La compra de casas ‘a ciegas’ gana cada vez más peso en el mercado inmobiliario de la Región: «Algunos ya las compran incluso por videollamada»

Extranjeros con alto poder adquisitivo e inversores impulsan estas adquisiciones sin ni siquiera contar con una visita previa: «Algunos se conforman solo con verla por videollamada»

José Castellanos, de pie, señala una casa en la pantalla del ordenador junto a su socio, Javier Marín, en la inmobiliaria Mondial de Murcia.

José Castellanos, de pie, señala una casa en la pantalla del ordenador junto a su socio, Javier Marín, en la inmobiliaria Mondial de Murcia. / Israel Sánchez

Adrián González  ORM

La historia se repite cada vez con más frecuencia: clientes que firman la compra de una vivienda sin haber cruzado antes su puerta. Lo que hasta hace poco parecía una temeridad reservada a inversores experimentados se ha convertido en una práctica en auge. Visitas ‘online’ mediante fotos o videollamadas y agentes que actúan como ojos de terceros han contribuido a una tendencia en auge: la compra de una vivienda ‘a ciegas’ está al alza en la Región de Murcia. La presión de la demanda y la velocidad a la que están ‘volando’ las posibles oportunidades del mercado también empujan a que, si ya de por sí es complicado dar a día de hoy con una vivienda que cumpla las expectativas, la oferta desaparece en un abrir y cerrar de ojos.

El reconocido economista Gonzalo Bernardos lo viene alertando: «En España ya se compra vivienda ‘a ciegas’ porque el mercado expulsa a quien duda». ¿Pero quién adquiere estas propiedades de esta forma? Lógicamente, no está al alcance de cualquier medio particular: grupos inversores profesionales que buscan sacarle una rentabilidad más alta a posteriori y extranjeros con mucho poder adquisitivo que ponen sus ojos en la Región de Murcia para tener una segunda o tercera residencia.

«Nos han llegado casos de personas que han decidido comprar una vivienda solo con verla por videollamada, como una compradora desde su casa de Londres. Posteriormente, cuando la vio, no le gustó. Sin embargo, dado su nivel económico, la pérdida no suponía un problema significativo». Así lo asegura en declaraciones a La Opinión Jerónimo Jover, portavoz del Colegio Oficial y Asociación de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (Coapi) de la Región de Murcia.

Este tipo de comprador, reitera Jover, suele ver este tipo de adquisiciones como algo menor dentro de su patrimonio. Algunos compran para uso ocasional (por ejemplo, fines de semana) y otros como inversión: «Las compran y luego, si no les gusta, vuelven a poner en manos de los agentes inmobiliarios otra vez los trámites necesarios para vender la casa. Para ellos no hay problema», añade el portavoz de Coapi.

Si una vez que llegan a la Región y miran la casa no les gusta, vuelven a ponerla en venta. No tienen problemas

Jerónimo Jover

— Portavoz de Coapi

También enumera casos en la Región de Murcia de compradores extranjeros que adquieren viviendas en el mismo edificio donde viven amigos, sin preocuparse demasiado por el estado interior de la vivienda. «Luego están los que prácticamente dan ‘plenos poderes’ a los propios agentes inmobiliarios para que hagan todos los trámites para la compra e incluso les busquen una empresa de desinfección o de reformas para dejar a punto la casa de aquí a que vayan a visitarla de forma presencial en unos meses», sostiene.

En el caso de los grupos inversores, operan con una lógica completamente distinta a la de un comprador particular. Para ellos, la ubicación concreta de la vivienda es secundaria: pueden comprar en cualquier ciudad si los números cuadran, ya que su único objetivo es la rentabilidad, bien sea a través del alquiler o de la revalorización futura del inmueble. Analizan el valor actual de mercado, la expectativa de subida de precios según la zona y el rendimiento que puede generar el alquiler, teniendo siempre en cuenta todos los gastos asociados.

Así lo explica a este periódico José Castellanos, de la inmobiliaria Mondial en Murcia, quien apunta a que en los últimos meses han venido notando «un aumento importante» de llamadas por parte de inversores: «Muchos de ellos vienen de Madrid y otros ya se han instalado en Murcia. Este perfil de comprador está muy activo actualmente en el mercado», indica.

Son inversores que manejan grandes cantidades de dinero y adquieren «múltiples viviendas en el rango de 70.000 a 120.000 euros, siempre que les cuadren los números». Buscan rentabilidades mensuales de entre 800 y 900 euros, dependiendo de la zona, dice Castellanos. La razón principal es de sobra conocida: hay escasez de viviendas. Ante la falta de oferta, «compran prácticamente todo lo que encuentran. Además, consideran que el mercado está en auge y que una vivienda de 100.000 euros puede revalorizarse significativamente en uno o dos años, incluso sin realizar mejoras».

Más oportunidades en la periferia

En cuanto a las zonas, desde Mondial Inmobiliaria reiteran que estos inversores intentan inicialmente comprar en áreas céntricas, pero como los precios son más altos y la rentabilidad disminuye, se desplazan hacia la periferia de las principales ciudades, como en el caso de Molina de Segura respecto a su conexión con Murcia. «Buscan zonas con buena conexión, a unos 10-15 minutos del centro, donde aún puedan obtener rentabilidad».

Respecto al caso de viviendas okupadas, tanto Jover como Castellanos exponen que estos grupos incorporan además variables como quiénes son los ocupantes, cuánto tiempo llevan en la vivienda y qué escenarios pueden darse a nivel legal. «Un inversor con capital puede permitirse que una operación de este tipo tarde en resolverse 4, 5 o incluso 6 años por la vía judicial, mientras que un particular no puede asumir ese nivel de espera ni de incertidumbre», concluye el portavoz de Coapi.

Cuatro de cada cinco hipotecas se originarán de forma digital en 2030

Que el mercado hipotecario en la Región de Murcia vive un momento de auge a nadie se le escapa, pero también afronta una clara transformación. El pasado año 2025 se firmaron 15.600 hipotecas sobre viviendas en la Región de Murcia, lo que representa un notable aumento del 28,6% respecto a 2024, la cifra más alta desde 2010.

Este año y medio de crecimiento consecutivo confirma la solidez de un mercado que, al mismo tiempo, está redefiniendo profundamente cómo se accede a él.

La consultoría McKinsey & Company señala que el 72% de los clientes bancarios a nivel global ya inicia su proceso hipotecario a través de canales online, generando una demanda que dobla la oferta disponible en el modelo presencial tradicional.

En este sentido, este comportamiento es el reflejo de una sociedad que ya ha normalizado la gestión financiera digital. Así, y tal como afirma el Observatorio de la Digitalización Financiera de Fincas, el 71,45% de la población española opera a través de banca digital, una tasa que supera la media europea del 63,87% y que sitúa a España entre los mercados más digitalizados del continente.

La firma sobre viviendas llegaron a las 15.600 en 2025 en la Región, la cifra más alta desde 2010

Esta presión de la demanda ha acelerado la consolidación de los intermediarios dentro del mercado hipotecario: el 28% del total del mercado hipotecario en España ya pasa por manos de intermediarios, frente al 4% que representaban en 2020, una tendencia que seguirá creciendo hasta el punto de que más del 80% de la originación hipotecaria contratada en España será digital en 2030, según Gibobs.com.

«Esta evolución a la hora de solicitar hipotecas no es casualidad, sino que refleja que el cliente ya no aceptará un viaje digital mal diseñado y en muchos casos tampoco aceptará tener una sola opción sobre la mesa», analiza Jorge González-Iglesias Baeza, CEO y cofundador de Gibobs.com. «La clásica relación directa entre cliente y banco está dejando paso a un modelo más abierto y competitivo. El canal digital no solo ha generado un mercado más transparente, sino que también ha aportado una demanda de mayor calidad con clientes más informados y mejor preparados, a la par que permite a las entidades bancarias reducir costes operativos y de captación mientras mejoran sus niveles de riesgo».

Por otro lado, la digitalización del proceso hipotecario no solo transforma cómo se accede al mercado, sino también cómo opera internamente. Las entidades que digitalizan su proceso hipotecario utilizando su plataforma tecnológica como marca blanca consiguen reducir hasta un 70% el tiempo de gestión de cada operación, «una eficiencia que se traslada directamente en una mejor experiencia para el cliente final», explican.