La jornada conmemorativa incluyó un responso y una ofrenda floral en Cala Fría, además de una charla sobre el naufragio

Responso y ofrenda floral a las víctimas del naufragio del ‘Sirio’ en Cabo de Palos. / Miju
Cabo de Palos recordó este martes 4 de agosto a las víctimas del naufragio del Sirio, coincidiendo con el 120 aniversario de una de las mayores tragedias marítimas ocurridas en las costas españolas y uno de los episodios más ligados a la historia de Cartagena.
La jornada conmemorativa comenzó a las siete de la tarde en Cala Fría, donde se celebró un responso y una ofrenda floral a cargo de los pescadores, considerados los verdaderos héroes del salvamento. Fueron ellos, junto a otras embarcaciones de la zona, los primeros en acudir en auxilio de los náufragos tras el hundimiento del transatlántico italiano.
El ‘Sirio’, perteneciente a la compañía Navigazione Generale Italiana, navegaba el 4 de agosto de 1906 desde Génova hacia Buenos Aires, con escalas previstas en Barcelona, Cádiz y Canarias. A bordo viajaban más de un millar de personas, entre pasajeros y tripulación, muchos de ellos emigrantes que se dirigían a América en busca de una nueva vida.
La tragedia se produjo al aproximarse a Cabo de Palos. Según las diferentes versiones, el capitán decidió acercarse demasiado a la costa, presuntamente para saludar a tierra y facilitar el desembarco clandestino de algunos pasajeros. Aquella maniobra resultó fatal: el barco chocó contra el Bajo de Fuera, en las Islas Hormigas. El casco quedó destrozado y el buque comenzó a hundirse rápidamente.
Cuando el pánico se extendió entre el pasaje, muchos botes salvavidas se lanzaron de forma desordenada o quedaron inutilizados, lo que agravó las consecuencias del naufragio. En medio del caos, los pescadores de Cabo de Palos protagonizaron un rescate heroico que permitió salvar a cientos de personas. Buena parte de los supervivientes fueron trasladados a Cartagena, donde recibieron atención y alojamiento.
El número exacto de víctimas nunca pudo establecerse con certeza, ya que muchos pasajeros viajaban sin figurar en las listas oficiales. Las estimaciones más aceptadas hablan de entre 300 y 500 fallecidos, aunque algunas investigaciones consideran que pudieron ser incluso más.
El naufragio del ‘Sirio’ ha pasado a la historia como el ‘Titanic del Mediterráneo’. Sin embargo, el hundimiento del transatlántico italiano ocurrió seis años antes que el del Titanic, en 1912, por lo que algunos historiadores sostienen que, en realidad, el Titanic fue el ‘Sirio del Atlántico’.
Tras el responso y la ofrenda floral en Cala Fría, la conmemoración continuó en el Sub Up Hostel con una charla en la que intervinieron Luis Miguel Pérez Adán, historiador y cronista de Cartagena; Miguel Ángel Gallego, instructor de buceo; y Bartolo Navarro Álvarez, patrón mayor de la Cofradía.
Al acto asistieron la Gerente del Consorcio, Esperanza Nieto, el vicepresidente de la Asociación de Vecinos, Ginés Navarro, el cronista oficial, Luis Miguel Pérez-Adán, la escritora Lola Gutiérrez y el portavoz del Gobierno local, Nacho Jáudenes.
El Ayuntamiento ha renovado la cruz y adecuado el jardín, desde el que se ha lanzado un ramo al mar en homenaje a los que perdieron la vida.
El encuentro concluyó con un vino español y sirvió para mantener viva la memoria de una tragedia que sigue ocupando un lugar destacado en la historia marítima del Mediterráneo.
En Cartagena, el recuerdo del Sirio continúa muy presente, gracias a las iniciativas del Archivo Municipal, que ha contribuido a preservar la memoria de este episodio con exposiciones que han reunido fotografías inéditas, documentos originales, telegramas, listas de náufragos y objetos recuperados del barco.