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El pacto llega horas después de la investidura de Guardiola en Extremadura gracias a los votos de Vox
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Han alcanzado el acuerdo una semana antes de que venza el plazo para que se disuelvan las cortes aragonesas
Tras Extremadura, Aragón. El pacto de gobierno en Aragón entre el PP y Vox es ya una realidad y ya está cerrado. El popular Jorge Azcón seguirá en el poder. Horas después de la investidura de María Guardiola en Extremadura, ambos partidos han seguido con su política de pactos y cierran ahora la gobernabilidad de la comunidad aragonesa.
Desde que se conoció el resultado, Azcón ya anunció su intención y deseo de que se llegase al día de San Jorge con acuerdo. Y así ha sido. A un día de la fecha marcada en rojo en su calendario, y a diez días de que expirase el plazo para llegar a un acuerdo a nivel legal, PP y Vox firman un pacto inspirado en el modelo de Extremadura, aunque con una consejería más, tres de las nueve, para la formación liderada por Santiago Abascal. Una de ellas tendrá el rango de vicepresidencia. Además, también se ha pactado que el senador por designación autonómica sea de Vox.
Y como en Extremadura, también la «prioridad nacional» guía el acuerdo. Un punto que Abascal ya había avisado horas antes que se tendría en cuenta para cuestiones de vivienda, servicios públicos o ayudas.
Según ha anunciado el propio Azcón, los dos partidos buscan «dar estabilidad» y es un «acuerdo con soluciones para Aragón y con posiciones que defienden nuestros partidos a nivel nacional». «Posiciones que también se proyectarán en nuestra comunidad autónoma», ha incidido en declaraciones a los medios de comunicación. «Es un acuerdo coherente», ha añadido Azcón que ha insistido en que todas las medidas que se tomen serán «acorde al principio de legalidad».
Azcón insiste en que la prioridad nacional va a ser compatible con la legalidad
«La prioridad nacional va a ser compatible el principio de legalidad», ha insistido Azcón al ser preguntado por ello. «No va a haber nada que esté fuera de la legalidad, cualquier acuerdo que tome el Gobierno de Aragón irá con el informe del Consejo de Gobierno, el de la intervención general y el de los servicios jurídicos. Esto va a ser así. Ningún informe que no sea favorable se aprobará», ha zanjado Azcón.
Por su parte, el líder de Vox en Aragón, Alejandro Nolasco, ha celebrado el acuerdo alcanzado con Azcón, a pesar de «los palos en las ruedas», que a su juicio ha puesto la dirección nacional del PP. «Es evidente que los aragoneses pidieron más Vox y eso es lo que va a haber en este acuerdo de gobierno», ha señalado Nolasco.
Según ha explicado Nolasco, en el gobierno aragonés va a haber «más Vox que en Extremadura porque el porcentaje de voto ha sido superior». En sus declaraciones, el líder regional de Vox en Aragón se ha mostrado muy satisfecho por el polémico concepto de la prioridad nacional que tanto ha intentado explicar su socio de Gobierno. «Hay asuntos que nos gustan especialmente como conseguir esa prioridad nacional en el acceso a los servicios públicos. Es muy buena noticia», ha celebrado.
Nolasco apunta a «baremos más restrictivos» para cumplir con la prioridad nacional
Cuestionado Nolasco por si la «prioridad nacional» se va a poder llevar a cabo, el de Vox ha señalado que «hay una serie de baremos más restrictivos que se pueden aplicar a la hora de conceder ayudas sociales», como los años cotizados o el arraigo que se tiene en España.
Este pacto, y que nuevamente esté guiado por la «prioridad nacional», llega después de que dirigentes políticos como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pusiesen en cuestión la posible discriminación de los migrantes, tras conocerse el acuerdo de Extremadura. Ayuso aludió incluso a una potencial ilegalidad. Sin embargo, fuentes populares han recalcado que, más allá de los términos, el PP entiende que el arraigo es un criterio tan válido para pedir ayudas como la renta y han descartado que las personas extranjeras no vayan a poder solicitarlas.
«Lo importante es lo firmado y lo que está escrito», ha señalado este miércoles el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en los pasillos del Congreso. En este sentido, y al igual que hiciese la presidenta extremeña, María Guardiola, ha pedido «leer los papeles» y «no interpretarlos».
El PSOE cree que la prioridad nacional es «una patada a la Constitución»
Tras el acuerdo, la líder del PSOE-Aragón, Pilar Alegría, ha criticado el pacto en una comparecencia con la prensa. «¿Cuatro meses para esto? ¿Cuatro meses Aragón paralizado para esto?», ha cuestionado Alegría, que opina que la «prioridad nacional» pactada entre PP y Vox es «una patada a la Constitución y a la igualdad entre todos los ciudadanos». «La propia Iglesia Católica la estaba también solicitando», ha añadido.
En una entrevista en RNE, la exministra ha lamentado que la autonomía lleva «más de cuatro meses de parálisis» para conocer lo que ha calificado como «un reparto de sillones» y un «reajuste de intereses» entre dos formaciones, PP y Vox. «Aquí ya hemos vivido esta fórmula y fracasó», ha asegurado, al tiempo que ha dicho que el acuerdo se ha gestado «desde Génova».
Alegría critica el acuerdo PP-Vox en Aragón: «Van de garantes de la Constitución y lo primero que hacen es darle una patada»
Para la líder de los socialistas aragoneses, el pacto provoca «inestabilidad, incertidumbre y una ineficaz gestión para solucionar los problemas de la gente». Asimismo, ha confesado que no les augura un futuro largo, y ha recordado que en la última legislatura firmaron otro acuerdo con el que «duraron 11 meses». «La fecha de caducidad de este reajuste de Azcón con Vox va a ser más corta que la de los yogures», ha dicho en los micrófonos de RNE. «¿Qué gobernabilidad van a traer si anuncian algo y en dos minutos están a tortas?», se ha preguntado Alegría.
La exministra teme la «inestabilidad» que van a sufrir los aragoneses» y un «desmantelamiento» de los servicios públicos. Por último ha asegurado que se quedará en su cargo como líder de la oposición «toda la legislatura», que cree, será «corta». «Haré una oposición contundente, somos la alternativa clara», ha concluido.
Minutos antes, en una comparecencia, Alegría ha criticado que «Azcón convocó estas elecciones para ganar autonomía y estabilidad y ha perdido las dos cosas». «La autonomía la perdió desde el momento en que convocó elecciones a petición de Feijóo», ha criticado Alegría.
Tras Extremadura y Aragón, Castilla y León
Tras Aragón queda pendiente de resolver el escenario postelectoral en Castilla y León, donde el PP logró la victoria pero depende igualmente de Vox para superar el umbral de la mayoría. En este frente, el tercero en orden cronológico tras Extremadura y Aragón, las partes han reconocido que las negociaciones aún no están avanzadas. Fuentes populares han apuntado este miércoles que no se han celebrado reuniones formales.
Por otro lado, Andalucía celebrará elecciones el 17 de mayo y el PP aspira a revalidar la mayoría absoluta, lo que le evitaría depender de Vox como en las otras tres comunidades autónomas. Los sondeos ven al actual presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla, con opciones de repetir esta holgada victoria y anticipan un nuevo retroceso electoral para el PSOE, que podría caer a un nuevo mínimo histórico. Moreno se ha distanciado en los últimos días de Vox, desmarcándose de la citada «prioridad nacional» y pidiendo el voto a los electores de centroizquierda para evitar «líos». «Vox no tiene equipos preparados para gobernar», proclamó el dirigente andaluz, en unas declaraciones que molestaron de manera especial a los de Abascal.



