La SER ha tenido acceso a los audios de la declaración a petición propia de Francisco Granados el pasado lunes en la Audiencia Nacional en los que el exsecretario general del PP de Madrid aseguraba que Cristina Cifuentes era «la mano derecha» de Ignacio González.
Ante el juez, Granados aseguró que Cifuentes era «la mano derecha y la voz»de Ignacio González. La «voz ejecutora»del expresidente en el partido, durante el tiempo en el que según dice, duró la relación sentimental de ambos:
«No lo digo con ánimo de entrar en cuestiones personales, que no es ni mucho menos mi estilo y yo entiendo todo, pero que mantenía una relación sentimental conocida por todo el mundo con el señor Ignacio González y que se convierte en la persona, las manos, los oídos… en fin… la voz ejecutiva en el partido del señor González. Se jacta, ella, y hay cientos de testigos, se jacta de ser la que manda por orden del señor González. Se jacta de que yo en este partido no mandaba absolutamente nada y que cualquier cosa sobre pueblos o distritos en la Comunidad de Madrid tenían que pasar por la señora Cifuentes. Esta es la verdad».
Sobre esa relación, Ignacio Granados asegura que concluyó como la película Atracción Fatal:
«La señora Cifuentes y el señor González regañan, se separan… en el 2008. Entonces, a partir de ese momento se rompe la relación, que pasa a ser… si se me permite de Atracción fatal, y entonces quien pasa a ocupar esa posición es doña Isabel Gallego y el señor Sarasola».
Otro de los de la declaración que destacan es el momento en el que Granados detallaba la influencia que tenía Ignacio González o cómo Cifuentes controlaba quién era o no candidato para el PP:
«En el partido quien ha mandado siempre es Ignacio González, por delegación de la señora Aguirre, evidentemente. La señora Cifuentes fue nombrada número tres del partido, la secretaria de Política Territorial, que supone controlar lo más importante que se controla de un partido… los municipios, a los alcaldes, a los concejales… y al final la gente en política, lamentablemente, una parte importante de su tiempo lo dedica a pensar quién le tiene que renovar y quién tiene la influencia para que siga en el cargo o no».
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha presentado ya la querella criminal que había anunciado contra Francisco Granados por injurias y calumnias.