Solo en Cartagena se inmovilizaron 130 vehículos de movilidad personal desde la entrada en vigor de la nueva norma de Tráfico
En Lorca se sancionó a 11 conductores de VMP, en Molina a 9 y en Águilas la cifra se incrementó hasta 30
P.L.M.
Ya no son avisos, son multas. Los usuarios de patinetes eléctricos de la Región de Murcia han empezado a recibir las primeras sanciones por no cumplir las nuevas normas que están en vigor desde el 1 de octubre, entre las que destacan llevar casco obligatoriamente o colocarse el chaleco reflectante si se conduce por la noche.
La finalidad de estas medidas, dejan claro los municipales, no es otra que evitar situaciones de riesgo, proteger a los peatones y al resto de usuarios de las vías públicas y garantizar que cada vehículo circule conforme a las condiciones legales y técnicas que le corresponden. El fin último es reforzar la protección de los que presentan un mayor riesgo en caso de tener un accidente: los viandantes y los propios usuarios de los patinetes.

Sanitarios y policías atienden a una persona que se estrelló con su patinete eléctrico en Murcia (FOTO DE ARCHIVO). / L. O.
Por ejemplo, en el municipio de Cartagena, «desde la entrada en vigor el 1 de octubre de la nueva normativa reguladora de los vehículos de movilidad personal (VMP), la Policía Local ha procedido a la inmovilización de 130 patinetes y ha interpuesto entre 50 y 60 sanciones por diversos incumplimientos», informan desde el Consistorio que dirige la popular Noelia Arroyo.
Desde el equipo de Gobierno local hacen hincapié en «el compromiso del Ayuntamiento con la seguridad vial y el bienestar ciudadano en cuanto a la política municipal en materia de movilidad, reflejada ya la pasada legislatura».
En este sentido, rememoran «cuando, ante la posibilidad de licitar un contrato público para el alquiler de bicicletas y patinetes, el Gobierno local decidió limitarlo a las bicicletas al considerar que el patinete eléctrico no ofrecía las garantías necesarias para la seguridad en las vías públicas, una postura que hoy se refuerza mediante el control estricto de la normativa para velar por una convivencia ordenada y segura en el municipio».
El fin es reforzar la protección de los que presentan un mayor riesgo en caso de tener un accidente
En el caso de Molina de Segura, fuentes municipales precisaron que el 1 de octubre (el día que entraron en vigor las normas) ya se retiraron dos patinetes. En 15 días, casi una decena: 9. En cuanto a las sanciones, desde el equipo de Gobierno de José Ángel Alfonso detallaron que constan ocho multas por no inscribir los vehículos en el correspondiente registro y una por circular sin el seguro obligatorio.
Otro de los municipios de la Región en los que ya se está multando es Lorca, la Ciudad del Sol. El Ayuntamiento de Fulgencio Gil Jódar informó a este diario de que desde el 1 octubre «se han inmovilizado y retirado 11 vehículos de movilidad personal con sus correspondientes denuncias».
Circular por aceras, saltarse semáforos o ir montados más de dos, las infracciones más recurrentes
Aunque es en los cascos urbanos de las principales ciudades de la Región donde proliferan más patinetes, también los hay en los paseos marítimos del litoral. En San Pedro del Pinatar, constan en dos semanas un total de 19 patinetes inmovilizados y 29 denuncias por diferentes infracciones, destacan desde el Consistorio.
En el caso de Águilas, «desde el 1 de enero se han inmovilizado aproximadamente 150 vehículos de estas características y se han formulado alrededor de 250 denuncias relacionadas con los incumplimientos de la normativa aplicable; dentro de estas cifras, los controles realizados desde el 1 de octubre han dado lugar a unas 30 inmovilizaciones y una veintena de denuncias vinculadas a las nuevas obligaciones y a las comprobaciones efectuadas durante esta fase de aplicación», apuntan desde el Ayuntamiento del socialista Cristóbal Casado.
«Algunos son ciclomotores»
Desde este Consistorio ponen el acento en que «la actuación policial no se limita a los patinetes que incumplen las normas específicas de los vehículos de movilidad personal: uno de los aspectos que está adquiriendo especial relevancia es la detección de vehículos que, pese a su apariencia, no reúnen las características legales para ser considerados VMP».
Algunos de estos vehículos, «por su diseño, características técnicas o clasificación, pueden tener la consideración de ciclomotores o motocicletas y, por tanto, estar sujetos a exigencias diferentes, como la correspondiente autorización administrativa para conducir, la documentación del vehículo, su matriculación cuando proceda y el seguro obligatorio aplicable a su categoría», especifican fuentes municipales.
Los agentes de la Policía Local ya han intervenido en diversas actuaciones que han concluido con la puesta de conductores a disposición de la autoridad judicial.
Rifirrafes con automovilistas
Policías municipales destinados en la Región consideraron, a preguntas de este periódico, que aún queda mucho por hacer en lo referente a la convivencia entre vehículos de movilidad personal y automóviles en los cascos urbanos y subrayaron que las protestas de conductores de coches son constantes: «Se quejan de que se les cruzan, de que no respetan nada, de que cualquier día se llevan a uno por delante porque no pueden evitarlo», manifiestan.
A su vez, usuarios de patinetes censuran la actitud de los automovilistas porque «no llevan cuidado» y recuerdan que su ‘carrocería’ es su propio cuerpo.
Más control desde los cambios
Las sanciones en la Región se tramitaron en el marco del operativo continuado (e incrementado) de vigilancia y control de los vehículos de movilidad personal (VMP) que mantiene la Policía Local en cada término municipal, a fin de garantizar la seguridad vial tanto de los conductores como de los viandantes.
Los agentes insisten en que es vital que los usuarios adopten las medidas de protección reglamentarias para reducir el riesgo de sufrir lesiones graves si se caen. Aunque los municipales de cada localidad comprueban de forma periódica tanto la documentación y las coberturas obligatorias como los elementos de seguridad que deben utilizar los conductores de estos vehículos eléctricos, desde que cambió la normativa (el 1 de octubre) hay más controles, dado que hay que vigilar más aspectos.

Varios usuarios de patinetes eléctricos de Murcia circulan por el carril bici. / Israel Sánchez
Cabe recordar que la reforma del Reglamento de Circulación establece nuevas obligaciones para los usuarios de vehículos de movilidad personal. Entre las principales medidas figura la edad mínima de 15 años para conducir patinetes eléctricos, así como el uso obligatorio del casco de protección. También se exige llevar chaleco reflectante durante la noche o cuando las condiciones de visibilidad sean reducidas
Los controles se enmarcan dentro de las labores que desarrolla cada Consistorio para asegurar la correcta integración de los patinetes eléctricos en el tráfico urbano y prevenir posibles accidentes.
Las infracciones más recurrentes incluyen circular por aceras y otras zonas peatonales, saltarse semáforos o señales, llevar pasajeros extra, usar auriculares mientras se conduce el vehículo y desplazarse de forma negligente.
«Colaboración ciudadana»
Como destacaron desde el Ayuntamiento de Águilas, «la movilidad personal debe avanzar de la mano de la seguridad y el respeto a los demás». Ese es el objetivo de la campaña que se está desarrollando en el municipio, que apuesta por «favorecer una movilidad moderna y práctica, pero también responsable, segura y compatible con el derecho de todos los ciudadanos a circular y convivir con tranquilidad».
Desde la Policía Local se insiste, asimismo, en la importancia de la colaboración ciudadana. Conocer la normativa, utilizar los elementos de protección exigidos, respetar las zonas de circulación y comprobar que el vehículo dispone de la documentación y el seguro que le corresponden son, hacen hincapié desde el Cuerpo, actuaciones esenciales para prevenir accidentes y mejorar la convivencia de los ‘habitantes’ del asfalto.
La utilización de estos vehículos sin cumplir los requisitos legalmente exigibles puede dar lugar a importantes consecuencias administrativas y, en determinados supuestos, a responsabilidades penales por delitos contra la seguridad vial.