Bofetada de realidad para el Real Murcia en Madrid

Los granas pasan de golear al Teruel a recibir un durísimo 4-0 ante el Atlético Madrileño en Alcalá de Henares

Los de Guilló completamente desnudados por los rojiblancos

Lanzamiento del penalti que permitió al Atlético Madrileño abrir su victoria ante los granas

Lanzamiento del penalti que permitió al Atlético Madrileño abrir su victoria ante los granas / SERGIO REYES ROBLEDO

Ángela Moreno  LA OPINIÓN

Dijo el viernes Sergi Guilló que para él no hay un equipo A y un equipo B. Habrá que preguntarle al técnico murcianista si, por ahora, hay un equipo con cara A y otro con cara B. Porque el Real Murcia pasó, en solo siete días, de ser dominador a ser dominado, de avasallar a ser sometido, de vivir en el área rival a no salir de la suya y, sobre todo, de golear a ser goleado.

Porque el Real Murcia que enamoró ante el Teruel fue un Real Murcia decepcionante frente al Atlético Madrileño. Daba igual que llegara después de dormir una semana en el liderato o de llevar un pleno de victorias. Dio igual porque, en el campo del filial rojiblanco, volvió a suceder lo de siempre.

En Alcalá de Henares se acabó lo del pleno. En territorio madrileño encajaron los granas su primera derrota, y vaya derrota. Porque lo peor no fue venirse a casa sin puntos. Lo peor fue la imagen ofrecida durante unos 45 minutos en los que los de Guilló fueron una sombra. Lo peor fue el resultado que marcaba el electrónico a la conclusión del partido. Porque cualquiera podía esperar un pinchazo; lo que nadie esperaba era que la visita al Atlético Madrileño acabara con un 4-0 a favor del filial rojiblanco.

Un 4-0 que fue como una bofetada directa al mentón de una afición que confirma que es mejor no ilusionarse demasiado. Porque lo visto ayer en Madrid fue completamente para olvidar. Si el primer tiempo dejaba señalados a los granas, el segundo los mandó definitivamente a la lona.

Posiblemente, el inicio ya quería avisar de lo que estaba por venir. Ni un balón olió el Real Murcia en el primer cuarto de hora. Hasta cuatro llegadas claras generaron los de Torres en apenas cinco minutos. Y a los once llegó el primer guantazo del partido. Se adelantaban en el marcador los de Fernando Torres gracias a un polémico penalti transformado por Álvaro Santos. Un gol que ponía el partido cuesta arriba para el Real Murcia y que supuso el inicio del cabreo con un colegiado que, antes del descanso, siempre decidió en contra de los murcianistas.

Ficha técnica

ATLÉTICO MADRILEÑO: Astralaga; Javier Gil, Antal (Aleksa Puric, 58), Arnau Solà, Romeo Hueso; David García, Thiago Helguera (David Muños, 68), Edgar Alcañiz; Álvaro Santos (Álvaro Justo, 68), Sergio Esteban (Cubo, 19) y Marc Domènech (Issiaka Kamate, 58).

Real Murcia: Dani Jiménez; Jorge Mier (Víctor Olmedo, 54), Héctor Pérez, Joan Rojas, Cristo Romero; Javi Mier (Chema Núñez, 46), Óscar Gil (Alonso Yoldi, 76); Javi Moreno (Usse Diao, 63), Álvaro Bustos (Sergio Moyita, 46), Joel Jorquera; David Flakus.

Goles: 1-0. Min. 12: Álvaro Santos, de penalti. 2-0. Min. 45+10: Cubo. 3-0. Min. 52: Cubo. 4-0. Min. 59: Edgar Alcañiz (59’).

Árbitro: Víctor Manuel Broncano Suárez.

Tarjetas: Amarillas a Javi Mier, Jorge Mier y Antal.

ESTADIO: Alcalá de Henares.

Todo en contra

No consideró la falta previa al penalti que reclamaban desde el banquillo grana, tampoco vio después dos manos pedidas por los visitantes e incluso, al borde del descanso, rechazó señalar un posible penalti sobre Álvaro Bustos en otra jugada que fue revisada después de que Guilló agotara su segunda tarjeta azul.

Estaba claro que el Real Murcia no tenía su día con el árbitro, pero estaba todavía más claro que el equipo grana tampoco estaba teniendo su día en cuanto a inspiración. No fueron capaces de reaccionar los murcianistas ni siquiera cuando los rojiblancos bajaron un poco el pistón. Un centro de Jorquera rematado por Bustos fue de lo poco destacado en el ataque visitante. Y eso que sobre el campo estaban los mismos que habían vapuleado al Teruel solo siete días antes.

Ni un cambio hizo Guilló. Mantuvo su apuesta, con Óscar Gil y Javi Mier en el medio, Álvaro Bustos como enganche y Joel Jorquera, Javi Moreno y Flakus como hombres más adelantados. Algo se vio al catalán, pero muy poco al almeriense. Menos aún a un delantero esloveno que, por el momento, parece no encontrarse en el esquema de Guilló.

Un Atlético al Cubo

Solo Dani Jiménez sostenía al Real Murcia. Apareció el meta grana para frenar a Cubo en el 43 y, ya en una prolongación eterna, también evitó el gol de Domenech. Sin embargo, nada pudo hacer en el córner previo al descanso. Con el reloj marcando ya el 55 —se añadieron hasta diez minutos—, Arnau Solá la puso desde la esquina y Cubo, que había saltado al terreno de juego en el 19 por la lesión de Esteban, se elevó ante Héctor Pérez para mandarla al fondo de la red.

Ni el marcador, ni el juego, ni las decisiones del colegiado… Nada favorecía al Real Murcia sobre el césped del estadio de Alcalá de Henares.

No hacía falta esperar a la reanudación para saber que Sergi Guilló iba a mover cosas. Tampoco sorprendía pensar que esos cambios llegarían en un centro del campo que se estaba viendo fácilmente superado por los de Fernando Torres. Así fue. Dos cambios hizo el técnico ilicitano, ambos para reforzar la medular. Moyita y Chema Núñez saltaron al campo ocupando las posiciones de Álvaro Bustos y Javi Mier.

Si alguien tenía esperanzas en una remontada, la fe duró poco. Y eso que en el 50 Flakus envió un balón al palo que pudo cambiar el rumbo del partido. Ahí acabó cualquier posibilidad de reacción. Solo un minuto después, Cubo ponía el 3-0 y enviaba prácticamente al cadalso a los de Sergi Guilló.

Solo Dani Jiménez

Tuvo el ‘hat-trick’ el delantero segoviano en el 56, pero Dani Jiménez era el único grana empeñado en evitar el ridículo en Alcalá de Henares. Volvió a ser decisivo el guardameta murcianista en esa acción, como también lo fue dos minutos después al sacar un gran remate de Kamate. Donde ya no pudo hacer nada fue en el rechace, cazado por Edgar y enviado a la red para subir un doloroso 4-0 al marcador.

Ya solo quedaba maquillar un poco la contundente derrota que estaba encajando el Real Murcia. Puso en liza Guilló a Diao y a Yoldi, y Jorquera no pudo rematar entre los tres palos un gran centro de Chema Núñez. Pero lo único que querían los granas era que el suplicio acabara cuanto antes. Sobre todo, viendo lo poco que necesitaban los rojiblancos para seguir haciendo mucho daño.

No se movió ya el 4-0 en el marcador, un 4-0 que es una bofetada de realidad para un Real Murcia que tendrá que llegaba a Alcalá de Henares con el objetivo de acabar con la maldición en sus visitas al Atlético Madrileño y que regresó a la capital del segura más goleado que nunca. Muchas conclusiones tendrá que sacar Sergi Guilló de lo ocurrido en el estadio del filial colchonero.