Al grito de «tírale y mátalo», abordaron a su víctima cuando descargaba palets en un comercio de la zona: ya hay sentencia y es firme

Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, de pie junto a un vehículo oficial. / EP
Ocurría en noviembre de 2022. La Guardia Civil arrestaba a dos individuos por su participación en un tiroteo, acontecido horas antes en el polígono Cabezo Beaza de Cartagena, en el que un hombre resultaba herido por arma de fuego.
Los sospechosos pasaron al día siguiente a disposición del Juzgado de Instrucción Nº 2 de Cartagena, en funciones de guardia, que los mandó a prisión provisional por tentativa de homicidio. A una mujer que fue capturada (también por su supuesta implicación en los hechos) la dejaron en libertad.
El asunto ya tiene sentencia y es firme. Los dos sujetos (uno, nacido en Alicante en 1993; el otro, cartagenero de 49 años) reconocieron su participación en el suceso, pactaron sus penas con la Fiscalía y evitaron entrar en la cárcel.
Antes del arranque del juicio, el Ministerio Público modificó sus conclusiones provisionales y cambió la frase ‘con ánimo de acabar con la vida’ por la de ‘con ánimo de menoscabar la integridad física’ de la víctima. Asimismo, estableció que los hechos eran constitutivos de un delito de lesiones con instrumento peligroso y no de un homicidio en grado de tentativa.
Rencillas familiares previas
Tal y como se lee en el relato de hechos probados de la sentencia, el episodio se produjo sobre las nueve y cuarto de la mañana, «cuando los acusados, puestos de común acuerdo y con ánimo de menoscabar la integridad física del perjudicado, con el que previamente habían tenido una disputa entre familias, se dirigieron a los alrededores del establecimiento Leroy Merlín, sito en el centro comercial Parque Mediterráneo de Cartagena, donde se encontraba descargando palets».
Una vez allí, «se bajaron de un vehículo marca Renault, portando uno de los acusados dos bastones y el otro una pistola tipo revólver, cuyas características no han podido ser determinadas; pero, en cualquier caso, en perfecto estado de funcionamiento», prosigue.
Procedieron, entonces, continúa la Sección Quinta de la Audiencia Provincial (con sede en Cartagena), a golpear primero con el bastón al afectado, para, acto seguido, pegar cuatro tiros que «alcanzaron a la víctima en la cadera y en el muslo izquierdo». Todo ello al grito de «tírale y mátalo».
La víctima intentó huir «intentado buscar ayuda, siendo perseguido por los acusados, momento en el que uno de ellos efectuó otros dos disparos sin llegar al alcanzarle», destaca la sentencia.
Los sospechosos (los dos con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia) son condenados como autores responsables de un delito de lesiones con instrumento peligroso a dos años de cárcel cada uno.
Se les concede el beneficio de no entrar en prisión con la condición de que no vuelvan a delinquir en tres años. Tienen prohibido aproximarse a menos de 300 metros del perjudicado y comunicarse con él por medio alguno durante cuatro años.