El bullying en el ámbito internacional[1]:
El maltrato entre iguales, ha sido estudiado ampliamente también en la Unión Europea, así como en Japón, EEUU, Canadá y Australia. En Europa los primeros estudios se realizaron en los países escandinavos y fue allí donde se aplicaron los primeros programas de intervención en las escuelas, posteriormente se realizaron estudios en el Reino Unido e Irlanda y a partir de los años noventa, las intervenciones se trasladaron a Alemania y Holanda.
En los países mediterráneos España, Italia y Portugal se realizaron experiencias parecidas a las Inglesas, mientras que en Francia la violencia escolar se contemplaba más dentro del contexto de la violencia juvenil, por lo que las medidas adoptadas corresponden más al modelo de prevención general que al estrictamente educativo.[2]Los estudios realizados por Olweus en Escandinavia se centraron en análisis nacionales tanto en Suecia como en Noruega, varios estudios intensivos en Bergen y varios estudios en Estocolmo, algunos de los cuales todavía están en curso, en ellos se utilizó el cuestionario abusón-victima, que fue traducido y estandarizado en otros países y sirvió como instrumento de medida.

En Inglaterra se iniciaron estudios sobre la violencia escolar, a finales de la década de los ochenta. El más importante se llevó a cabo en el condado de Sheffield, por el investigador Peter Smith, sobre un total de 6.758 alumnos y alumnas de 24 escuelas, con los siguientes resultados: 10% de alumnos manifestaban haber sido agredidos alguna vez y el 6% de los estudiantes manifestaron haber agredido alguna vez. En referencia a las modalidades de maltrato las conclusiones fueron: insultos y motes el 62%, agresiones físicas el 26%, amenazas el 25%, rumores el 24%, insultos racistas el 9%, aislamiento social el 7%. Los chicos comparados con las chicas, eran con mayor frecuencias objeto de agresiones físicas directas y de amenazas, mientras que los rumores y el ser excluidas, eran mas propios de las chicas. Los lugares en que se abusaba de los compañeros eran el recreo, las clases y los pasillos.
En Escocia, los estudios los realizó Mellor en 1990 sobre una muestra de 942 estudiantes de secundaria y los resultados fueron que la mitad de los chicos y un tercio de las chicas admitían haber maltratado a otro compañero en algún momento. No obstante la incidencia encontrada en las escuelas escocesas fue menor que la de las escuelas inglesas de los estudios de Smith.
En Irlanda se realizaron estudios a partir de 1985 por Byrne, O’Moore y Hillery, encontrándose que aproximadamente el 5% eran agresores y otro 5% eran víctimas, siendo los adolescentes discapacitados o desfavorecidos más victimizados que el resto de sus compañeros.
En Alemania, a finales de la década de los ochenta, se creo una Comisión Gubernamental Independiente para la Prevención y control de la violencia en la familia, en la escuela y en los estadios y una de las conclusiones alcanzadas fue que en el fenómeno de la violencia hay distintos factores relevantes destacándose como uno de los que más afectan a la violencia escolar el clima educativo. De estas conclusiones se derivaron propuestas de intervención, que apelaban a la función educativa de la escuela, a la responsabilidad del profesorado y el alumnado y a la necesidad de apoyo externo a las escuelas. Los principales estudios los realizaron: Funk, Lösel y Blieser, algunos de los cuales continúan en la actualidad y por incluir un mayor número de conductas y de lugares en los que estas pueden producirse, los niveles de incidencia aumentan, sin que ello signifique necesariamente que los escolares alemanes, maltraten más a sus compañeros que los restantes escolares europeos. Hay que resaltar que no existe un estudio de incidencia general en Alemania, por ser el país de estructura federal estando asumidas las competencias educativas por los länder, siendo los más importantes los realizados en Nuremberg (1994) y Baviera (1996), con unos resultados que están en la línea de los de otros países europeos. Cabe destacar que los agresores suelen ser compañeros de curso, con una edad ligeramente superior a la de las víctimas y que tanto en los agresores com0o en las víctimas, el rendimiento académico suele ser bajo, y las actitudes hacia la escuela negativas.
En Italia, el estudio inicial fue llevado a cabo en 1996 por Genta, Menesini, Fonzi, Costabille y Smith, en escuelas del centro y sur de Italia con porcentajes de victimología alrededor del 40% en las escuelas de primaria y del 29% en escuelas secundaria.
En los Estados Unidos, a partir de 2003, por lo menos quince estados, han promulgado leyes sobre la molestia e intimidación, hostigamiento y amenazas
[3] entre niños en edad escolar. Su promulgación ha sido motivada, al menos en parte por los trágicos tiroteos en varias escuelas de secundaria, a finales de los años noventa.
Estas leyes, reflejan la seriedad con la cual los diseñadores de políticas consideraron el tema y como ejemplo se pueden citar las definiciones de los Estatutos de Nueva Jersey y Vermont.
Nueva Jersey “El acto de molestar o intimidar, como cualquier otro comportamiento perturbador violento altera tanto la capacidad de un estudiante de aprender, como la capacidad de la escuela de educar a sus estudiantes en un medio seguro”
Vermont “Los estudiantes que continuamente viven llenos de aprehensión y ansiedad son incapaces de aprender y poco proclives a tener éxito.
La mayoría de las leyes, alientan a los funcionarios a desarrollar un política de prohibir los actos de molestia o intimidación. En el caso de Louisiana dice textualmente que se adoptarán e incorporarán dentro del código de conducta de los estudiantes, una política prohibiendo el hostigamiento, intimidación y molestia hacia un estudiante por p

arte de otro estudiante.
Varios estados exigen a sus funcionarios capacitación sobre los actos de violencia e intimidación y la prevención de los mismos por ejemplo: Georgia, Nueva Hampsire, Oklahoma, Washington, Virginia, etc. En estos estados las leyes tratan la importancia de las medidas disciplinarias para los niños que molestan o intimidan, al mismo tiempo que respaldan las estrategias afectivas de prevención e intervención en los actos de intimidación.
El resultado
[4] es que van desapareciendo los conflictos en los parques públicos y patios de los colegios, pues los jóvenes parecen haber asumido con naturalidad unas reglas de juego y como ejemplo se observa que los mayores no echan a los más pequeños de las canchas ni se observa formación de grupos dominantes por razones de clase, raza o sexo. En todos los centros públicos existen carteles con el lema: “los abusos no serán tolerados bajo ninguna circunstancia”
Por otra parte, cada colegio suele contar con un Comité (director, psicólogo, representantes de los padres y profesores), que se reúne una vez al mes para resolver los posibles abusos.
[1] “Informe del Defensor del Pueblo sobre bullying”
[2] ROSARIO ORTEGA Profesora de la Universidad de Sevilla (1998) “La convivencia escolar: qué es y como abordarla” Publicado por la Junta de Andalucía..
SMITH, MORITA, JUNGER-TAS, OLWEUS, CATALANO, SLEE. (1999) “The Nature of school bullying: A Cross-National Perspective”. Editado en Iglaterra
[3] LIMBER, S. P.& SMALL, A. M. “Leyes y políticas estatales, para tratar los actos de violencia e intimidación en las escuelas de Estados Unidos” Revista de psicología escolar www.stopbullyingnow.hrso.gov.
[4] AITOR IBARROLA-ARMENDARIZ Profesor de la Universidad de Deusto. Investigador en Pittsburg (Pensilvania) USA. http://servicios.elcorreodigital.com.
Cronica de una estudiante que sufre bulling
Siempre me he preguntado porque sufro este maltratamiento psicológico. Pocas veces encuentro una respuesta, pero ahora ya lo tengo claro.
“No es que yo sea rara o diferente, realmente soy como los demás, una adolescente que esta creciendo, no soy rara por leer o tener mi opinión”. Esto es lo que tendríamos que pensar cuando nos pasan cosas así, pero no lo pensamos. ¿Por qué? Simplemente porque la persona que nos molesta, no los ha dicho tantas veces que lo tenemos grabado en el subconsciente y no nos lo podemos quitar de la cabeza. Cuando sufres esto haces muchas tonterías, dejas de comer, te encierras en tu cuarto lloras y no pides ayuda y tú intentas buscar una solución, pero no la encuentras. Por las cosas que he escuchado todas las personas que sufren bullying han acabado cambiándose de colegio. 
La persona que te hace bullying siempre es una, aunque tú creas que es toda la clase, es solo una que mueve los hilos, ésta los amenaza con que si te hablan, bien les pegarán y les hará lo mismo, es una persona, alguien que mueve a los demás a su antojo. ¿Por qué esta persona hace bullying? Pueden ser muchos motivos, celos, envidia, su autoestima esta baja y él cree que ésa es su única solución para subirla, problemas en casa y un sinfín de cosas mas. La cuestión es que esa persona también está mal y el daño que él tiene dentro lo traslada al colegio y se lo pasa al compañero al que maltrata.
Lo mejor para estos casos, es mirar como está tu hijo y preguntarle, aunque muy pocas veces te dirá qué es lo que le pasa, pero de alguna manera hay que notarlo. A estos niños hay que llevarlos a un psicólogo y hablar con el colegio, aunque por lo que tengo visto a mi alrededor todas estas personas que lo sufren han acabado yéndose del colegio porque no hay nada que hacer.