-
El equipo azulgrana tumba al OL Lyonnes con un abultado 4-0 en Oslo
-
Ewa Pajor y Salma Paralluelo, protagonistas con dos goles cada una en una gran segunda parte culé
Cuatro goles, dos dobletes, en 45 minutos. Imposible hacer frente ante semejante huracán. Ni siquiera un OL Lyonnes que soñaba con volver a reinar, una vez más, en el Viejo Continente. El equipo más laureado de Europa llegó a robar la esencia azulgrana en una igualada primera parte en la que el Barça no se encontró nada cómodo. Pero todo cambió en un segundo acto de claro color azulgrana.
Ewa Pajor, peleada con una competición que había perdido hasta en cinco ocasiones, fue la gran protagonista del partido, rompiendo el marcador en el minuto 55 con un golazo al que le sumó un segundo tanto con el que el equipo de Romeu dio un paso de gigante hacia el título. La guinda, y qué guinda, la puso Salma Paralluelo. La internacional española, en un gran momento de forma, sacó su varita mágica para anotar dos tantos de bella factura en el descuento y redondear una tarde mágica del FC Barcelona.
Cata Coll, infranqueable, apuntaló el título. Coll le dio a su equipo la seguridad que necesita un campeón de Europa. Un campeón que suma su cuarto título en seis años.
La calidad de las campeonas decanta la final
El Barça, auténtico rey de Europa, llegó a Oslo con la prudencia que otorga la experiencia. Enfrente estaba el OL Lyonnes, el equipo que entrena precisamente Jonatan Giráldez, que ya llevó al equipo culé a lo más alto de Europa. Pero la prudencia se convirtió en descaro cuando la final entró en su parte decisiva. Antes, el OL dispuso de sus ocasiones y hasta vio como se le anulaba un tanto por fuera de juego de Heaps en la primera mitad. Un tanto que hubiera cambiado por completo el rumbo de un partido que llegó a tener dominado.
Le robó la posesión al Barça, poco acostumbrado a jugar a contracorriente, pero no consiguió dañar a un equipo bien plantado y mejor resguardado bajo los palos de Cata Coll. Un equipo bien plantado y con toneladas de calidad del mediocampo hacia delante.
El primer tanto nació de una fabulosa jugada de Patri Guijarro. Condujo el balón hasta poder meter un pase perfecto para que la polaca sacase de su interior un fantástico disparo cruzado que no pudo alcanzar Endler. Unos minutos después, Claudia Pina entró al campo para dinamizar todavía más la zona ofensiva azulgrana, por una apagada Graham Hansen, que se marchó ovacionada en su casa. Pina subió una marcha al juego culé y no tardó en caer el segundo, también con la firma de una Pajor desatada.
El 2-0 acercó al FC Barcelona al objetivo, y Cata Coll espantó las posibilidades francesas al detener un mano a mano con Cawinga, como había hecho previamente en una jugada invalidad posteriormente por fuera de juego con la leyenda Hegerberg.
Tras el cambio de Alexia Putellas, quien sabe si en su último partido de azulgrana en Champions, llegó el doblete espectacular de Salma Paralluelo. En el 90′ se sacó un latigazo imparable que desató la locura en la grada azulgrana. Y todavía tendría tiempo de marcar un segundo tanto, el cuarto de un Barça campeón que celebró a lo grande un título muy deseado.
