Los loteros piden que el décimo de Navidad pase de 20 a 25 euros para ajustarlo a la carestía de vida

  • Recuerdan que los precios de los décimos no han subido desde 2002 y piden un aumento de los premios

  • Protestan coincidiendo con la presentación de la campaña de la Lotería de Navidad 2026

Fachada de "LOTERIA INCA" en la calle Major nº 1, con personas en el exterior y carteles de "BOTES" visibles en el interior. Se aprecia el letrero "Loterías y Apuestas del Estado".
Hay 10.884 Administraciones de Lotería en España GETTY IMAGES
CARMEN MORALES PUISEGUR  RTVE

«Hay 11.000 puntos de venta de lotería y, de ellos, solo 300 se ganan bien la vida. El resto, malvivimos», lamenta Jon Urkiola, presidente de la Asociación de las Administraciones de Lotería Defensa Digital (DEDIT). Él es uno de los loteros que se manifiestan este jueves frente a la sede de la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (SELAE), cuando se presenta la próxima campaña de la Lotería de Navidad.

El sector reclama que se actualicen los precios congelados desde 2002, una actualización de las comisiones por billete y la regulación de la venta digital. «Vivimos una devaluación constante y, al final, no podemos sostener nuestros negocios«, advierte Urkiola en declaraciones a RTVE Noticias.

 

«Hay que tener en cuenta que el décimo cuesta 20 euros desde 2002 y el IPC ha subido en estos 24 años un 70%. El precio tendría que estar entre los 30 y 34 euros, pero sabemos que es un alza bestial», reflexiona Urkiola, «lo razonable serían los 25 euros. El premio también tiene que aumentar».

Casi 11.000 puntos de venta y 18.000 empleos

En España existen 10.884 Administraciones de Lotería que generan alrededor de 18.000 empleos. «Somos un negocio público, no un servicio público», puntualiza el lotero. Las Administraciones de Lotería dependen de SELAE y funcionan como puntos de venta concesionarios oficiales del Estado. No asumen el riesgo de los premios —los garantiza el organismo estatal— pero sí operan como intermediarios. Obtienen ingresos mediante comisiones fijas sobre las ventas.

 

Unas comisiones, también inmóviles desde 2002, que figuran en el listado de peticiones del sector. La lotería de Navidad deja en estos negocios un margen del 4,5% frente al 6% de otros sorteos. Urkiola defiende que «se debe igualar este porcentaje al resto de los juegos«. Y argumenta su reclamación: «Todos los sorteos de la lotería nacional se comisionan al 6%, pero por un décimo de Navidad ganas el 4,5%. Precisamente, el sorteo en el que más vendemos, el que más trabajo nos da y en el que más riesgo asumimos».

La venta online también inquieta a los loteros

La venta digital también preocupa al sector. Hace más de dos décadas, muchos loteros invirtieron para montar sus propias páginas webs. A día de hoy, ese canal online deja en las arcas de estos negocios unos ingresos de entre 1.000 y 1.200 millones de euros. Esto supone algo más del 10% de sus ganancias, según un informe de la asociación DEDIT.

Por su parte, SELAE tiene en marcha un proyecto para crear su propia web que, en un principio, aglutinaría a todos los puntos de venta. Algo que, según Urkiola, afecta a su «fondo de comercio y de saber hacer». El lotero recrimina la falta de claridad del proyecto, en el que también se baraja la posibilidad de que el cliente compre de manera directa a la SELAE sin tener que clicar en ninguna Administración, lo que perjudicaría también a sus ingresos.

En la actualidad, la sociedad pública Loterías y Apuestas del Estado anotó un 2,84% de ventas globales a través de su plataforma en Internet en 2023, según su informe anual. Mientras que los canales online de las Administraciones suponen, calcula Urkiola, «casi el 15% de la facturación de SELAE».

«En estos 24 años, ha subido el IPC, los alquileres y la luz. El salario mínimo interprofesional en el año 2002 no llegaba ni a 600 euros y hoy son casi 1.300», recuerda Urkiola. Y ese encarecimiento, insiste, no se ha trasladado al producto que ellos venden. «Estamos viviendo una devaluación constante y al final no podemos sostener nuestros negocios», lamenta.

Confiesa que tomar la decisión de manifestarse ha sido difícil. «Nos ha costado tres años (…) Todo lo que estamos pidiendo es una regulación y una certidumbre jurídica para lo que hemos creado en los últimos 25 años«. Porque, recuerda, «Manolita hay una, Bruja de Oro solo hay una; pero somos 11.000 en España».