LOS ALCÁZARES/ En vez de restituir el arbolado y mobiliario público expoliados el GMP apuesta por la gerontogimnasia.

MORENTE.

 

REPORTAJE FOTOGRÁFICO

Los alcazareños piden carne y les dan pescado. Aparatos de gerontogimnasia para circuitos biosaludables en las playas; dicho de otra manera,  la contumacia que no cesa o sostenerla y no enmendarla. Centenares de vecinos del Residencial Nuevo Principado, llevan años esperando que el Grupo Municipal Popular (GMP) rectifique y restituya todo lo que ordenó retirar del Paseo Río Nalón (expolio iniciado en junio de 2011), a fin de habilitar espacio para imponer por la fuerza su gran parida especulativa comercial: una calle dentro de otra y un pasillo central peatonal de cuatro metros de ancho.  A ambos lados viviendas y en medio “chabolismo” hostelero de diseño con carácter permanente. Una actuación representada gráficamente en la imagen de cabecera, formada por un camión municipal cargado con todo lo que “estorbaba” en el paseo cuando llegó el PP para, una vez despejada esta gran vía peatonal, endiñar a sus vecinos y usuarios un hacinamiento incontrolado de comedores callejeros.

El GMP considera más interesante, con las municipales de 2019 a la vuelta de la esquina, gastar el dinero de sus contribuyentes en aparatos mucho más costosos y de   menor utilización que unos buenos bancos con respaldo (hierro y madera en vez de hormigón) donde hacen falta o donde estuvieron y desaparecieron, en cantidad suficiente. V.gr., con la instalación de veinte en el Paseo Río Nalón, se devolvería parte de la identidad y belleza a esa calle, la misma que el GMP le arrebató de modo artero.

Últimamente los medios de comunicación, especialmente los conocidos como tradicionales, están haciendo especial hincapié (los “afines” con asiduidad) a los planes de dinamización del comercio y renovación urbanística, que incluyen, ni más ni menos, lo que otros municipios vienen ofreciendo desde hace tiempo: ferias gastronómicas, mercados artesanos, ruta de la tapa, … es decir, nada nuevo. Mucha publicidad a cuenta de lo que harán o esperan hacer y ni media palabra sobre lo que han deshecho o dejado de hacer desde junio de 2011. Por poner un ejemplo: ahora no toca hablar de los cientos y cientos de árboles y palmeras que han desaparecido del municipio (alcorques incluidos) sino de salud para los mayores a base de la gerontogimnasia, “plantando” aparatos en vez de arbolado.

Privar a nuestros mayores y a todos en general, de la posibilidad de descansar, platicar, leer, estar pendientes de sus hijos/nietos que juegan, ver pasar a la gente,… desde la comodidad de un banco público  pagado con los impuestos de todos los ciudadanos, no es lo que se dice intervenir en la calidad de vida de las personas, sino todo lo contrario.  Es una cuestión de educación social, cívica y urbana.

Lo que no ofrece la menor duda es que el GMP no sabe, no le han dicho o no acierta, con el modelo de ciudad que quiere para Los Alcázares, porque no tiene claro el tipo de visitante, turista o residente que busca atraer con sus “inventos”, cuando en España sobran ejemplos en los que fijarse para no optar por el número y sí por la calidad, para no pretender gran concurrencia, sino valor añadido. Lo que en otras plazas turísticas está de salida, aquí se está descubriendo.  Hay que tener muy claro qué aportan quienes vienen de fuera y tratarles según su contribución al municipio.

Sol, playa y descanso, siguen siendo los tres elementos que más público atraen a esta plaza ribereña del Mar Menor, aunque hay que reconocer que la oferta es mucho mayor. Dicho esto, hay que rentabilizar las visitas que recibimos. Cantidad y calidad casi nunca van de la mano en lo que a turismo se refiere. En este sentido hay que clasificar a quienes vienen de fuera: de paso, de poso y de peso. Los visitantes de paso se dejan caer de vez en cuando por aquí, pasan el día en la playa y en muchos casos solo consumen lo que se traen de casa. Los de poso gastan dinero en restauración y comercio, en hoteles y apartamentos,… no son tan numerosos como los anteriores, pero su valor añadido (algo dejan) les hace interesantes. Y finalmente están los de peso, que invierten aquí, establecen su segunda residencia, compran en los comercios, gastan en hostelería y servicios, pagan impuestos todo el año y, en gran medida, corren con los gastos que generan los de paso y los de poso. Hasta ahora los terceros son  los peor tratados por el Ayuntamiento, dada su condición de habitantes de hecho pero sin derecho a voto. Para las arcas municipales son gallinas que ponen huevos de oro a cambio de poco grano.

Con este escenario urbano, es una muestra de cinismo decir a los ciudadanos: «Apostamos por mejorar los hábitos saludables de nuestros vecinos en los mejores lugares» ¿Acaso es más saludable la gerontogimnasia en las playas que mantener el pueblo limpio y cuidado, con calles y aceras en condiciones, respetando el arbolado (también los alcorques) y manteniendo el mobiliario urbano? Por poner un ejemplo, ahora están reconstruyendo algunas calles de Nuevo Principado, cuando el Ayuntamiento (GMP) se comprometió con el Defensor del Pueblo Español, por escrito, a que una de ellas (Río Arangüín) se repararía en enero de 2013, es decir, hace cinco años. ¿Hay algo más digno y saludable que respetar lo que otros hicieron bien (GMS) y en lugares adecuados?

IMÁGENES QUE ILUSTRAN LA NOTICIA

Vienen a resumir lo que vengo denunciando desde hace tiempo, siempre lo mismo, aunque con ligeras variantes en el modo de exponerlo. Un nuevo ejercicio de vuelta la burra al trigo, hasta que el GMP, o quienes les mantienen al frente de algo para lo que no sirven (a las pruebas me remito) caigan en la cuenta de que en su partido hay gente perfectamente cualificada para hacerlo mejor, como están demostrando en otras ciudades. Quienes mandan y deciden en el PP sabrán (también Ciudadanos C’s, por cuya gentileza gobiernan) por qué Los Alcázares tiene que destacar negativamente, en vez de al contrario.

En Los Narejos el GMP firma, de su puño y letra, la imperdonable transformación de un espacio público peatonal, que pretende enmascarar a base de cortinas de humo, dando vueltas y más vueltas, a base de tontunas y nimiedades, para no restituir lo expoliado. Las imágenes hablan por sí solas. Ahora va de aparatos para ejercicios y mañana,… mañana Dios proveerá. Las enormes pérdidas sufridas por los vecinos en palmeras, alcorques, jardineras, bancos,  papeleras y vida apacible dentro y fuera de sus domicilios, inicialmente ubicados en un residencial y ahora integrados, por narices, en zona industrial molesta, no pueden compensarse haciendo “cositas” en otros lugares de la ciudad. Ese ultraje urbano (PASEO > COMEDOR RÍO NALÓN) de todos conocido y especialmente consentido por la Administración y las Instituciones, sigue siendo el baldón del GMP en el municipio y, por extensión, en toda nuestra Comunidad Autónoma. Esto es lo que tenemos hoy. Mañana más.