El Maligno es llevado encadenado por varios niños con campanillas y vestidos de angelitos
LA OPINIÓN
Once pasos tomarán este domingo el centro de Murcia para desfilar durante la última jornada de la Semana Santa, que estará protagonizada por la Real y Muy ilustre Archicofradía de Nuestro Señor Jesucristo Resucitado, refundada en 1911 y con sede en la iglesia parroquial de Santa Eulalia.
El importante número de tronos convierte este cortejo, que transcurre a lo largo de 2,6 kilómetros, en el mayor de cuantos recorren el callejero urbano.
En concreto, los pasos son: San Miguel Arcángel (Francisco Liza Alarcón, 1994); La Cruz Triunfante (Clemente Cantos Sánchez, 1917); Nuestro Señor Jesucristo Resucitado (el Cristo y el Ángel son obra de José Planes Peñalver, en 1949, y el romano de Antonio García Mengual, de 1972); Las Tres Marías y el Ángel del Señor (Antonio Labaña Serrano, 1993; y Aparición de Jesús a María Magdalena (Antonio Labaña Serrano, 1982).
También desfilarán Discípulos de Emaús (Antonio Labaña Serrano, 1983); La Aparición de Jesús a Tomás (los apóstoles son obra de Francisco Sánchez Araciel, en 1912, y el Cristo de José Hernández Navarro, 1994); Aparición de Jesús en el Lago Tiberiades (Antonio Labaña Serrano, 1987-1989); La Ascensión del Señor (José Hernández Navarro, 2000); San Juan Evangelista (Venancio Marco, 1912) y Virgen Gloriosa (José Sánchez Lozano, 1950).
Las tallas son portadas por un total de 378 estantes vestidos de blanco.
Una de las notas más llamativas de esta procesión es que tras el estandarte mayor hace el recorrido procesional un hermano de la archicofradía, vestido de Demonio, al que varios niños con alegres campanillas y vestidos de angelitos llevan encadenado.
Se trata de una vieja tradición que mantiene viva esta entidad nazarena y cuyas raíces se pueden encontrar en las representaciones sacras del teatro religioso del Siglo de Oro. Así, simboliza el triunfo de la luz sobre las tinieblas de la muerte y la derrota del Maligno tras la Resurrección de Jesús.
