Entre compañeros y guardaespaldas: los años de Felipe VI en la universidad antes de ser rey

  • Cursó un programa especial de Derecho y Económicas diseñado a medida por el economista Enrique Fuentes Quintana

  • Este lunes la princesa Leonor comienza Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid

Así fue el paso del rey Felipe VI por la Universidad Autónoma de Madrid
ROSA GALLEGO*  RTVE

La universidad marca el primer gran punto de inflexión hacia la vida adulta para miles de jóvenes. Un periodo de aprendizaje que, en el caso de Felipe VI, estuvo marcado por unas circunstancias excepcionales debido a su condición de heredero a la Corona. Este lunes, la princesa Leonor da un paso similar. La hija mayor de los reyes comienza sus estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid en un contexto muy diferente al que vivió su padre.

El entonces príncipe de Asturias cursó Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) entre octubre de 1988 y junio de 1993, compaginando sus responsabilidades institucionales con la rutina de las aulas, los seminarios y los descansos en la cafetería como un estudiante más de su generación.

Su llegada al campus despertó una enorme expectación. El primer día, una multitud de alumnos se concentró a las puertas de la facultad para ver al hijo de los reyes. Llegó conduciendo un coche blanco y vestido de manera informal con un jersey rojo. Tanto las autoridades académicas como sus compañeros celebraban su ingreso en un centro público. «Me parece muy justo que esté, al igual que todo el mundo, en una universidad pública», afirmaba uno de sus nuevos compañeros de promoción.

El revuelo inicial terminó dando paso a una rutina normal, Felipe de Borbón acudía a clase con total naturalidad. Sin embargo la verdadera diferencia no se percibía a simple vista. Un discreto, pero estricto, dispositivo de seguridad custodiaba permanentemente al heredero en un entorno universitario condicionado, en aquellos años, por la constante amenaza y violencia del grupo terrorista ETA.

Un príncipe entre los alumnos de Derecho

El rey Felipe VI comenzó sus estudios universitarios a los 20 años. Atrás quedaba su etapa escolar en el Colegio Santa María de los Rosales y su posterior año en Canadá, donde cursó el último año de Bachillerato en el Lakefield College School. Antes de pisar las aulas, el heredero ya casi había completado además su formación en las tres academias militares. Unas obligaciones castrenses que, a partir de ese momento, tuvo que compaginar con la vida universitaria.

Felipe de Borbon sentado junto a sus compañeros en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid. EFE/ M.H. DE LEON.

En el campus de Cantoblanco, el futuro monarca cursó la licenciatura de Derecho. Un plan académico que enriqueció con un programa especial de asignaturas de Ciencias Económicas y Empresariales. Combinaba parte de los estudios de Derecho con asignaturas específicas como Hacienda Pública, Economía Política o Estructura Económica Mundial. Un camino académico diseñado por el economista Enrique Fuentes Quintana en colaboración directa con los decanos de ambas facultades, para dotar al príncipe de una formación integral en materia jurídica y económica.

La presencia del heredero terminó por formar parte de la cotidianidad de la facultad, aunque al principio la novedad se apoderó del campus universitario. «Solo porque es el hijo del rey se ha formado un mogollón impresionante», afirmaba entonces un estudiante en una entrevista rescatada ahora de los archivos de RTVE. La curiosidad no tardó en diluirse en comentarios más mundanos, como los de una de sus compañeras de promoción, que destacaba con naturalidad que el príncipe resultaba «más alto de lo que aparenta», abriendo poco a poco el paso a una relación de absoluta normalidad.

Protegido por escoltas

La normalidad tenía, sin embargo, una excepción evidente: la seguridad. Eran los años en los que ETA mantenía una intensa actividad terrorista y la protección del heredero de la Corona era una prioridad. Aunque Felipe llegaba a clase en su propio coche, en el aparcamiento le esperaban dos guardaespaldas, que junto a un pastor alemán velaban por su protección. Otros dos lo hacían fuera del aula. Su grupo mantuvo además la misma clase durante los cinco años de carrera. Sus compañeros interpretaron que la ubicación no era casual. «Supongo que la habrían elegido por considerarla la más segura, ya que estaba muy próxima a la entrada principal de la Facultad», afirmaba una de las estudiantes de la promoción. Las ventanas daban a un jardín interior y Felipe apenas se acercaba a ellas.

Felipe de Borbon el primer día de Universidad entrando en su coche. Europa Press

El dispositivo de seguridad estaba pensado para protegerle sin convertir su presencia en un espectáculo diario para los alumnos y profesores. Pero había un miembro del equipo que todos desconocieron durante años: Alberto, aparentemente un compañero más de clase. Sin embargo, era un guardaespaldas de incógnito que protegía al monarca puertas adentro. No fue hasta el final de los estudios cuando sus compañeros descubrieron cuál había sido realmente su función.

Más allá de los protocolos de seguridad, la rutina del heredero incluía los mismos ritos cotidianos que los de cualquier otro estudiante. Desayunaba en la cafetería del campus tomando un refresco o un pincho de tortilla y con sus compañeros conversaba hasta de juegos de cartas: «Me contó que no sabía jugar al mus, que no conseguía aprender», comentaba uno de sus compañeros de promoción.

Renunció a becas y premios extraordinarios

En el plano académico, el paso de Felipe de Borbón por la UAM culminó con 18 sobresalientes y una matrícula de honor. La Casa Real y el rectorado acordaron que el entonces príncipe no competiría por becas ni por premios extraordinarios de fin de carrera. Así evitaban sospechas de favoritismo y a garantizar la máxima neutralidad en el centro público desde el inicio de su licenciatura hasta poner rumbo a la Universidad de Georgetown para cursar su máster en Relaciones Internacionales.

El rey Felipe VI posando frente al ordenador en una sesión fotográfica que ofreció en la Universidad de Georgetown en 1995.

Detrás de sus calificaciones se encontraba un cuerpo docente que dejó una profunda huella en el futuro monarca. Juristas como Aurelio Menéndez, Luis Díez-Picazo o Julio González Campos guiaron su formación. Entre todos ellos Francisco Tomás y Valiente, catedrático de Historia del Derecho y expresidente del Tribunal Constitucional, que fue asesinado por la banda terrorista ETA en su despacho de ese mismo campus en 1996.

Dos años antes, Felipe se había graduado y fue nombrado presidente de honor de la Asociación de Antiguos Alumnos e inauguró el nuevo edificio de la Facultad de Derecho como el licenciado más ilustre de su promoción.

Hace tres años Felipe VI regresó a las aulas de la UAM para conmemorar el 30 aniversario de su licenciatura. Un reencuentro con sus antiguos compañeros y profesores donde el monarca definió su paso por el campus como una de las etapas fundamentales de su vida y un «tesoro» de recuerdos. «La etapa universitaria es el punto de inflexión en la vida de cualquier estudiante», afirmó.

El rey Felipe VI asiste a un acto conmemorativo del 30 aniversario de su licenciatura en la facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid. EFE/ Juan Carlos Hidalgo

La jornada de regreso incluyó un acto institucional en el que se procedió a la firma del libro de honor de la Universidad Autónoma de Madrid. Al terminar, el rey Felipe VI posó para una foto de familia junto a sus antiguos compañeros y el cuerpo docente de la institución. Y esa no ha sido su única vuelta a la universidad. En febrero de este año el monarca acudió a una jornada in memoriam por el 30 aniversario del asesinato de Tomás y Valiente.

La entrada de la princesa Leonor a la universidad

Más de tres décadas después, un futuro monarca vuelve a la universidad. Aunque el escenario es diferente. En los años 80, Felipe VI tuvo una privacidad que hoy resulta imposible con las redes sociales. Además, ahora, la Corona cambia un campus en el norte de Madrid por otro del sur y se escoge otra universidad diferente para que la princesa Leonor estudie el grado de Ciencias Políticas.

En este curso 2026/2027, la heredera al trono asume el testigo de su padre y lo hará con un reto añadido: lograr ser una alumna más como lo fue su padre en plena era digital y con los jóvenes diariamente conectados, dentro y fuera de las aulas.

*Rosa Gallego es alumna del Máster en Periodismo de Televisión de RTVE y la Universidad Rey Juan Carlos. Este artículo ha sido supervisado por Jose Ignacio Menchero, jefe adjunto de Nacional.