Blanca estalla por el retraso ‘sine die’ del plan del polígono industrial

El alcalde del municipio denuncia que el proyecto de ampliación de San Roque 2 lleva «cuatro meses esperando una firma» del Gobierno regional: «Es filibusterismo político y deslealtad institucional»

LA OPINIÓN

Pedro Luis Molina Cano, alcalde de Blanca, está que trina con la Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno regional por el retraso con el Plan Parcial San Roque 2 para el polígono industrial del municipio, «que lleva esperando cuatro meses una firma» del Gobierno regional.

«Llevamos desde 2011 con este proyecto, pero al principio contaba con informes negativos de Medio Ambiente», reconoce el regidor, que asegura, no obstante, «que en 2020 se consiguen los informes positivos necesarios y se desbloquea la situación».

Entonces, esta vez por parte del Ayuntamiento, se hizo una modificación de las parcelas para que entraran empresas más grandes, retrasando más el proceso. Hace tan solo cuatro meses que volvió a preguntar y los técnicos de la administración autonómica le confirmaron que ya estaba todo «subsanado» y que «solo falta la firma».

Sin embargo, desde la Consejería de Medio Ambiente le pidieron dos meses más «por unos expedientes de fotovoltaica». Pasado ese tiempo, a finales de enero, le volvieron a emplazar para dentro de otros dos meses. Molina está convencido de que «no es casualidad» que las elecciones municipales se vayan a celebrar en menos de cuatro meses «o más».

El PP aprovechó la presentación de Pablo Cano como candidato a la Alcaldía para criticar al regidor socialista por haber «abandonado» el Plan Parcial

«Esto es filibusterismo político y deslealtad institucional», critica, aunque tanto Antonio Luengo, exresponsable de Medio Ambiente, como el nuevo consejero Juan María Vázquez (las competencias ahora están en manos del segundo), le han dicho «que van a poner todo para que salga adelante», contó ayer a esta Redacción.

Al alcalde de Blanca, del PSOE, le molestaron especialmente algunas de las declaraciones que se dieron el pasado jueves por la noche, durante la presentación del candidato del Partido Popular para el municipio, Pablo Cano. «El presidente de la Región, Fernando López Miras, y el diputado regional Jesús Cano —que también es presidente del PP de Blanca— me atacaron sin piedad, hablando de dejadez e indolencia», cuenta el primer edil.

Comentaron que Pedro Luis Molina «había abandonado el polígono industrial» y que era un «inepto», según reproduce el propio alcalde, que lamenta que desde el Ejecutivo murciano «vayan a seguir dándole patadas hacia adelante al plan parcial ‘sine die’ por razones electorales».

La Consejería niega que esté «dando largas» a Pedro Luis Molina

«Es muy frustrante esta situación. Estamos perdiendo oportunidades de inversión en la comarca; empresas que desisten por cómo se esta dilatando un procedimiento que está acabado hace meses a falta de una firma». Con estas palabras se dirigió el alcalde de Blanca a los consejeros responsables del área de Medio Ambiente. Consultadas por esta Redacción, fuentes de la Dirección General de Medio Ambiente del Ejecutivo murciano rechazan que se esté «dando largas» al Plan Parcial San Roque 2 y defienden que se trabaja con «escrupuloso respeto a la Ley de Procedimiento Administrativo». Asimismo, ponen como ejemplo un documento del mismo tipo que acaban de sacar adelante en la Consejería de Juan María Vázquez. «Sin ir más lejos, hoy hemos firmado la resolución del informe de impacto medioambiental de modificación de un Plan General en Los Alcázares», aseguran.

Miedo a la fuga de empresarios

«Blanca es un nudo, tiene salidas hacia Valencia, Madrid y Andalucía», cuenta Pedro Luis Molina. Este es el motivo por el que «muchas empresas quieren instalarse aquí». Este es el motivo por el que la Corporación blanqueña modificó el plan parcial en 2020 para que cupieran empresas más grandes.

En concreto, un fondo de inversión ha comprado cerca de 100.000 metros cuadrados para hacer un centro logístico y una multinacional de gasolineras para camiones lleva «más de un año» esperando su licencia. «Si no les damos respuesta, terminarán yéndose a otra parte», advierte el alcalde.