
Juan José Fernández LA OPINIÓN
Madrid
Los muelles del Arsenal de Cartagena, la flotilla de submarinos de la Armada y el astillero de Navantia que está pariendo el segundo sumergible español de combate de la serie S80 no quedan a más de cuatro kilómetros del acuartelamiento de Tentegorra. Su puerta está en un barrio periférico de la ciudad, un paraje sombreado por pinares que, por el monte Roldán, se extienden hasta una vieja batería antiaérea que mira al mar.