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El caso Kitchen ha seguido reproduciendo este lunes las conversaciones de Villarejo incautadas
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El excomisario aseguraba que había hecho «favores» durante la Gürtel y amenazó con ir contra el PP al verse «tirado»
El inicio de la octava semana del juicio Kitchen en la Audiencia Nacional ha estado marcado por la escucha de los audios del excomisario José Manuel Villarejo en los que se ha apreciado que habló con varios interlocutores de los «favores» que había hecho con el caso Gürtel y amenazó con ir contra los beneficiarios, en alusión al PP, si se olvidaban y le dejaban tirado, porque aquel caso «les podía haber mandado a todos a tomar por culo».
Según los audios escuchados, Villarejo aseguraba que les «había dado todo» y le habían «tirado como un tanga». Es lo que sostuvo el excomisario en una comida el 25 de enero de 2017 junto al exjefe de la UDEF José Luis Olivera —también acusado—, los empresarios Alberto Pedraza y Adrián de la Joya y el abogado Javier Iglesias, a quien el extesorero del PP Luis Bárcenas acusó de haberle instado a modificar los papeles de la contabilidad en B del partido. Además, en otro extracto, Villarejo habla con el exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, de supuestos pagos de «10.000 euritos todos los meses» que el extesorero del PP habría realizado al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy.
Villarejo le dice a Martínez, ambos acusados en este juicio, que Francisco Correa, líder de la trama Gürtel, quería negociar con la Fiscalía porque tenía «mucha información de ‘El Barbas'», el sobrenombre con el que la trama conocía a Rajoy, según los investigadores. En este contexto, y siempre según Villarejo, el extesorero del PP le habría contado a Correa que «le soltaba 10.000 euritos todos los meses» a Rajoy.
En el caso Kitchen se investiga una presunta operación parapolicial orquestada desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información al extesorero del PP Luis Bárcenas y obstaculizar, supuestamente de esa forma, las investigaciones sobre la existencia de una contabilidad opaca en el seno del partido. Junto a Fernández Díaz, entre los acusados están el que fuera su secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino o el comisario Andrés Gómez Gordo, para quienes el Ministerio Público pide 15 años de cárcel, así como el excomisario José Manuel Villarejo y el chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, para quienes la Fiscalía Anticorrupción pide 19 y 12 años de prisión respectivamente, entre otros.
Continúa la escucha de los audios de Villarejo
Tras varias jornadas dedicadas a escuchar lo que sostuvo en instrucción el comisario Enrique García Castaño, que colaboró con la Justicia y después quedó eximido por motivos de salud, el tribunal se adentra ahora en los audios de Villarejo, que se empezaron ya a reproducir el miércoles de la semana pasada a petición del PSOE, que ejerce la acusación popular. Entre otras cosas, se reprodujeron las revelaciones que hizo a Villarejo el chófer de Bárcenas, captado como confidente de la supuesta trama.
Ahora, la Sala ha seguido escuchando las conversaciones que este mantuvo con Francisco Martínez, quien en la época investigada (2013-2015) era secretario de Estado de Seguridad y número dos de Interior. Por ejemplo, una conversación en la que Martínez pregunta a Villarejo acerca de quién paga al «cocinero», el apelativo que según los investigadores empleaba la presunta trama para referirse al conductor del extesorero; en este encuentro también hubo alusiones del agente a las «saunas» del suegro de Pedro Sánchez, que entonces, 2014, acababa de ganar las primarias en las que se convirtió en líder del PSOE.
Los audios reproducidos en la Audiencia Nacional forman parte de decenas de archivos que fueron obtenidos en 2017 de los registros a los domicilios del comisario, en los que agentes de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional encontraron una gran cantidad de documentación, grabaciones y agendas llenas de anotaciones.
Cospedal se reunió con el excomisario
Todo ello ha constituido las pruebas que han servido para sustentar las acusaciones de la Operación Kitchen y otras piezas de la macrocausa Tándem, también conocida como caso Villarejo, que investiga los negocios privados del comisario jubilado.
En su declaración como testigo el pasado abril, Cospedal reconoció haber mantenido reuniones con Villarejo, si bien negó haberle realizado ningún «encargo», sino que se limitó a hacerle «preguntas».
Además, aseveró que «no tenía ni idea» de que se estuviera organizando un operativo de seguimiento al extesorero del PP Luis Bárcenas. «Yo le hice preguntas, pero no encargos (a Villarejo). Son cosas distintas», aseguró la exdirigente ‘popular’, que junto con su exmarido el empresario Ignacio López de Hierro, llegó a estar investigada en el proceso de instrucción por su presunta participación en Kitchen. La causa, sin embargo, fue sobreseída provisionalmente para ambos.
Al principio de la vista oral, el PSOE pidió suspender el juicio para volver a imputar a Cospedal, una cuestión que fue rechazada por el tribunal. Con los últimos audios de Villarejo terminarán las pruebas documentales, que darán paso a las declaraciones de los acusados, que podrían declarar a finales de semana aunque aún no hay una fecha asignada para ello.

