El que fuera teniente de alcalde presenta su renuncia a la alcaldesa, tomando una decisión «coherente y honesta»

Diego Salinas en una imagen de archivo / Loyola Pérez de Villegas Muñiz
El gran intelectual de la república romana Marco Tulio Cicerón dejó claro en el libro XII de sus ‘Cartas a Ático’ con la expresión latina “mea mihi conscientia pluris est quam omnium sermo” que su conciencia valía para él más que lo que diga todo el mundo. Con una reflexión similar el concejal del Área de Gobierno de Desarrollo Económico, Empresa e Industria del Ayuntamiento de Cartagena, Diego Salinas, presenta su renuncia «voluntaria e irrevocable» este jueves a la alcaldesa, Noelia Arroyo.
Salinas deja el ejecutivo local en minoría (13 concejales el Gobierno frente a 14 la oposición municipal), pero da una lección de coherencia, y sobre todo de fidelidad a sí mismo, demostrando no estar dispuesto a mantenerse en este gobierno a cualquier precio, anteponiendo así sus principios a aguantar en el sillón del ejecutivo. Además de a las responsabilidades de gobierno, el concejal renuncia a su salario como responsable de área y pasará a percibir tan solo una compensación por asistir a los Plenos municipales.
El edil No Adscrito ha remitido este jueves por la mañana un escrito a la alcaldesa, al que ha tenido acceso La Opinión, en el que expone que esta decisión «responde a una profunda reflexión personal y política motivada por discrepancias con la línea de actuación y las dinámicas internas que se vienen produciendo en el seno del Gobierno municipal, tras la consolidación del papel desempeñado por los concejales de Vox y especialmente de Gonzalo López Pretel», a quien Arroyo se apresuró a nombrar vicealcalde tras destituir a Salinas como primer teniente de alcalde por su marcha de Vox.
«Esta decisión esta motivada por las discrepancias con la línea de actuación y las dinámicas internas que se vienen produciendo en el seno del Gobierno municipal»
Salinas entiende que «determinadas formas de gestión, prioridades políticas y posicionamientos adoptados en los últimos meses se alejan de los principios, compromisos y objetivos que inspiraron el acuerdo de Gobierno suscrito en 2023, así como del proyecto con el que concurrimos ante los ciudadanos de Cartagena», poniendo de esta forma fin a una etapa como concejal de gobierno que inició en noviembre de 2023.
Asimismo, hace valer su cargo como representante público a la vez que mantiene que la acción política debe estar guiada por el interés general, la lealtad institucional y el respeto a los compromisos adquiridos con los vecinos.
Sin embargo, considera que las circunstancias actuales «hacen incompatible mi permanencia en el Gobierno con esos principios y con la responsabilidad que entiendo debo mantener hacia la ciudadanía», motivo por el cual renuncia su puesto dentro del ejecutivo local.
«Mi voluntad inicial fue continuar trabajando dentro del Ejecutivo municipal, tratando de preservar la estabilidad y el cumplimiento del proyecto comprometido con los cartageneros», detalla Salinas en su carta, ya que a pesar de su salida del partido cuyas listas encabezó en los comicios municipales de 2023 siempre defendió su labor al frente de su concejalía y sus ganas de continuar desarrollando su trabajo.
«Esta decisión no supone una renuncia a mi compromiso con Cartagena ni con los vecinos a quienes represento»
No obstante, una vez queda constatada «la decisión de mantener la actual configuración del Gobierno, he considerado que lo más coherente y honesto es dar un paso al lado y continuar mi labor desde la oposición«, afirma el concejal, anunciando así su intención de continuar con su trabajo desde fuera del gobierno, ya que «esta decisión no supone en ningún caso una renuncia a mi compromiso con Cartagena ni con los vecinos a quienes represento».
Una vez expuestos sus motivos, Salinas solicita a Arroyo que proceda a la tramitación de su renuncia como miembro del equipo de Gobierno municipal.
Salinas abandonó Vox en marzo pasado después de que el partido de Abascal decidiera prescindir de José Angel Antelo como presidente provincial, lo que provocó en la Región la salida de la formación de distintos concejales y cargos públicos. El exconcejal de Vox entonces pasó al grupo no adscrito, pero la alcaldesa de Cartagena decidió mantenerlo en el Gobierno local para no perder la mayoría absoluta, que en el municipio costero está en 14 ediles (la Corporación se compone de 27 concejales). Ahora, con la salida de Salinas del ejecutivo municipal Arroyo se queda con 13 representantes frente a 14 que tiene ya la oposición contando con los concejalas de MC, PSOE, Sí Cartagena y los no adscritos. En caso de que toda la oposición se uniera sería viable una moción de censura.
Dispuesto a la devolución inmediata
Diego Salinas tras las recientes informaciones relativas a los salarios de los concejales de área que no integran la Junta de Gobierno, como es su caso, ha decidido dar paso adelante manifestando su absoluta voluntad de colaboración y transparencia.
Asimismo, muestra desde este momento su plena disposición a proceder a la devolución inmediata de la cantidad que así se le requiera si los servicios municipales competentes determinasen la existencia de algún cobro indebido.