Esa es la esencia del Bando, y no llegamos a la veintena de panochistas hoy», lamenta Soler, esperando que el panocho sea institucionalizado «a nivel extracurricular».