Un murciano en la NASA: Pablo García-Conde hará su tesis en el Jet Propulsion Laboratory

Pablo García-Conde Ortiz, estudiante de 21 años en una de las cinco mejores universidades del mundo en aeroespacial, ficha por el JPL para trabajar en inteligencia artificial aplicada a la exploración del sistema solar exterior, y reclama el respaldo de una empresa murciana que apueste por su talento

Julián Vigara

Murcia|

Un murciano en la NASA: Pablo García-Conde hará su tesis en el Jet Propulsion Laboratory

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Pablo García-Conde Ortiz

Tiene 21 años -cumplirá 22 en julio-, es murciano y, dentro de unos meses, se incorporará al laboratorio que envió las Voyager más allá del sistema solar, posó al Perseverance sobre Marte y tiene ahora mismo una sonda viajando hacia las lunas heladas de Júpiter. Se llama Pablo García-Conde Ortiz y, en enero de 2027, hará las maletas rumbo a Pasadena, California, para desarrollar su tesis de Máster en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA.

«Es una pasión que he tenido desde que nací», contaba esta semana en ‘Más de uno Murcia’. «Yo desde pequeño siempre he querido ser astronauta y sigo queriéndolo. Mis padres se ríen porque una de las primeras cosas que dije cuando empecé a hablar es que quería ir a la Luna». Casi dos décadas después, esa vocación temprana le ha llevado al lugar donde se diseñan, se construyen y se pilotan las naves que cruzan los confines del sistema solar.

Una de las puertas más estrechas de la ingeniería mundial

Pablo cursa actualmente el Máster en Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Tecnológica de Delft (TU Delft), en los Países Bajos -una institución que figura cada año entre las cinco mejores del mundo en este ámbito y alberga la mayor facultad de aeroespacial de Europa Occidental-. Desde allí ha logrado abrirse paso hasta uno de los procesos de selección más exigentes del sector.

«En la NASA suele haber solo americanos. Para europeos hay muy pocas oportunidades», explicaba el joven ingeniero. «Pero en el JPL existe algún que otro programa para gente europea que quiera hacer allí su investigación. Apliqué y tuve la suerte de que, con mi perfil y mi motivación, me han escogido».

Lo que le espera no es un trámite académico. El JPL -gestionado por el Instituto Tecnológico de California (Caltech) para la NASA- es el centro responsable de las misiones robóticas más emblemáticas de la historia espacial:

  • Las sondas Voyager 1 y 2, las naves humanas que más lejos han viajado.
  • Los róveres marcianos Curiosity y Perseverance.
  • La misión Cassini-Huygens en Saturno y la sonda Juno en Júpiter.
  • La Europa Clipper, lanzada en octubre de 2024 rumbo a la luna helada de Júpiter, con llegada prevista en 2030.

Inteligencia artificial para llegar más lejos

La tesis de Pablo se centrará en el desarrollo de inteligencia artificial aplicada al apoyo de futuras misiones espaciales al sistema solar exterior –Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y sus lunas-. Y aquí está la clave.

«Esos planetas exteriores están tan lejos que ni la luz puede llegar a tiempo», explicaba a Onda Cero. «Si quisiésemos pilotar las naves, habría que esperar horas para que nuestras instrucciones lleguen y horas para conocer el resultado. El control en directo es imposible -por lo cual cualquier satélite que se manda allí requiere un piloto automático-. Y la inteligencia artificial ayuda muchísimo con eso, para tomar decisiones o inspeccionar el sistema».

Una orden de radio enviada desde la Tierra tarda más de 40 minutos en llegar a Júpiter -y otros tantos en regresar la respuesta-. A Neptuno, más de ocho horas. Las naves del futuro tendrán, por fuerza, que pensar solas. «No lo podrías haber explicado mejor», confirmaba Pablo cuando se le planteaba que ahí entra en juego un nuevo concepto de nave autónoma.

El joven ingeniero ponía un ejemplo muy concreto del camino que ya se está recorriendo, «hace poco, los ingenieros del JPL han conseguido que el róver de Marte de 2020 ya se planee él mismo las rutas, tome fotos de las rocas que le parecen interesantes y decida el camino que quiere tomar. De la misma manera puede haber una IA que decida a qué parte de Júpiter hacer una foto, o qué comandos mandarle al motor. Ni el cielo es el límite».

¿Por qué el sistema solar exterior?

Preguntado por qué Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno son hoy la gran frontera de la exploración planetaria, Pablo lo resume en dos ideas: vida y conocimiento.

«Hay muchas lunas donde las agencias creen que puede haber vida. Europa, por ejemplo, tiene un océano bajo una capa de hielo con más agua que toda la Tierra». Junto a la luna joviana, otros mundos helados como Encélado, en Saturno o Titán concentran hoy el interés científico mundial.

«Y luego buscamos conocimiento, ampliar nuestras fronteras siempre trae grandes cosas. Cristóbal Colón, en su día, amplió nuestra frontera. Hoy esa frontera queda en el sistema solar exterior».

Una empresa murciana, la pieza que falta

Pero antes de cruzar el Atlántico, Pablo necesita resolver un obstáculo muy terrenal ‘el económico’. Para formalizar su incorporación al JPL, la NASA exige que los gastos del estudiante estén avalados por una entidad externa que garantice la estancia.

«Es un coste total de 12.000 euros en 6 meses», detallaba a Julián Vigara. «Estoy pensando que podría haber alguna empresa murciana a la que le interese apoyarme, y a cambio reciba visibilidad por apoyar el talento regional».

Ficha rápida

  • Quién: Pablo García-Conde Ortiz, 21 años, murciano.
  • Dónde estudia: Máster en Ingeniería Aeroespacial, TU Delft (Países Bajos) — entre las cinco mejores universidades del mundo en este ámbito.
  • Dónde irá: Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, Pasadena, California.
  • Cuándo: Incorporación en enero de 2027, durante seis meses.
  • Sobre qué trabajará: Inteligencia artificial aplicada a misiones al sistema solar exterior, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y sus lunas.
  • Qué necesita: Patrocinio de una empresa murciana por valor de 12.000 euros para formalizar la estancia.
  • Contacta con Pablo: pablogcortiz@gmail.com